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La mujer que sonríe

Sonríe aún más cuando te puede decir que empiezas a hacer buena cara, que qué cambio, y sólo de oírlo aún haces mejor cara

LIMPIAR NO ES un trabajo bien valorado, y necesitamos mucha gente que lo haga. Fregar los suelos de un hospital no es fácil. Las mujeres de la limpieza tienen horarios de mañana, para no interferir en el ritmo de enfermería, irrumpen en habitaciones compartidas, con familiares que duermen al lado, y tienen que meter la mopa en los espacios vacíos que encuentran, a destajo: hay muchas habitaciones que esperan. Es habitual que se limiten a saludar mecánicamente y ofrezcan un rostro de "Ya ves tú las ganas que tengo yo ahora de hacer esto", mientras superan una gincana de trabas y procuran -con poco éxito, todo el mundo tiene prisa- convencernos de que esperemos unos minutos a pisar por donde han pasado.

Ella es diferente. Desde el primer día te has fijado en ello, costaría no hacerlo. Ella siempre sonríe, con un gesto que le llena la cara y se contagia, es imposible no corresponderle, aunque te encuentre medio dormido, de mal humor o dolorido. Sonríe cuando entra, sonríe cada vez que os cruzáis las miradas, sonríe cuando necesita que levantes las piernas para fregar por debajo. Podría ser un automatismo, un acto teatral, pero no lo es porque sonríe también con los ojos, aguanta la mirada, y lo acompaña de un "Buenos días" o un "¿Cómo está hoy?" absolutamente sinceros, nada formales, de quien espera respuesta. Con el paso de los días, sonríe aún más cuando te puede decir que empiezas a hacer buena cara, que qué cambio, y sólo de oírlo aún haces mejor cara. Otro día te pregunta si pronto podrás volver a casa, y te ilusionas, porque ella de eso entiende. No es una mujer que friega, es una mujer que busca en los ojos de los pacientes su verdad y les regala el afecto de su sonrisa. No sé si sabe el bien que llega a hacer desde su tarea humilde y poco agradecida. No se ha escrito en ninguna revista médica que su amabilidad sincera y radiante cure, pero es de las pocas medicinas sin efectos secundarios y con beneficios inmediatos.

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