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El TSJC 'irrumpe' en las diferencias del Supremo

Fuentes consultados por ARA asseguran que el hecho que se haya descartado la prevaricación ha irritado mucho al presidente del Supremo, Manuel Marchena

La decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de dictar sentencia sin esperar a la que va dictar el Tribunal Supremo sobre los mismos hechos protagonizados por Francesc Homs supone una irrupción de facto en un ambiente de discrepancias en dicho tribunal, según fuentes jurídicas consultadas esta mañana por ARA.

El tribunal del Supremo se apresta a dictar sentencia y, según han apuntado fuentes solventes, ya habría una sentencia si solo se condenara por el delito de desobediencia. Pero si bien existe unanimidad en la sala que preside Manuel Marchena sobre el delito de desobediencia, no ocurre lo mismo con el de prevaricación, incluso en su acepción “omisiva”.

Fueron estas discrepancias las que han paralizado/retrasado la sentencia del Supremo. La idea era lograr una sentencia por unanimidad y, por ello, se han celebrado varias deliberaciones, empezando por la convocada el mismo miércoles 1 de marzo, el mismo día que el juicio fue declarado visto para sentencia.

El fiscal Jaime Moreno, una persona muy próxima a Marchena, con quien ha trabajado en la secretaría técnica de la Fiscalía General del Estado durante la etapa de Jesús Cardenal, ha pedido en su calificación la condena por concurso ideal entre prevaricación y desobediencia, lo que supone una inhabilitación especial de nueve años para Homs.  

La prueba a debate es la carta que Homs dirigió el 6 de noviembre de 2014 a la empresa T-Systems para que siguiera haciendo sus trabajos informáticos en relación al acto de participación ciudadana convocado entre el 9 y el 25 de noviembre. Dicha carta fue elaborada dos días después de la providencia del TC que ordenaba suspender la nueva consulta.

¿Puede ser evidencia de una resolución administrativa o es, sencillamente, la prueba de que se ha desobedecido lo que ordenaba el TC?

En medio de este debate, pues, llega la sentencia del TSJ de Cataluña. Fuentes consultadas señalan que probablemente lo que más irrite a Marchena –el ponente de la ya célebre sentencia por desobediencia contra Juan María Atutxa, el presidente del Parlamento Vasco en 2008- es el párrafo en el que los magistrados del TSJ de Cataluña descartan la prevaricación.

Dice el TSJ de Cataluña: “Sin embargo, en la posición que tenían los acusados en las fechas de los hechos [sobre la regulación de los procesos de participación popular] no puede descartarse un juicio interpretativo, en todo caso erróneo, que se represente la posible legalidad del proceso de participación ciudadana en los términos en que se produjo el de 9 de noviembre de 2014”.

 Por esta razón, el TSJ de Cataluña sostiene que corresponde, basándose en jurisprudencia (sentencia del Supremo 6 de febrero de 2006) una sanción única para la infracción única cometida: la de desobediencia.

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