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El tribunal de Gürtel debatirá si cita a Rajoy como testigo

Lo solicita la acusación popular

“Lo deseable habría sido que él de motu propio hubiera manifestado al Tribunal que deseaba declarar como testigo, pero ha hecho honor a su impasibilidad; sin embargo, hay que suplir su desgana, cruzar esa aparente línea roja citar al  ‘gran ausente’ de este procedimiento” señala la acusación popular de Abogados Demócratas por Europa (Adade), en el escrito por el que ha solicitado el pasado viernes, día 31 de marzo, la declaración de Mariano Rajoy como testigo en el juicio del caso Gürtel 1999-2005.

El escrito de 23 páginas razona la petición a la luz de que Rajoy será el único de los secretarios generales del Partido Popular de la época enjuiciada que no ha sido citado a declarar como testigo y de los hechos que ya ha  surgido en lo que va de juicio, desde su comienzo, en octubre de 2016. En efecto, en este juicio en el que el PP está presente como beneficiario a título lucrativo, el tribunal ya ha citado para a declarar a los ex secretarios generales Francisco Álvarez Cascos (19 de junio) y a Javier Arenas y Ángel Acebes (20 de junio).

La acusación popular señala que el PP siendo “una organización política de carácter presidencialista con presidente ejecutivo, citar sólo a los ‘segundos’ en el escalafón organizativo y no al primero, en concreto, a aquel (al señor Rajoy) que ostentaba la máxima jerarquía en la organización”. Antes de ser nombrado presidente en octubre de 2004, Rajoy fue vicesecretario general y responsable de asuntos electorales (1993-2003), dirigiendo la mayor parte de las campañas electorales; entre septiembre de 2003 y octubre de 2004, ocupó el cargo de secretario general.

Adade ya había solicitado la comparecencia de Rajoy como testigo al proponer las pruebas. Tanto en esa oportunidad como en las cuestiones previas el tribunal decidió no admitirla “sin perjuicio de que en otro momento se pueda acordar por la sala que testifique, de considerarlo necesario, a la vista del desarrollo del juicio oral”. ¿Fue, acaso, unánime la posición del tribunal? Fuentes fidedignas señalan a ARA que ya en febrero de 2016 cuando se abordó la declaración testifical de Rajoy los magistrados José Ricardo de Prada y Julio de Diego se pronunciaron a favor de esa comparecencia, con el voto en contra del presidente del tribunal, el ponente Ángel Hurtado.

Comenzar el juicio con un tribunal fracturado en torno a la testifical de Rajoy llevó a un pacto entre los magistrados: la prueba sería debatida a la luz de los hechos que fueran saliendo en el juicio. Durante las sesiones, ya desde el inicio, el nombre de Rajoy ha salido al ruedo, por ser aparentemente su intervención la que habría provocado el desplazamiento de las actividades de Francisco Correa desde Génova 13, cuartel general del PP, a Valencia.

En el juicio, la defensa del PP ha querido trasladar la responsabilidad de las ilícitas subvenciones electorales realizadas por el Grupo Correa, a sus directos beneficiarios (los entonces Alcaldes, Guillermo Ortega, de Majadahonda, y Jesús Sepúlveda de Pozuelo). Adade señala: “Y viéndose clara la intención de evitar molestias, de ‘salvar al jefe Rajoy’, de cargar las responsabilidades a ‘escalones inferiores’ resulta imprescindible oírle a él que fue director de diversas campañas electorales….Por tanto no os pedimos ninguna heroicidad, ni que acordéis una actuación inútil o impertinente, sino que ofreciendo una adecuada imagen de la Justicia actuéis, sin reparos escénicos,  a efectuar esa citación…”

Según se señala, la única prerrogativa de Rajoy sería la forma de prestar su declaración, pero no la de rechazarla. La acusación popular recuerda que el presidente del Senado, Pío García Escudero, recibió a los abogados en su despacho para declarar como testigo en mayo de 2013. El tribunal, pues, tendrá que decidir. A los dos magistrados que antes del juicio ya eran favorables a la testifical de Rajoy, ¿les asisten ahora, a la vista del desarrollo del juicio, menos razones? No parece.

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