Separados de sus padres: el drama de 545 hijos de migrantes deportados por los Estados Unidos

Trump ordenó expulsar a América Central centenares de migrantes sin sus hijos

Son 545 los niños que se han quedado en los Estados Unidos sin sus padres, deportados por la administración Trump a América Central donde, según han denunciado los abogados de la Unión Americana de Libertades Civiles (ALCU), no han podido ser localizados. Es uno de los impactos más dramáticos de la política de "tolerancia cero" con la inmigración que trajo la separación de familias para aterrar a los migrantes y evitar que continuaran buscando un futuro mejor en los Estados Unidos.

Bajo estas directrices, la administración Trump empezó a separar a niños de sus padres en 2017, a pesar de que no lo hiciera público hasta mayo del 2018: hasta 3.800 niños fueron afectados. Sus padres quedaron detenidos en la frontera pendientes de deportación y sus hijos fueron enviados a centros de menores de todo el país. Seis semanas después, y ante la oleada de críticas internas e internacionales, Trump anunció que suspendía esta práctica. Un año más tarde, Trump aprobó la detención sine die de los menores sin papeles.

En 2018 un tribunal de California ordenó al gobierno volver a reunir las familias separadas, pero los abogados del ALCU y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos aseguran que no han podido localizar los padres de 545 de estos niños. La búsqueda se ha complicado todavía más con la pandemia, que el gobierno de Trump ha aprovechado para acelerar las devoluciones en caliente.

"Hemos podido localizar muchos padres deportados, pero todavía buscamos centenares. Es un trabajo muy lento y además hemos tenido que adaptarnos a la pandemia", explica en un comunicado el grupo Justice in Motion, que se dedica a buscar a padres separados de sus hijos en América Central.

La política de separación se desarrolló en dos partes: en 2017 con un programa piloto secreto que afectó a más de mil niños, y en 2018 ya de manera oficial, con 2.800 víctimas. Las primeras familias continuaron bajo custodia después de la orden ejecutiva que ponía fin a esta práctica, y los padres ya habían sido deportados cuando el juez ordenó localizarlos. El ALCU ha podido contactar con 550 de los padres deportados, y cree que 25 tendrían derecho a volver a los Estados Unidos por reagrupamiento familiar. 

"Todavía hay que hacer mucho trabajo para encontrar a estas familias. Cuando me preguntan cuando podrán hablar con sus hijos, por desgracia, no tengo respuesta" explica Lee Gelernt, responsable de inmigración de la ALCU y abogado responsable del caso. "Algunos de estos niños han estado separados de sus padres durante años y eran bebés cuando se llevaron a sus padres. Pero no pararemos de buscarlos, por mucho que tardemos. La trágica realidad es que centenares de padres han sido deportados a América Central sin sus hijos, y estos continúan en los Estados Unidos con familias de acogida o con parientes lejanos", añade.

"La terrible práctica del presidente Trump de arrancar niños pequeños de sus familias es uno de los puntos negros de esta administración", avisa. "Estas familias deben reunirse y la administración se ha de hacer responsable de lo sucedido," apunta Gelernt. Según el abogado, algunos de los padres que han podido localizar prefieren que sus hijos continúen en los Estados Unidos por miedo a que sean víctimas de la violencia si vuelven a su país de origen.

El + vist

El + comentat