Bankia, acusada de inflar la cantidad de su rescate

Según fuentes financieras, el director general de Supervisión del Banco de España durante la salida a Bolsa de Bankia, Jerónimo Martínez Tello, está enfrentado a Goirigolzarri

Jerónimo Martínez Tello, director general de Supervisión del Banco de España durante la salida a Bolsa de Bankia y la recapitalización de la entidad por valor de 23.465 millones de euros, declaró ayer ante el juez Fernando Andreu que la cifra de ayudas solicitada por el equipo de José Ignacio Goirigolzarri estaba inflada, lo que no resulto “confortable” para la autoridad monetaria.

Según explicó, en calidad de testigo, en la Audiencia Nacional, los 19.000 millones solicitados (aparte de la capitalización de las acciones preferentes de más de 4.465 millones) superaban los 13.000 millones directos (y otros 3.000 millones adicionales) que él mismo diagnosticó ante la comisión ejecutiva del Banco de España, pero que se accedió a la cifra solicitada por Bankia para no generar alarma. Martínez Tello, según fuentes financieras, está enfrentado a Goirigolzarri.

Martínez Tello, que dejó el cargo en octubre de 2012 y cobró una cuantiosa compensación, sigue en la entidad como “adjunto” al actual director general de Supervisión, Mariano Herrera.

Citado a petición de Francisco Celma, socio auditor de Deloitte, que está imputado en la causa de Bankia, Martínez Tello señaló en relación a las misteriosas “provisiones específicas sin asignar” –en el folleto de salida a Bolsa de Bankia figuraban por valor de 6.903 millones de euros– que existían en los “inventarios”, discrepando con la afirmación de los peritos judiciales, los también inspectores del Banco de España, Víctor Sánchez y Antonio Busquets, cuyo informe califica de inexistentes esos fondos para cubrir insolvencias, una “añagaza comercial” para tranquilizar inversores.

Sin embargo, el testigo dijo no conocer el informe de los peritos judiciales en los que se cuestiona el concepto de dichas provisiones por no estar incluido en las circulares del Banco de España. El juez Fernando Andreu intervino: “Quiere usted decir que no ha leído el informe de los peritos, ¿cómo es posible?”. Martínez Tello dio marcha atrás sin ambages. “No, no, quería decir que no recuerdo los detalles de dichos informes, Señoría”, reculó.

El segundo y último testigo de la jornada, también a petición de Deloitte, fue el actual director general de Regulación del Banco de España, Julio Durán. Como miembro de la comisión gestora del Fondo de Reordenación Ordenada Bancaria (FROB), acusación particular en el caso Bankia, aprobó la petición al Banco de España, donde era (y es) director general de Regulación, de un informe para contrarrestar, de manera discreta, los dos primeros informes de los peritos Sánchez y Busquets, de diciembre de 2014. Y con posterioridad firmó uno de los informes aportados al juzgado.

El juez Andreu le preguntó si no había considerado la posibilidad de abstenerse por el conflicto de intereses al estar en ambos lados. Durán replicó que no era un experto jurídico. El juez dijo que no era cuestión de ser experto sino un asunto de pura lógica y agregó que si el FROB quería un informe podía solicitarlo en el procedimiento judicial. Preguntó si esta conducta era “moralmente admisible” y si se podía “instrumentalizar las instituciones para el propio beneficio”. El juez sabe de lo que habla.

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