Dos pájaros de un tiro: cambiar la mayoría del tribunal y 'afinar' la prisión preventiva

Lesmes, presidente del Supremo y del CGPJ, alivia al PP en su peor momento de corrupción

La operación de control de daños del Partido Popular empezó antes de conocerse la sentencia y tuvo un acelerón importante durante la jornada de ayer. El retraso del voto particular de Ángel Hurtado, comprometido a entregarlo el viernes, día 18, con el objetivo de notificar la sentencia el lunes 21 de mayo, fue uno de los hitos de la citada operación. Hurtado entregó su voto el jueves 24, una vez superada la votación de los presupuestos.

El viernes 25 de mayo tenía que concretarse la segunda fase, con la decisión de Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de denegar el permiso al magistrado José Ricardo de Prada, en servicios especiales en La Haya desde el pasado 23 de abril, para asistir a la vista de medidas cautelares prevista para este lunes 28 de mayo y participar en actos posteriores a la sentencia. Pero Lesmes no pudo garantizar la reunión de la Comisión Permanente porque varios de sus miembros estaban fuera de Madrid y de España. Y aunque quiso hacerlo vía chat telefónico, la vocal Concha Sáez logró disuadirle. Una decisión de tal calibre no se podía adoptar por esa vía.

Se trata de variar la mayoría del tribunal que habían formado los magistrados Julio de Diego y José Ricardo de Prada y para ello se aprovechó la circunstancia de que De Prada, nombrado juez en La Haya en 2016, tenía que participar en el tribunal de apelación de la sentencia del genocida Radovan Karadjic. Podía haber renunciado a ello. Pero no lo hizo. Y el CGPJ le declaró el 8 de marzo en servicios especiales.

Esta circunstancia permitió, pues, organizar la operación. De Prada solicitó ser habilitado para terminar la sentencia de Gürtel en elaboración y la Comisión Permanente accedió. Pero en la resolución aprobada se le autorizó “exclusivamente” para acabar la sentencia y firmarla. Esta fórmula, ideada por el jefe de Servicio de Personal Judicial, Javier Aguayo, y asumida por la Comisión Permanente encerraba la clave: si De Prada aspiraba a participar en los actos posteriores a dictar sentencia se le diría que no.

De Prada solicitó al CGPJ, en efecto, autorización para tomar parte de la sala que se encargaría de corregir errores, dictar autos de aclaración y resolver medidas cautelares. Y lo que Lesmes –con un dictamen de Aguayo en mano cuyo contenido reveló ARA no pudo resolver el viernes  25, lo consumó ayer. La defensa de un PP atenazado por el "sistema de corrupción institucional" que refleja la sentencia tuvo, empero, un gran coste para Lesmes. Ya en La Moncloa le culparon los días previos al 26 de julio de 2017, fecha de declaración testifical de Mariano Rajoy en el juicio del caso Gürtel por no haber movido un dedo por impedirla. Ahora iba cumplir cueste lo que cueste.

La propuesta de denegar el permiso a De Prada –modificar la mayoría del tribunal-  obtuvo cuatro votos a favor: Lesmes, Juan Manuel Fernández, José María Macías y Juan Martínez Moya. Y cuatro en contra: Concha Sáez, Rafael Mozo, Fernando Grande-Marlaska y Pilar Sepúlveda. Los primeros dos vocales han anunciado voto particular. Pero el hecho de que Grande-Marlaska se opusiera a la maniobra no deja de ser significativo. Porque es el ex presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, el tribunal en el que se ha juzgado el caso Gürtel.  Lesmes tuvo, pues, que forzar la exclusión del magistrado De Prada usando su "doble voto" o voto de calidad para desempatar la votación.

El camino que Lesmes pavimentó sobre las diez de la mañana en el CGPJ se completó después en la Audiencia Nacional. María José Rodríguez Dupla, presidenta de la sección segunda de lo Penal, sustituyó a De Prada, y con Hurtado, que había vuelto a cobrar protagonismo, va camino de formar la “nueva mayoría”.

La tensión entre Hurtado y Dupla por un lado, y De Diego, por el otro  hizo en cierto momento de la vistilla saltar chispas. “Haced lo que queráis” contestó De Diego cuando la presidenta Dupla le preguntó si como pedía Luis Bárcenas la sesión dejaba de retransmitirse y pasaba a ser a puerta cerrada. Dupla ordenó cesar la retransmisión y pidió a los periodistas que salieran comprando todos los argumentos de la defensa. Al término de la vistilla, Hurtado, de pie, apuntó algo a De Diego, quien le espetó: "No vuelvas a dirigirme la palabra en tu vida".

La sala ha enviado a prisión a Bárcenas, Guillermo Ortega y Alberto López Viejo – a quienes autorizó a salir a comer durante dos horas para sorpresa de las fiscales Concha Sabadell y Concha Nicolás- y anunció que resolvería los otras peticiones –ocho prisiones más- para notificarlas mañana. Entre aquellas prisiones pedidas y no concedidas ayer están las de Jesús Sepúlveda (14 años de prisión) y Rosalía Iglesias (15 años). La impresión es que no habrá más medidas de prisión y que se impondrán fianzas y otras cautelares.

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