Los terroristas del 17-A hacían las compras para explosivos con diferentes identidades

Adquirieron decenas de litros de peróxido de hidrógeno o acetona en al menos cinco establecimientos

Las fotos de Younes Abouyaaqoub, el conductor del atentado a la Rambla, y sobre todo de Mohamed Hichamy, que lideró el ataque en Cambrils, son las que firmaron varios dependientes de empresas que venden productos químicos en Catalunya cuando les pidieron que identificaran quién había ido a comprar decenas de litros de peróxido de hidrógeno o acetona. Las semanas anteriores a los atentados, los terroristas visitaron al menos cinco establecimientos, según los testigos que han declarado en el juicio del 17-A .Pero presentaron diferentes identidades y los argumentos para justificar las compras también variaron: dijeron que necesitaban el peróxido para blanquear ropa y la acetona para limpiar madera, hierro u otros metales o para desengrasar piezas. No generaron ninguna alerta a los dependientes, alguno de los cuales ha añadido que hablaban en catalán y que el trato había sido "muy educado".

Guía de los atentados del 17-A

En la décima sesión del juicio se ha expuesto que el primer intento de compra fue el 11 de julio del 2017 en una empresa de Tortosa. Aquel día un chico que no se ha podido identificar con las fotos de los terroristas intentó comprar 100 litros de peróxido de hidrógeno pero el DNI que pronunció de viva voz dio error porque la letra no coincidía con los números. Tampoco tenía claro con qué vehículo los transportaría, lo cual es necesario porque tenía que llenar una ficha que determinaba la dirección de origen y de destino para adquirir la sustancia. Además, parecía que iba a pie, hecho que extrañó a los trabajadores. El día siguiente volvió otro chico que también quería 100 litros para venderlos en Marruecos para blanquear ropa. Cuando mostró la documentación, ponía Saïd ben Iazza y en la empresa lo vincularon con el del día anterior, porque también quería comprar sin IVA.

El 27 de julio volvió el chico que se identificaba con la documentación de Ben Iazza acompañado de otro chico. Entonces ya tenían sus datos y adquirieron 240 litros de peróxido de hidrógeno. En los dos casos hicieron constar una dirección de Vinaròs, mientras que en el primer intento de compra –que no salió adelante– constaba una de Tarragona. Pero después de los atentados, cuando la policía mostró a los dependientes las fotos de los terroristas, se destapó que habían utilizado una identidad falsa: señalaron a Abouyaaqoub como el que se había hecho pasar por Ben Iazza e Hichamy como el acompañante. Ahora Ben Iazza es uno de los tres acusados en el juicio por, precisamente, haber facilitado la compra de material para hacer explosivos y colaborar con la célula yihadista.

Toda la acetona disponible

Otro de los testigo ha sido un trabajador de otra empresa de Tortosa que el 2 de agosto vendió toda la acetona que había en el establecimiento, 50 litros, a un chico que dijo que la necesitaba para limpiar madera. El chico preguntó si tendrían más antes del 15 de agosto pero no volvió. Con las fotos de la policía, el dependiente identificó a Hichamy. Es el mismo chico señalado por un trabajador de una empresa de Gurb que el 25 de julio lo atendió cuando le pidió si tenían acetona. Volvió al día siguiente, cuando argumentó que la quería para desengrasar piezas y que a finales de agosto necesitaría más. No pidió factura y se llevó 175 litros. Con las fotos de los terroristas, el dependiente también se dio cuenta de que el 18 de julio había comprado una garrafa de acetona Saïd Aalla, el conductor del coche en el ataque de Cambrils.

El procedimiento se repitió con los dependientes de otra empresa del Baix Ebre a principios de agosto. Primero vendieron a Hichamy una garrafa de 25 litros y otro día toda la acetona que tenían, 125 litros. Él les dijo que quería más garrafas pero tampoco volvió. Otra de las compras fue en Vinaròs el 7 de agosto, cuando Hichamy adquirió 100 litros más de acetona con la excusa de usarlos para limpiar hierro y otros metales. Durante su declaración, alguno de los trabajadores han reconocido en las imágenes de los objetos recuperados al chalé de Alcanar productos que habían vendido a los terroristas. Abouyaaqoub también compró interruptores y pulsadores el 14 de agosto en un establecimiento de electrónica de Sant Carles de la Ràpita.

Asimismo, en esta jornada del juicio han intervenido tres trabajadoras de tiendas de compra de oro de Vinaròs donde los miembros de la célula vendieron joyas. Una de las dependientas tuvo dudas porque el chico al que atendió no tenía claro a quien correspondían las iniciales de las joyas. De hecho, otra de las testigos ha sido una vecina de Ripoll a quien le robaron joyas en julio del 2017 y que regenta un restaurante donde había trabajado Aalla.

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