Cultura

Angela Davis: "No puedo imaginar un mundo capitalista que no sea racista"

La activista por los derechos humanos participa en una mesa redonda en el CCCB

"¿Cómo puede ser que las manifestaciones más numerosas de estos últimos meses contra el racismo, en los Estados Unidos y en todo el mundo, se hayan dado en el momento más peligroso de nuestra historia reciente?", se preguntaba este lunes al atardecer Angela Davis, conectada con el CCCB desde California. "Porque es un problema más global que nunca", añadía. 

Davis, una de las voces más reconocidas contra la opresión y a favor de la justicia social de los últimos 50 años, autora de ensayos como La libertad es una batalla constante (Capitán Swing, 2017), fue recibida con aplausos de entusiasmo tanto por parte de los espectadores que llenaban el Pati de les Dones como de los participantes en la mesa redonda, todos ellos activistas a favor de los derechos humanos y afrodescendientes: Marra Junior, venido desde Bilbao; Basha Changuerra, regidora de la CUP en Moià; Jeffrey Abé Pans, que ha coordinado recientemente un volumen sobre activismo negro en España, y la moderadora, Isabelle Mamadou, que lidera las estrategias de la ONG española Movimiento por la Paz (MPDL) en el País Valenciano. Davis recordó que "la pandemia de covid-19 ha afectado de una manera desproporcionada a las comunidades afroamericanas e indígenas" en su país: "Son ellas las que hacen trabajos de cuidados, limpieza y servicios que implican estar presencialmente en los puestos de trabajo. Y también son ellas las que tienen menos recursos".

Transformar la policía y las prisiones

La profesora y escritora denunció "el linchamiento hasta la muerte de George Floyd" en mayo y cómo las imágenes que se retransmitieron en todo el mundo le recordaban "las ejecuciones públicas, a las que la gente asistía con comida y bebida, como si fueran de picnic". "Una vez más parecía que era un asunto de hombres y basta –dijo–, pero hace falta no olvidar que a veces las víctimas también son mujeres, como pasó con Breonna Taylor". Los hechos tuvieron lugar en Louisville, Kentucky, en 2016: tres agentes de policía irrumpieron en el apartamento que Taylor compartía con su pareja en una operación antidroga y le dispararon seis veces. También denunció el asesinato de la activista brasileña Marielle Franco en 2018.

"El sistema policial y el de prisiones están íntimamente conectados –continuó Davis–. Transformar un bloque sin el otro no tiene ningún sentido. Esta transformación no quiere decir eliminarlos, sino reconstruirlos. En vez de más violencia, represión y capitalismo, lo que queremos son más políticas de vivienda, laborales y educativas, más arte y más amor". Marra Junior preguntó a Davis sobre migraciones: "Los medios nos muestran gente que llega, pero esconden que desembarcar en el país implica privarlas de libertad en los CIES". "La migración es el problema social y racial más importante del siglo XXI –respondió Davis, con contundencia–. Hay que recordar que los estados nación no son eternos. Son un producto del capitalismo burgués, y este no estará ahí por siempre jamás". 

"Hay un círculo de violencia que se mueve desde las instituciones penitenciarias y policiales hasta las relaciones personales", explicó más tarde a Basha Changuerra, después de que le preguntara por estrategias "para frenar las violencias intracomunitarias". Cuando Jeffrey Abé Pans habló del panafricanismo de W.E. Dubois y Maya Angelou, Angela Davis destacó que, "en una etapa de neoliberalismo y capitalismo global, el internacionalismo de la lucha racial es más importante que nunca".

"El capitalismo es peligroso –recordó al final del acto–. Sus fundamentos son el colonialismo y el esclavismo. La riqueza está cada vez en manos de menos personas. No puedo imaginar un mundo capitalista que no sea racista. Si no buscamos un modelo socioeconómico basado en las necesidades en vez de las ganancias, la situación todavía empeorará más".