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Zaplana le dijo a Ignacio González que estuviera tranquilo con el nuevo fiscal jefe de Anticorrupción

Una conversación telefónica grabada por la Guardia Civil pone en evidencia como Zaplana ya sabía que Manuel Moix sería nombrado para el cargo i les decía a González que él controlaría la actividad de la Fiscalía que le pisaba los talones

La operación que afloró hoy con la detención de Ignacio González y otras 11 personas y los registros en la sede del Canal de Isabel II y otras empresas lleva tejiéndose desde hace dos años. Para entrar en la telaraña, según fuentes judiciales, se han utilizado distintos medios. Y entre ellas la interceptación de las comunicaciones telefónicas.

Esas fuentes aseguran a ARA que en el mes de enero pasado, una comunicación entre Ignacio González y Eduardo Zaplana, ex ministro de los gobiernos de Aznar y expresidente de la Generalitat valenciana, captó la atención de los investigadores de la Guardia Civil.

González se  ha sentido víctima –según ha dicho en su día el expresidente de la Comunidad de Madrid a este cronista- de lo que califica como una operación en regla para apartarle de la candidatura a la presidencia de la Comunidad de Madrid en las elecciones de mayo de 2015.

Esa operación consistió en filtrar a primeros de marzo de 2015 las grabaciones de una conversación que mantuvo con dos comisarios, José Villarejo y Enrique García Castaño, sobre el ático de Marbella que había adquirido.

La conversación filtrada en 2015 tuvo lugar en diciembre de 2011 y en ella el entonces vicepresidente de la Comunidad de Madrid expresaba su preocupación por que saliera a la luz la compra de su ático en Marbella. Esa operación de compra es objeto de una larga e interminable investigación judicial.

González ha sido muy crítico con la Fiscalía Anticorrupción y es lo que comparte en una conversación telefónica con el ex dirigente del PP, Eduardo Zaplana, quien trabaja como delegado para Europa de la empresa Telefónica. La conversación captada por la Guardia Civil está incluida con otras informaciones en una pieza secreta de la investigación.

Al oir la queja de González, Zaplana le tranquiliza. Según le dice, en el mes de enero, Manuel Moix, al hacerse cargo del puesto de fiscal jefe de la Fiscalía Anticorrupción supondrá un cambio porque se controlará la actividad.

En aquellas fechas, el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, todavía no había propuesto formalmente a Moix, fiscal en la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo. Moix ha mantenido proximidad con el PP de Esperanza Aguirre ya que fue fiscal jefe de la Fiscalía de Madrid y más tarde fiscal jefe en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Moix presentó su candidatura al concurso para sustituir a Antonio Salinas en Anticorrupción , que se acogió a la jubilación, después de conocer  que si acudía al concurso sería nombrado. El resultado del concurso no tiene carácter vinculante. Moix competía con otros seis fiscales interesados, todos de la Fiscalía Anticorrupción.

Maza convocó el Consejo Fiscal para hacer los nombramientos en la mayoría de las fiscales el 22 de febrero pasado.

En la prolongada reunión del citado Consejo, uno de los fiscales, vinculado a la Unión Progresista de Fiscales (UPF) aprovechó el momento para hablar con el fiscal general del Estado. Le sugirió que el nombramiento de Moix podía sufrir un fuerte desgaste si trascendían las conversaciones que había mantenido con Zaplana y que formaban parte de la pieza secreta de la investigación en la Audiencia Nacional. Maza quitó hierro al hecho, aunque no quedó claro si conocía el contenido de la conversación o simplemente ignoraba de qué se trataba.

Fuentes consultadas por ARA en la UPF averiguaron, tras informarles este diario sobre los hechos, que en efecto los fiscales mantuvieron un diálogo sobre la citada grabación donde saltaba el sobre Moix con el fiscal general del Estado para evitar una decisión –el nombramiento- que pudiera provocar una tormenta crítica caso de  trascender esas grabaciones. 

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