Formas de asaltar el poder

Al Partido Popular le dan por supuesta una aptitud para gobernar que niegan a Podemos

1. FALSO REFORMISMO. Se habla de reformar el régimen y, en realidad, sólo se busca consolidar un establishment político muy carcomido. Por ello, no se habla de lo que debe hacerse -qué decisiones y reformas hay pactar- sino de quién lo tiene que hacer: alguna combinación entre PP, PSOE y Ciudadanos. Es decir, que la tarea reformadora sólo se puede confiar a tres partidos, vetando por sospechosos de intenciones demoledoras a todos los demás. Veamos algunas de las reformas urgentes: reforzar la división de poderes de un régimen en el que el ejecutivo coloniza las otras instituciones; hacer una ley electoral más justa en la que el peso del voto de los ciudadanos se equilibre y la pluralidad real llegue al Parlamento; dar reconocimiento a los sujetos políticos territoriales, como Cataluña; diseñar un sistema impositivo más equitativo y exigente para que España deje de ser "un semiparadiso fiscal" (Xavier Vidal-Folch); crear las condiciones para reparar unas políticas de austeridad que han hecho pagar la crisis a los asalariados; afrontar, sin prejuicios ideológicos del pasado, la modernización de la enseñanza; recuperar voz en Europa no por la vía de la dócil sumisión sino buscando aliados para hacer las reformas necesarias que permitan que la política recupere su capacidad de poner límites a los excesos de los míticos mercados; asumir las exigencias de las sociedades culturalmente diversas; y crear estrategias efectivas para afrontar las tres principales amenazas a la democracia: la falta de autonomía de la política, la fractura de las desigualdades y la xenofobia alimentada por las políticas de seguridad. ¿Estas reformas se pueden emprender dejándolas en manos del bloque bipartidista, con un PP ahogado por la corrupción y un PSOE en franca regresión, y poniendo vetos a una parte del arco parlamentario? Hablan de reformas, pero quieren decir defensa del statu quo. El PSOE debe decidir hacia qué lado quiere mirar.

 

2. LOS SUYOS Y LOS OTROS. "No se puede hacer confianza a los que pretenden asaltar el poder". La frase, referida a Podemos, está sacada de un artículo de prensa. Pero no cito al autor porque, en pequeñas variantes, la he leído y oído repetidas veces en la campaña para dejar a Podemos fuera de cualquier combinación de gobierno. Todos quieren conquistar el poder, por eso se presentan a las elecciones, pero cuando se trata de Podemos se habla de asaltar para darle una dimensión subversiva que no se atribuye a ninguno de los otros, excepto al independentismo catalán. Lo que ha hecho Podemos es presentarse a unas elecciones como todos y tratar de meterse en alguna coalición de gobierno. Son otros los que han asaltado el poder: ¿o no es asaltar el poder del uso de las mayorías absolutas -nacionales, autonómicas y locales- que ha hecho el PP, destruyendo unas instituciones -en Valencia, por ejemplo- convertidas en territorio al servicio de las tramas de corrupción? ¿O no fue asaltar el poder lo que hizo la familia Pujol en Cataluña? Los que ven la paja en el ojo de Podemos no ven la viga en el ojo del PP. Y a este partido le dan por supuesta la aptitud para gobernar que niegan a Podemos. No sólo eso: casi exigen al PSOE que deje mandar a Rajoy. Simplemente, el PP es de los suyos y los de Podemos son los demás. Basta con ver cómo visten y hablan.

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