Pisando los talones… a Jordi Pujol i Soley

El juez De la Mata tenía desde el mes de octubre dos escritos de la fiscal Suárez, que hizo sus pinitos en Cataluña, en los que solicitaba la imputar al expresident

El juez José de la Mata y la teniente fiscal Anticorrupción, Belén Suárez, están pisando los talones del expresident Jordi Pujol i Soley. Ambos llevan mucho tiempo atando cabos, pero el salto lo han aportado los datos secretos de una comisión rogatoria de Andorra. Si el inspector Kurt Wallander, personaje de las novelas de Henning Mankell, usa su reflexión deductiva para relacionar hechos y personas, el dúo Suárez-De la Mata representan a nuestro Wallander local, apoyados en la policía judicial, la UDEF. Aquella sobre la que el expresident llegó a preguntar en 2014: “¿Qué coño es eso de la UDEF?”

Jordi Pujol i Soley declara hoy miércoles por primera vez en la Audiencia Nacional. Y su esposa, Marta Ferrusola, lo hace después de él. Al día siguiente, jueves 11, lo hará su hijo Jordi Pujol Ferrusola. Pero Pujol Jr, como se le suele llamar en Barcelona, declarará por propia iniciativa. Es una comparecencia voluntaria, solicitada antes incluso que la citación de sus padres.

El juez De la Mata tenía desde el mes de octubre dos escritos de la fiscal Suárez, que hizo sus pinitos en Cataluña, en los que se solicitaba imputar al expresident. Accedió a los registros en catorce domicilios y empresas (entre ellas la habitación de casa de sus padres donde Jordi Jr. se reponía de una operación), pero solo ha resuelto citar a la pareja después de hacer un estudio del material disponible y contar con la inhibición de la juez Beatriz Balfagón, titular del juzgado de instrucción número 31 de Barcelona, materializada a primeros de diciembre pasado.

El auto en el que cita a la pareja en calidad de imputados (ahora bajo la denominación más elegante de "investigados") es una resolución que podríamos llamar a lo Wallander por la manera de trabar los indicios.

El juez describe el comportamiento del clan como una "familia/organización" y a analiza los movimientos de Jordi Pujol Ferrusola y se exesposa, Mercè Gironès, a través de lo que llama sus sociedades instrumentales, contratos simulados, y facturas falsas. Precisa que cada vez que se produce un ingreso "sospechoso" producto de sus actividades presuntamente ilícitas, Pujol Ferrusola ordenaba traspasos a las cuentas andorranas de sus hermanos y de su madre.

Y, llegado a este punto, el juez se posa sobre el rastro de Jordi Pujol i Soley.

“En el contexto anterior –dice el auto de 30 de diciembre de 2015– debe resaltarse la existencia de una cuenta abierta en el año 2000, en la Banca Reig, la número 63810”.

Si bien en el documento de apertura figura la firma de Jordi Jr, con un ingreso inicial de 307.000 pesetas, consta un contrato en el que se identifica al titular de forma manuscrita, y con letras el número de la cuenta. Es decir, la 63810. Hay una serie de operaciones, cinco, de disposiciones en efectivo, hasta el 28 de octubre de 2010, cuando se retiran 1.145.000 euros en efectivo, quedando saldo negativo.

Pero... hay otros documentos. En uno de ellos Jordi Jr. deja constancia de que no es el dueño de estos fondos que se ingresan. El titular real, señala, es Jordi Pujol i Soley. Otro documento es uno manuscrito de Jordi Pujol i Soley. Declara ser el propietario  de la cuenta 63810 y precisa que en caso de fallecimiento, los fondos deben pasar a nombre de Marta Ferrusola Lladós, su esposa.

El juez, basado en las observaciones de la fiscal, estima que esto no se corresponde con el presunto legado hereditario anunciado por el expresident el 25 de julio de 2014. “No consta ni ha sido acreditada la cantidad del legado, el lugar en que se encontraban los fondos y su destino”. Pero el juez añade algo mas. En Andorra miembros de la familia han afirmado que "el dinero provenía de una herencia, pero de la rama familiar de Marta Ferrusola Lladós”.

Al situar a los padres junto a los hijos en lo que el juez califica como “familia/organización” y considerar que los negocios de Pujol Jr. provienen de la “explotación de concursos, proyectos y licitaciones con el sector público, especialmente de tipo urbanístico”, sobre los que “no se ha aportado el más leve indicio que justifique los trabajos de asesoramiento, consultoría e intermediación”, la fiscal Suárez y el juez De la Mata se disponen a preguntar al expresident y a su esposa por todo este totum revolutum.

Porque el legado hereditario no está…ni se le espera.

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