Salut vacunará de la gripe también en centros cívicos y pabellones

Se habilitan 635 espacios extras para aumentar la tasa de inmunización y evitar tensionar todavía más los hospitales

Centros cívicos, bibliotecas o pabellones deportivos se abren para reconvertirse temporalmente en puntos de vacunación de la gripe común. De momento, son 635 los locales extra que Salut habilitará en los municipios que no tengan centros de primaria lo bastante grandes como para garantizar que haya un doble circuito seguro y diferenciado para los grupos de riesgo, ha explicado la consellera Alba Vergés. Hoy jueves empieza la campaña de vacunación más atípica de la gripe estacional, en plena segunda oleada de la pandemia y con los hospitales que ya empiezan a notar la presión del aumento de pacientes por coronavirus. Por eso, Vergés ha insistido en que este año "es más importante que nunca" que los colectivos vulnerables y los profesionales sanitarios y de servicios básicos se inmunicen para minimizar el impacto del virus invernal.

La situación extraordinaria que se sufre desde marzo ha obligado por primera vez a buscar nuevos puntos para distribuir la vacuna, fuera de los ambulatorios, centrados ahora en el control y el rastreo de enfermos de coronavirus. Los dispensarios extra se abrirán solo cuando los centros de salud del barrio o municipio no dispongan de espacio y no se pueda separar con seguridad los servicios, precisamente para no poner en peligro a los colectivos susceptibles de recibir la vacuna, que son los más vulnerables. Los ayuntamientos han cedido estos locales próximos a los CAPs, a los que se trasladarán profesionales sanitarios en horario por la mañana y tarde.   

De hecho, los CAPs ya han empezado a contactar con los 1,8 millones de personas que son candidatos a recibir la vacuna de la gripe. En esta campaña, Salut subraya la importancia de que enfermos crónicos, mayores de 65 años y embarazadas se pongan la vacuna, del mismo modo que confía aumentar los profesionales sanitarios y sociosanitarios que cada año se inmunizan para evitar riesgos con sus pacientes. Por primera vez el departamento recomienda a profesores y maestros que también pasen por los centros de salud para vacunarse y se confía llegar al 60% del colectivo. También se aconseja la inmunización de bebés prematuros hasta los dos años y niños con patologías respiratorias o cardíacas hasta los 14 años.

En la misma rueda de prensa, la subdirectora del Servei Català de Salut, Marta Chandre, ha pedido a las personas vulnerables que sean conscientes de la necesidad de que se vacunen para reducir riesgos pero también ha hecho un llamamiento a la calma para no colapsar los centros sanitarios. "No hay que preocuparse, hay vacuna para todo el mundo", ha dicho la responsable, que ha afirmado que los ambulatorios tienen perfectamente identificados a los pacientes que tienen que ser vacunados. La consejería ha duplicado para este año el presupuesto de la campaña de vacunación, hasta llegar a los 8,4 millones de euros, porque ha comprado 230.000 dosis más que el año pasado y se ha hecho con las llamadas vacunas  tetravalentes, más caras porque son efectivas para dos troncos del virus gripal, siguiendo las recomendaciones que ha hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS) para los mayores de 75 años.

Batalla viral

Si cada invierno el comportamiento de la gripe estacional es una gran incertidumbre, por su facilidad de mutar, esta campaña todavía lo es más por la coincidencia con el covid-19. 

Además, hay estudios que indican que en una batalla viral gana siempre el más fuerte, en este caso el coronavirus, que al ser un agente nuevo encuentra más campo para moverse y se contagia más fácilmente entre comunidades que no tienen inmunología.

Así, a pesar de que es poco probable que haya una persona que se contagie a la vez de coronavirus y de gripe, la subdirectora de Protecció de la Salut del departamento, Carmen Cabezas, ha destacado que es mejor evitar riesgos a la hora de recomendar la vacunación porque en un informe británico al inicio de la pandemia se constató que los pacientes doblemente contagiados tienen el doble de posibilidades de morir de coronavirus y hasta seis veces más de no superar la infección gripal.

Con unos hospitales que ya tienen muchas de las camas y UCIs ocupados por enfermos covid, el peor escenario es añadirles los pacientes graves por gripe común que cada invierno acaban ingresados en una epidemia recurrente y que el año pasado se cobró la vida de 45 personas en Catalunya.