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González Rivas-Valdés, el tándem de consenso para dirigir el TC

El intercambio de puntos de vista sobre los candidatos a la presidencia i vicepresidencia del tribunal corre como reguero de pólvora en las últimas horas

Este viernes, día 17 de marzo, es el Día D para zanjar la batalla por la presidencia y vicepresidencia del Tribunal Constitucional. La demarcación de posiciones es anterior a la toma de posesión este miércoles de los nuevos cuatro magistrados nombrados por la cuota del Senado (María Luisa Balaguer y Cándido Conde-Pumpido, por el PSOE; Ricardo Enríquez y Alfredo Montoya, por el PP), pero el intercambio de puntos de vista corre como reguero de pólvora en las últimas horas.

El pretendido equilibrio en la cúpula del TC se expresa, habitualmente, con la presidencia para la mayoría y la vicepresidencia para la minoría. Esto permitió, por ejemplo, que después de un periodo de parálisis en la renovación y caducidad resultante de varios mandatos, el presidente saliente,  Francisco Pérez de los Cobos, con carné del PP, y la magistrada Adela Asúa, fuesen elegidos en 2010 por unanimidad.

Hay una norma que suele cumplirse: los candidatos a los dos puestos sale de los magistrados más antiguos o último tercio de su mandato. En este caso se trata de aquellos elegidos en 2012. Son Juan José González Rivas, Andrés Ollero (ambos por el PP), Fernando Valdés Dal-Ré y Encarna Roca (ambos a propuesta PSOE).

Para lograr la unanimidad de todos los miembros a favor de un candidato propuesto por el PP el hombres es Juan José González Rivas, ex magistrado de la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo. Esta candidatura evitaría que el sector llamado progresista presentara su propio magistrado y se repetiría la experiencia más reciente de 2010.

¿Qué otro nombre formaría, por así decir, tándem con González Rivas? ¿Encarna Roca, que también se encuentra en el último tercio de su mandato? Se da la circunstancia de que Encarnación Roca es desde ayer presidenta del TC por unos días, ante la salida del tribunal de Pérez de los Cobos y de Asúa.

Parecía que sí. Pero el sector minoritario y progresista al que teóricamente pertenece en origen la barcelonesa Encarna Roca no lo considera así, según fuentes consultadas por ARA. Este sector aprecia que la magistrada es más “allegada” al grupo conservador que partícipe del grupo progresista. Las fuentes consultadas señalan que el consenso se conseguiría, por tanto, con un tándem diferente: el de González Rivas y Fernando Valdés.

Pero aquí no se acaba el problema. Dentro del sector conservador, Andrés Ollero, aspira a ser el próximo presidente del Tribunal Constitucional. No es por falta de fidelidad al PP – ha sido diputado durante 17 años y portavoz de la Comisión de Justicia en el Congreso, entre muchos otros cargos- por lo que el gobierno de Rajoy y el PP prefieren a otro candidato. Es porque estiman que la presidencia del TC, habida cuenta de la situación en Cataluña, entre otros problemas, requieren una personalidad conservadora más dialogante. Y esa personalidad sería González Rivas.

Pero Ollero, un filósofo y jurista que procede del antiguo Partido Demócrata Popular de Óscar Alzaga, considera que es su oportunidad, una en la vida, para hacerse con una presidencia que se merece. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, artífice de un desenlace más equilibrado y por unanimidad, ha mantenido un intercambio de opiniones con Ollero, a quien no se le ha escapado la orientación favorable a la candidatura de González Rivas.

La vicepresidenta no le ha ocultado la idea que guía al gobierno de Rajoy, pero Ollero, a su vez, le ha anticipado que no podía garantizar que el tema de la elección de presidente y su propia candidatura pasaran inadvertidas en los medios de comunicación. Acto seguido, en lo que fuentes del TC y La Moncloa identifican como una estrategia de Ollero, los contactos entre éste y la vicepresidenta salieron a la luz.

Las palabras de despedida pronunciadas este miércoles por Pérez de los Cobos, que ponen el acento en la necesidad inexcusable del diálogo político para resolver el problema de Cataluña habida cuenta de que el TC no tiene capacidad para hacerlo –un “legado” en el que se advierte la mano de Sáenz de Santamaría- reman en la dirección de Juan José González Rivas. No en la de Ollero.

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