FÚTBOL FEMENINO

El Barça hace historia y se clasifica para las semifinales de la Champions femenina

Las jugadoras derrotan al Rosengard en la segunda mitad con los goles de Jenni Hermoso y Mariona Caldentey (2-0)

"Somos de semis, lo lo lo, somos de semis, lo lo lo". Había pasado más de media hora después del partido y las jugadoras del Barça aún celebraban en el vestuario el histórico pase a semifinales de la Champions femenina. Por fin se había superado el listón de cuartos de otras temporadas y se podía presumir de estar entre los cuatro mejores equipos de Europa, el reto más deseado en la plantilla azulgrana. Y se ha conseguido tras derrotar al Rosengard por 2-0 con los goles de Jenni Hermoso y Mariona Caldentey. La victoria, gestada en la segunda mitad después de un primer tiempo muy plano, ha acabado de redondear la ventaja que las azulgranas ya llevaban de la ida, en la que habían conseguido un valioso 0-1 en Malmö.

La hazaña se ha podido celebrar ante 7.350 espectadores, la segunda mejor asistencia del Mini para ver un partido de fútbol femenino, después de los más de ocho mil espectadores que se habían reunido en el estadio el año pasado contra el PSG. De hecho, el equipo francés volverá a ser el obstáculo azulgrana en Europa, ahora en las semifinales, después de haber tumbado al Bayern de Múnich con una goleada en el Parque de los Príncipes.

Antes de pensar en el París Saint-Germain, el equipo disfrutará de un día de fiesta para saborear un hito que nunca antes se había conseguido y que no fue sencilla de completar. En algunos momentos de la primera mitad, el equipo ha jugado con fuego y cedió la iniciativa a un Rosengard que no ha sabido tomar las riendas. A pesar de la falta de clarividencia del conjunto sueco, muy penalizado por la ausencia de Lotta Scheler en ataque, la portera Sandra Paños ha visto rondar el peligro cerca de su portería en los primeros compases. Un remate de Masar se ha estrellado en el palo y Nilsson lo ha intentado instantes después, desviado. Un posible penalti de Ruth Garcia, muy reclamado por las visitantes, ha añadido más nervios en un Barça que ha vuelto a tener problemas de profundidad y que no ha conseguido dar ritmo a su circulación de balón. Gema Gili (sustituta de última hora de Melanie Serrano y habitual centrocampista) ha sufrido para hacerse suya la banda derecha y Jenni Hermoso y Alexia Putellas han pisado poca área. Un tímido disparo de Marta Unzué había sido el pobre bagaje ofensivo de un Barça que ha acabado teniendo, en las botas de Putellas, la mejor ocasión. El efecto óptico ha hecho que parte de la afición cantara la acción como si fuera un gol.

Pero el Barça vivía más atrás de lo que quería (su esquema lo aplastaba más con un 5-3-2 que con el teórico 3-5-2 que planteaba) y, a pesar de no sufrir mucho, no transmitía sensación de control. Xavi Llorens, de hecho, ha retocado piezas en el descanso para corregir la falta de ideas de su equipo y ha dado entrada a Patri Guijarro en la segunda mitad. El cambio, que ha implicado que Marta Torrejón activara la banda derecha, ha organizado mejor un Barça que ha sacado jugo de la poca contundencia sueca en defensa. Las azulgranas se han terminado de sentir fuertes cuando, al poco de arrancar, Jenni Hermoso ha hecho el 1-0, al rematar una asistencia atrás de Vicky Losada, que obligaba al rival a hacer dos goles para pasar.

El Rosengard, que ha sido incapaz de poner a Marta Vieira en el partido, se lo ha jugado todo con el juego directo y sólo Martens, y alguna vez Riley cuando ha subido la banda, ha podido crear un mínimo de peligro. Pero el Barça se ha defendido con confianza y, tras fallar dos ocasiones para sentenciar de Hermoso y Losada, ha gastado las últimas balas al contragolpe, gracias a la velocidad de Bárbara Latorre y a la magia dentro del área de Mariona Caldentey, la encargada de poner la guinda al pastel más dulce de la historia del Barça femenino. De momento.

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