"Ho tornaran a fer"

Francesc de Carreras reabre la tesis de la connivencia de Trapero con los dirigentes del Procés

La sentencia de la Audiencia Nacional que absolvió a Josep Lluís Trapero, Teresa Laplana, Pere Soler y Cèsar Puig no ha sido recurrida a la Sala de Apelaciones. Es, por tanto,  res judicata, representada por la  sentencia firme. 

El profesor Francesc de Carreras (El País, 23 de noviembre) señala que "no se ha podido probar judicialmente que el major de los Mossos y los suyos cometieran delito alguno”. Y añade, pues, que “Trapero y sus colegas están limpios de todo delito”.

A la luz de la restitución del mayor como comisario jefe de los Mossos, el profesor de Derecho Constitucional analiza los hechos del 20 de septiembre de 2017 y señala que "la impericia –¿o la connivencia? – de los hombres de Trapero dejó atrapada a la secretaria judicial que en nombre del juez estaba haciendo el registro [en el Departamento de la Vicepresidencia de Economía y Hacienda, Rambla de Catalunya, 19-21] 

El profesor De Carreras nos lleva así a una de las variantes de la calificación del Ministerio Fiscal, y su defensa en el juicio oral, sobre todo por el tenientefiscal  de la Audiencia Nacional, Miguel Ángel Carballo.  

Es decir: la hipótesis de la 'connivencia" de Trapero y los Mossos, en este caso, con los convocantes de la manifestación del 20 de septiembre. 

Esta eventual "connivencia”, aunque planteada -sin ser materia de ese proceso- en la sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo del 19 de octubre de 2019, ha sido descartada en la sentencia de la Audiencia Nacional. Y, según escribe, el profesor Carreras “es una sentencia justa en términos judiciales porque es el resultado de un proceso con todas las garantías”.  

Cabría añadir que la investigación de la conducta de Trapero y los Mossos en los hechos de septiembre y octubre de 2017 se segregó, o escindió, indebida y arbitrariamente. Y contra la impresión de los fiscales del Procés en el Supremo. 

El major, imputado en la Audiencia Nacional desde octubre de 2017, declaró en calidad de testigo en el juicio del Procés , en el Tribunal Supremo, y se da la circunstancia de que tuvo que responder a la única pregunta que el presidente del tribunal, Manuel Marchena, formuló durante las 52 sesiones, invocando el artículo 708 de la ley de Enjuiciamiento Criminal, según el cual “el presidente por sí o a excitación de cualquiera de los miembros del tribunal podrá dirigir a los testigos las preguntas que estime conducentes para depurar los hechos sobre que se declaren".

El profesor De Carreras se pregunta: “¿Es posible que los Mossos que dirigía Trapero no supieran que aquel domingo se produciría una especie de votación de acuerdo con unas leyes aprobadas irregularmente tres semanas antes, suspendidas por los tribunales y palmariamente inconstitucionales?” 

Es que Trapero y los comisarios fueron requeridos personalmente por el Tribunal Constitucional para acatar la suspensión del referéndum.  

Precisamente por ello, el major instó dos reuniones que tuvieron lugar en el Palau de la Generalitat.   

Ya la sentencia del Supremo dejó constancia de ambas reuniones promovidas por Trapero del 26 y 28 de septiembre de 2017 en el Palau de la Generalitat, en las cuales los comisarios de los Mossos advirtieron que saldrían a votar más de dos millones de personas y sobre el riesgo de enfrentamientos.   

Precisamente hay que tomar nota del relato de hechos probados de la sentencia de la Audiencia Nacional. Y en el epicentro encontramos el dispositivo conjunto diseñado para impedir la votación o frustrarla. 

El 1-O, según De Carreras, va de Trapero, de los comisarios de los Mossos. Y punto. 

Uno de esos comisarios, nada menos que el comisario de coordinación territorial, Ferran López, es quien estuvo empotrado en el dispositivo del 1-O.  

Y el 28 de octubre, como resultado del artículo 155 de la Constitución, fue nombrado jefe de los Mossos, en sustitución de Trapero. 

Según me ha apuntado el entonces secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto (en una conversación de abril de 2020, durante la elaboración de mi libro  Cap de turc), la recomendación de nombrar a Ferran López vino, precisamente, de Trapero.  

Y fue acogida positivamente por el entonces ministro del Interior Juan Antonio Zoido y el gobierno de Mariano Rajoy.    

Pero la pregunta clave es: ¿No se preparó acaso un dispositivo conjunto Guardia Civil-Policía Nacional-Mossos para el 1-O?  

¿No designó el fiscal superior de Cataluña, José María Romero Tejada, el 23 de septiembre, mediante la instrucción 4/2017, al coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos para coordinar los dispositivos? 

“He dispuesto que la coordinación de los dispositivos, que, en su caso, deba realizarse sea ejercida por el Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, bajo mi personal dirección”, dice la instrucción señalada. Pérez de los Cobos era el responsable del Gabinete. 

El coronel Pérez de los Cobos decidió el 30 de septiembre, sin previo aviso, la ruptura de dicho dispositivo.  

El profesor De Carreras sostiene que Trapero y los comisarios son "incompetentes". 

Y se pregunta: "Si es así, ¿por qué se le da a Trapero de nuevo el mando de los Mossos? ¿Se premia a los incompetentes?” 

Pero es la frase con la que cierra sus reflexiones, la que tiene su miga. 

"Ho tornaran a fer", escribe. Tanto en la edición en español como en la versión catalana.  

Es decir: juega el profesor De Carreras con la consigna de los líderes independentistas condenados que cumplen pena en prisión. 

Después de la sentencia absolutoria, según la cual, ya apuntamos, dice De Carreras que “Trapero y sus colegas están limpios de todo delito”, la ambigüedad o ironía de mezclar la máxima de los dirigentes independentistas presos con Trapero, suena, quizá por una tentación irresistible, a desvalorizar una “sentencia justa en términos judiciales porque es el resultado de un proceso con todas las garantías”, De Carreras  dixit. 

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