Cine

Elena Anaya: “Si por haber trabajado con Woody Allen dejas de ofrecerme un papel, prefiero no trabajar contigo”

La actriz acaba de estrenar 'Rifkin's Festival', la nueva película de Woody Allen

Cuando tuvo lugar esta entrevista con Elena Anaya (Palencia, 1975), la actriz todavía no había revelado que Woody Allen había usado frases tan duras como “eres la peor actriz de la historia del cine” para dirigirla en Rifkin's Festival, en la que Anaya interpreta a una doctora de quien se encapricha el profesor de cine y aspirante a escritor interpretado por Wallace Shawn. Pero en sus respuestas se entrevé que la experiencia no fue fácil y que la imagen de sabio apacible y despistado de Allen esconde a un director muy exigente con los actores, incluso autoritario.

Rifkin's Festival es un festival de cinefilia y amor al cine. ¿Cuál sería tu interpretación favorita de un film de Woody Allen?

Pues... te diré una arriesgada: Meryl Streep en Manhattan.

Qué elección más curiosa. Apenas aparece cinco minutos y tiene un papel muy antipático.

Es un papel muy pequeño, es la ex mujer de Woody. No es un personaje agradecido, pero está magnífica, con esa cara y ese pelo, me impresionó mucho cuando la vi.

Woody Allen tiene fama entre los actores de dejar hacer y no dar casi instrucciones. ¿Ha sido así tu experiencia?

No. A mí no me dio ninguna libertad. Y no es para llevar la contraria. Mi experiencia es que Woody es absolutamente exigente, determinante y claro a la hora de explicar lo que quiere. Puede que otros actores hayan llegado, hayan hecho dos tomas y hayan tenido la sensación de que Woody no dirige. Pero sí dirige. Y con Wallace y conmigo ensayó mucho. Él conocía muy bien mi personaje y sabía exactamente lo que quería y lo que no. Y me lo hacía saber de una manera muy concreta.

Lo que dices suena más bien al estilo de Pedro Almodóvar. ¿Se parecen, dirigiendo?

Sí, pero con Almodóvar, por ejemplo, antes de rodar La piel que habito estuve cuatro meses pasando ocho horas en su casa cada día. Así que cuando llegamos al rodaje ya me lo sabía todo, lo habíamos ensayado veinte mil veces. En cambio, con Woody no hay indicaciones ni ensayos previos al rodaje, así que cuando empiezas a rodar cruzas los dedos para que todo salga bien.

En cuatro meses trabajando en casa de un director es inevitable ir más allá de la mera relación profesional. ¿Con Woody Allen también cruzaste la línea?

No. Con los actores, Woody se ciñe únicamente a la relación profesional. No hay casi charlas casuales, solo de trabajo. Y no me parece mal, porque al fin y al cabo es lo que vamos a hacer. Sí tengo anécdotas, porque Wallace y yo vivimos momentos muy mágicos en los ensayos. Teníamos delante un director poseído por el don de dirigir, jugando con los actores a crear y probar cosas... A veces incluso se ofrecía a interpretar mi personaje para enseñarme cómo hacer una cosa y ahí lo tienes, Woody Allen, haciendo de Jo. Era para morirse.

¿Y te entendiste con Wallace Shawn?

Sí, muchísimo. Fue delicioso trabajar con él. Una persona absolutamente entrañable y muy inteligente, con una gran cultura. Y muy buen compañero, me ha ayudado mucho porque ya había trabajado con Woody en papeles más pequeños y se conocen de hace mucho tiempo. Él decía que estaba muy nervioso, pero a mí solo me transmitía calma y tranquilidad.

Shawn tiene 76 años y tú 45. ¿De qué manera afecta la diferencia de edad a la química romántica que la película va tejiendo entre vuestros personajes?

A mí me encanta la pareja que forman estos dos. Es un encuentro de dos almas sin edad que comparten gustos sobre cine, arte, poesía o sobre cuál es la mejor hamburguesa de Nueva York. Y estas cosas y otras que tienen en común los unen más allá de los 30 años que los separan. La edad no me ha parecido nunca un impedimento para compartir nada con otra persona.

Hay muchos actores que han renegado públicamente de haber actuado con Woody Allen debido a las acusaciones de Dylan Farrow. ¿Tú tuviste alguna duda a la hora de aceptar el papel?

No, ¿por qué tendría que tenerlas? Sí me quedé un momento perpleja cuando mi agente norteamericano me preguntó esto mismo y yo le dije que me corrigiera si me equivocaba pero que el caso de Woody Allen había sido estudiado dos veces y desestimado las dos. Así pues, ¿qué valoración tengo que hacer yo por encima de la de unos jueces?

També hay quien lo critica simplemente por su relación con Soon-Yi.

Pues yo el único momento que compartí con Woody que no fuera en un set fue un día que nos invitó a comer con Soon-Yi en su habitación del Hotel Maria Cristina. Y me pareció una pareja absolutamente encantadora que se tratan el uno al otro con un respeto, un afecto y un amor de qué ojalá todos pudiéramos disfrutar.

Trabajar con Woody Allen, aun así, te puede colocar en una lista negra que te impida conseguir algunos papeles en Estados Unidos. ¿Eso te preocupa?

Sí, soy consciente de ello y un poco sí me preocupa. Pero yo creo en el poder de la verdad. Si por haber trabajado con Woody Allen dejas de ofrecerme un papel, prefiero no trabajar contigo.