INVESTIGACIÓN (PRIMERA PARTE)

La Fiscalía se inclina a archivar la causa sobre Juan Carlos I del AVE de La Meca

El equipo de cuatro fiscales que coordina el fiscal del Tribunal Supremo Juan Ignacio Campos se orienta a archivar las diligencias abiertas el pasado mes de junio sobre un presunto delito de cohecho en la adjudicación de la obra del Ave Medina-La Meca, en Arabia Saudí, a través del pago de una comisión de 100 millones de dólares (64,8 millones de euros) en agosto de 2008 a una cuenta suiza del entonces rey y jefe de Estado de España, Juan Carlos I. La inviolabilidad de la que gozaba el entonces rey en ejercicio hasta su abdicación en 2014 es, según fuentes conocedoras de la investigación, la muralla infranqueable para exigirle, en el caso de existir, responsabilidades penales. Aunque no se ha adoptado todavía decisión, esa es la orientación.

“Entre el paraguas de la inviolabilidad, la prescripción y la interpretación del delito de blanqueo, que requiere un delito antecedente, como podría ser el cohecho, la dificultad de que el delito fiscal pudiera proyectarse a después de 2014, o la circunstancia de que no se haya hecho declaración de bienes cuando, en 2012, según la información procedente de Suiza, el entonces rey Juan Carlos I hizo una donación irrevocable a favor de Corinna zu Sayn-Wittgenstein, todo ello deja muy poco margen”, señaló una fuente judicial al ARA. 

La investigación se ha nutrido de la documentación solicitada en febrero de 2020 por la Fiscalía Anticorrupción al fiscal de Ginebra, Yves Bertossa, sobre la fundación Lucum, cuyo primer y único beneficiario era Juan Carlos I hasta designar en 2011 como segundo beneficiario al entonces príncipe Felipe, actual rey de España. Lucum fue creada en Panamá en julio de 2008 para recibir, según la investigación de la Fiscalía de Ginebra, a través de una cuenta en el banco Mirabaud, el 8 de agosto de 2008– la número 505523 - una transferencia de la ya citada cantidad de 100 millones de dólares, el equivalente de 64,8 millones de euros, procedente del ministerio de Finanzas de Arabia Saudí.  

El presidente de la fundación era Arturo Fasana, fundador y socio de Rhône Gestion, firma que administra patrimonios de gente adinerada. Fasana y el abogado Dante Canonica hicieron un traje a medida para Juan Carlos I tras visitarle en el Palacio de la Zarzuela. Ordenaron crear desde Ginebra crear Lucum en Panamá. Canonica actuó como secretario del consejo de administración. Cuatro años después de ingresar el dinero, Juan Carlos I hizo, a finales de mayo de 2012, una “donación irrevocable” de los 64,8 millones de euros a su examante Corinna zu Sayn-Wittgenstein, ahora llamada Corina Larsen, quien, a su vez, invirtió parte de esos fondos en compras de distintos inmuebles en diferentes países (Suiza, Reino Unido, Estados Unidos y otros). 

La otra fundación, bajo sospeha

Pero Bertossa no solo ha investigado a la fundación Lucum y su cuenta en el banco Mirabaud en su relación con el dinero procedente de Arabia Saudí.    También ha reunido documentación incautada en Rhône Gestión de otra fundación llamada Zagatka (enigma, en ruso), creada cinco años antes, en 2003, en Vaduz, Liechtenstein. Esta fundación tiene como primer beneficiario a Alvaro de Orleans-Borbón, segundo a su hijo Andrés de Orleans-Borbon y San Martin, tercero a Juan Carlos de Borbón y Borbón, cuarto a Felipe de Borbón y Grecia y quintos beneficiarios a las hijas de Juan Carlos I, Elena y Cristina.  De Orleans es primo lejano de Juan Carlos I. La estructura de gestión de Zagatka es parecida a la de Lucum. El abogado Canonica es miembro del consejo de administración y el gestor Fasana el administrador externo. 

La investigación del fiscal Bertossa ha puesto de relieve, sobre la base de las facturas contabilizadas en los libros de Zagatka, que la fundación abonó 5 millones de euros en alquiler de aviones privados utilizados por Juan Carlos I en. 2016 y 2018 rey emérito, desde su abdicación en junio de 2014, en en viajes a Bahamas, Republica Dominicana, Barhein, Emiratos Árabes Unidos, y otros países. Con mucha anterioridad a esas facturas de 2016-2018, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, entonces amante de Juan Carlos I, realizó entre 2004 y 2009, viajes en avión, en algunos casos con familiares, cuyos gastos fueron cubiertos por la fundación Zagatka, por una cantidad de 3 millones de euros. En 2011, Corinna tuvo que reembolsar esos 3 millones de euros a petición de Alvaro de Orleans y Juan Carlos I.  

De Orleans no está imputado por presunto delito de “blanqueo de capitales agravado” en la investigación suiza  -como es el caso de Arturo Fasana, Dante Canonica, Corinna y el banco Mirabaud-, pero en las grabaciones del excomisario José Villarejo realizadas a Corinna en Londres, difundidas en julio de 2018, la examante del rey le explica que De Orleans es un testaferro de Juan Carlos I en las cuentas bancarias helvéticas. “Han puesto algunas cosas a nombre de su primo, que es Álvaro Orleans- Borbón. Las cuentas de bancos en Suiza se han puesto a su nombre… Ahora están tratando que yo pase esas cosas a Álvaro a través de Dante (Canonica). Me están haciendo la guerra porque yo no quiero cometer un delito. Es él (Álvaro de Orleans- Borbón) quien paga hasta los vuelos a Los Ángeles. Esos vuelos privados salen de Torrejón, de la zona militar, para no estar controlados…. Es él, Álvaro quien los está pagando”. 

Declaración voluntaria de De Orleans

El fiscal Bertossa decidió no imputar a De Orleans, pero ordenó al Credit Suisse “secuestrar” (bloquear) los fondos de la fundación, unos 14 millones de euros, hasta ver si existía relación con el objeto de su investigación: la presunta comisión pagada en la obra AVE Medina-La Meca y una posible relación con la fundación Lucum. De Orleans solicita al fiscal declarar voluntariamente en calidad de “persona llamada a dar informaciones” (PADR, persone appelée a donner reseignements).  Se trata de una figura que la legislación suiza sitúa como intermedia entre imputado y testigo. No tiene obligación de decir verdad y, por tanto, no está amenazado por el delito de falso testimonio. Y, además, puede acudir asistido de letrado.  

Bertossa le citó el 10 de octubre de 2018 junto con los otros tres imputados hasta ese momento, ya mencionados (Fasana, Canonica y el banco Mirabaud & CIE, SA) representado por su administrador Luc Thevenoz). Preguntado por qué pagó la fundación Zagatka los gastos de viaje de Corinna que se elevaron a 3 millones de euros, De Orleans explicó que Juan Carlos I le encargó buscar una compañía para alquilar aviones. La financiación de esos viajes por parte de Zagatka, señaló, intentaba ser una ayuda a la familia real española, “a mi familia”. Según su relato, Juan Carlos I efectuó numerosos viajes. Cuando cayó en la cuenta de que Corinna también se había beneficiado le dijo al rey que la situación no era apropiada. Finalmente, De Orleans le solicitó el reembolso a Canonica, quien dio la orden de devolver el dinero. 

El fiscal observa a De Orleans que Juan Carlos I no tenía necesidad de esa ayuda porque disponía de los 64,8 millones de euros. De Orleans apunta que ignoraba ese hecho. “Se trata de una gran sorpresa para mi. Pertenezco a una rama familiar que gracias a sus actividades en la industria italiana dispone de muchos más medios. En mi mente, Juan Carlos I no disponía de medios importantes aparte de aquellos que paga el contribuyente español o los ofrecidos oficialmente por las empresas españolas”, señala. Bertossa pregunta por diferentes transferencias a la cuenta de Zagatka en el banco Credit Suisse, la número 0251-798208-9, como, por ejemplo, cuatro ingresos de 250.000 euros, en marzo y julio de 2008. De Orleans responde que no lo recuerda. Canonica, a su vez, señala que necesita ver la documentación. El fiscal también pregunta a De Orleans por un ingreso de diciembre de 2008, por valor de 5,5 millones de euros, que provoca una respuesta errónea de De Orleans.  

Bertossa, asimismo, le exhibe un documento que acredita el ingreso de un cheque de 4.689.930 dólares de 25 de mayo de 2009.  Según De Orleans, se trata de su remuneración por asesorar sobre el desarrollo de terrenos en Playa del Carmen, México, a una empresa inmobiliaria que define como caribeña, cuyo nombre dice no recordar, aunque Bertossa consigue que recuerde que la española Huarte había adquirido los terrenos. Huarte, en realidad, ya no existía en 2009, fechas en la que ya era OHL, bajo control de Juan Miguel Villar Mir, que fue uno de los líderes de la obra AVE Medina-La Meca. Bertossa no pregunta por otra operación: la comisión por la venta del Banco Zaragozano, controlado por Alberto Cortina y Alberto Alcocer, amigos de Juan Carlos I, al Barclays Bank de Londres. 

Cambio de banco

Y es que en el formulario de apertura de la cuenta de Zagatka en el Credit Suisse, en 2009, (ver documento) allí donde se solicita “especificar cómo se adquirieron inicialmente los valores patrimoniales”, Fasana, que figura en los documentos bancarios como “mandatario-gerente de la fortuna del gerente”, declara: “Comisión recibida en relación con la reunión de partes interesadas durante la venta del Banco Zaragozano a Barclays Bank en Londres”.  En marzo de 2015, Canonica decide cambiar de entidad bancaria. Y abre una cuenta a nombre de la fundación Zagatka, la 525495-00, con un ingreso de 13.700.000 euros, en el banco Lombard Odier de Ginebra. 

Y dónde se pregunta por el “origen de los fondos” (ver documento) ahora pone: “Herencia del padre fallecido y plusvalía generada por la cartera en los últimos 15 años (+ 90%). Producto también de su actividad profesional así como de sus participaciones en diferentes empresas. Procede de la cuenta del mismo nombre en Credit Suisse, Ginebra”. Bertossa no ha encontrado ni rastro de la comisión por la venta del Banco Zaragozano en los libros de Zagatka, según explicaron Philippe Cottier y Jean-Marc Carnicé, abogados de De Orleans al ARA. Tras acabar las dos horas de declaración, el 10 de octubre de 2018, el fiscal Bertossa anuncia que desbloqueará los fondos, unos 10 millones de euros, de Zagatka. El 12 de octubre de 2018 envía a Lombard Odier una ordonnance (resolución) con una frase: que se levante el secuestro con efecto inmediato. 

La querella de Omnium

La Sala Segunda del Tribunal Supremo ha enviado a la Fiscalía la querella presentada en julio por Omnium Cultural contra el rey emérito Juan Carlos I, como es preceptivo antes de pronunciarse sobre la admisión a trámite. Fuentes judiciales apuntan que el equipo del fiscal Campos, tras examinar el paraguas de la inviolabilidad, la prescripción y posible delito fiscal, se orienta hacia el archivo de las diligencias por considerar que la inviolabilidad del artículo 56.3 de la Constitución le exime de responsabilidad en el momento de los hechos, incluso en caso de que se acreditara delito. 

Bertossa no ha encontrado pruebas que vinculen los 64,8 millones de euros transferidos en 2008 por Arabia Saudí a una comisión pagada por intermediar en la adjudicación de la obra del AVE Medina-La Meca de 2011. La única vía, según fuentes judiciales, que permitiría superar la barrera de la inviolabilidad sería cambiar el objeto de la investigación hacia una presunta fortuna que Juan Carlos I seguiría ocultando en el extranjero a partir de 2014 ya no le protege la inviolabilidad. 

Ello llevaría a indagar desde España la verdadera propiedad de la fundación Zagatka para ver si Juan Carlos I ha escondido dinero en el exterior. El punto de partida para ello sería solicitar una ampliación de la comisión rogatoria a Suiza, centrada hasta ahora en la presunta comisión pagada en el proyecto AVE-Medina-La Meca.