Intrusa contra aparato

La guerra de sucesión entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal

Alberto Nuñez Feijóo ha disparado con su renuncia, mira por dónde, el pistoletazo de salida de la guerra por la sucesión de Mariano Rajoy – que, por cierto, hoy miércoles se reincorpora al Registro de Propiedad de Santa Pola, Alicante- entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal.

La escenificación no podía ser más simbólica del título de la guerra entre la intrusa y el aparato: Soraya hizo el anuncio ante los periodistas en la escalinata de la Puerta de los Leones del Congreso de los Diputados mientras María Dolores anunció su entrada en la contienda como presidenta del Partido Popular de Castilla-La Mancha, en una reunión celebrada en Toledo.

Aunque hay otros contrincantes, ambas candidatas van a polarizar al partido. Ni Pablo Casado, con su candidatura pinchada por el escándalo del Mastergate, ni José Manuel García-Margallo tienen posibilidades más allá del ruido que puedan producir.

María Dolores, que deja la secretaría general, ya ha fijado de entrada una línea de ataque frontal contra Soraya.  Se  ha definido a sí misma como una mujer que sabe ganar elecciones y que al dar la cara se la “han partido una cuantas veces”. Es decir: representa al aparato del partido aun cuando dejará la secretaría general para hacer la campaña.

Soraya, que fue todo un fichaje externo del PP, ha desarrollado su actividad en el Gobierno usufructuando el poder vicario que le venía conferido por su trabajo estrecho junto a Rajoy.

Controlaba también un flujo relevante de información vía el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Perdido el poder vicario de Rajoy y el CNI, sus posibilidades frente al aparato se presentan muy difíciles. Porque su oferta de diálogo con la sociedad y de renovación va dirigida a un sector que ya tiene un pie fuera del PP en dirección a Ciudadanos.

María Dolores es la única de todos los implicados en el cobro de los sobresueldos en plantar batalla legal contra Luis Bárcenas para proteger su honor frente a las acusaciones del extesorero. Fuentes judiciales creen que el ex tesorero añadió los últimos dos folios de la lista de abonos a dirigentes del PP con pagos a Cospedal, manuscritos con posterioridad a las demás anotaciones, precisamente porque ella era crítica con su personalidad.

Con todo, Cospedal correrá riesgos importantes en caso de suceder a Rajoy.

Y uno de esos riesgos, cómo no, procede de la justicia. Se trata del juicio oral por la destrucción, en el cuartel general del PP en la madrileña calle de Génova, del disco duro del ordenador de Bárcenas.

A diferencia de otros juicios, como Fitur, Gurtel 1999-2005 o Financiación del PP de Valencia, los hechos del caso del disco duro tuvieron lugar recientemente, en abril de 2013.

Es decir: con posterioridad a la entrada en vigor de la reforma del Código Penal (diciembre 2012) que permite sentar en el banquillo a partidos políticos, sindicatos o clubes de fútbol como personas jurídicas.

Aunque la fecha del juicio está pendiente de fijar en la Audiencia Provincial de Madrid, fuentes consultadas señalan a ARA que se celebrará en 2019.

Si el juicio acaba con una sentencia condenatoria, con el PP incluido como persona jurídica, y aunque Cospedal no está acusada, le resultará muy difícil escamotear las responsabilidades políticas.

Soraya, al ser outsider o intrusa, estos problemas no los tiene.

  • Etiquetes