SERIE VENEZUELA (8/10)

Votar o abstenerse, el gran dilema de los venezolanos en las presidenciales

Nicolás Maduro, Henri Falcón y Javier Bertucci son los principales candidatos

Nicolás Maduro con su mujer, en un acto electoral. REUTERS

Cuando se pregunta a los venezolanos si votarán en las elecciones presidenciales de hoy, la mayoría contestan que se abstendrán o que aún no tienen ni idea de qué harán. Este es el gran dilema de la jornada, en la que Nicolás Maduro aspira a revalidar su cargo -encabeza el gobierno desde abril de 2013- porque la oposición se presenta completamente dividida a los comicios.

Las formaciones que conforman la Mesa de Unidad Democrática (MUD) -que incluye un amalgama de partidos, de derechas y de izquierdas- apuestan por el boicot, es decir, por la abstención, porque justifican que votar daría legitimidad a unas elecciones que consideran una farsa: por sus irregularidades, porque no participará ningún observador internacional y porque el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, la UE y la Organización de Estados Americanos ya han anunciado que no reconocerán los resultados. En cambio, sí lo harán Cuba, Rusia, Nicaragua e Irán.

Hay otras voces que opinan que abstenerse aún dará más alas al chavismo, como ocurrió en las elecciones legislativas del 2005. En aquella ocasión la oposición optó por no participar, y la Asamblea Nacional se convirtió en una cámara "roja, rojita", como decía Hugo Chávez. Es decir, completamente controlada por sus adeptos.

Las opciones

En este sentido, en las elecciones de hoy concurren varios candidatos, además del propio Maduro. Los dos candidatos principales son Henri Falcón, del partido Avanzada Progresista, que aspira a hacer sombra a Maduro, y el pastor evangélico Javier Bertucci, de Esperanza por el Cambio. "Las encuestas dan sólo un 30% de apoyo a Maduro", dice la analista política Colette Capriles. "Pero sus seguidores son muy fieles y votarán seguro", añade. En cambio, el comportamiento del resto del electorado es una auténtica incógnita. Se calcula que hay un 40% de 'ni-nis', como se conoce en Venezuela a los votantes que ni se declaran chavistas ni opositores. De ellos y del índice de abstención dependerán los resultados.

Falcón se define como "progresista", pero algunos consideran que es directamente un oportunista, porque primero fue gobernador del estado venezolano Lara como candidato chavista y luego como opositor. Su propuesta electoral principal es dolarizar la economía venezolana. Es decir, que se paguen los salarios en dólares, dada la hiperinflación en el país y que el bolívar cada vez tiene menos valor. "Estamos viviendo los últimos días del gobierno de Nicolás Maduro", insistió Falcón durante la campaña electoral, vestido con el típico chándal con la bandera venezolana que tanto popularizó Chávez.

En cambio, la analista Colette Capriles considera que Falcón tiene pocas posibilidades, porque el año pasado perdió las elecciones para ser reelegido gobernador en el estado Lara, y porque su partido presentó candidatos a 303 alcaldías en las votaciones municipales de diciembre y no ganó ni una. El otro candidato, Javier Bertucci, podría arañar "un 10% de los votos", opina Capriles. El hecho de que sea pastor evangélico juega a su favor en un país creyente como Venezuela. Pero tiene en contra que se le vinculó al escándalo de los papeles de Panamá.

Maduro se sigue presentando como el candidato del pueblo, aunque el pueblo parece que hace tiempo que le ha dado la espalda: durante los últimos meses médicos, profesores y obreros se han manifestado por la situación insostenible en Venezuela.