Memoria histórica

El testamento de Franco es sólo una ínfima parte del patrimonio de la familia

La gran mayoría de propiedades del dictador no estaban a su nombre

Franco dejó una herencia de 28,5 millones de pesetas a su mujer y a su hija. / GETTY IMAGES

"En el testamento sólo aparece el dinero que él ganó como militar y como jefe de estado, pero no todo el patrimonio que fue acumulando a lo largo de la dictadura", asegura el periodista Mariano Sánchez, que lleva más de treinta años investigando el patrimonio de la familia del dictador y que acaba de publicar La familia Franco SA (Roca Editorial). Sánchez se refiere al documento que, por primera vez, publica El Mundo y que cifra en 28.500.315,38 pesetas, que serían unos dos millones de euros actuales, la herencia que el dictador dejó a su mujer, Carmen Polo , y a su única hija, Carmen Franco. "Es sólo una parte muy ínfima de la fortuna que acumuló", añade Sánchez.

Franco comenzó a acaparar grandes propiedades inmobiliarias desde el mismo momento en que fue nombrado Generalísimo en plena Guerra Civil: Meirás, Canto del Pico, Valdefuentes... Las propiedades y los negocios se fueron multiplicando. La mayoría de sociedades que formaban parte de su entramado empresarial eran anónimas, presididas por testaferros. "Publicar el testamento forma parte de una campaña para demostrar que son pobres, cuando en realidad amasaron una gran fortuna", dice Sánchez.

Documentación inaccesible

Franco fue un jefe de estado, pero la gran mayoría de documentación continúa en las manos de su familia y no es pública. "No podemos calcular lo que oficialmente no tienen", asegura Sánchez. El historiador británico Paul Preston aseguró recientemente que el patrimonio de los Franco superaría los 400 millones de euros actuales. Ni la hija, ni los siete nietos, ni los biznietos de Francisco Franco tendrán que preocuparse nunca para llegar a fin de mes. Más bien al contrario: se podrán permitir todo tipo de lujos. El patrimonio que dejó el dictador, que siempre se jactaba de su austeridad, es inmenso. Y nadie nunca les ha reclamado nada.

Paul Preston: "Franco murió con una fortuna de unos 400 millones de euros en dinero de hoy"

El documento que publica el diario El Mundo es el testamento notarial que dejó el dictador el 20 de febrero de 1968. En el testamento aparecen cuentas corrientes, tres en Oviedo y una en Madrid, con un saldo de 1.004.890,38 pesetas, que en una renta actualizada serían 62.693,04 euros, y acciones en diferentes compañías por un valor de 1.457.425 pesetas, que equivaldrían a 90.390 euros actuales. A todo ello hay que sumar el Pazo de Meirás, que sale valorado en 14 millones de pesetas (unos 840.827 euros actuales). Una tasación más actualizada, sin embargo, haría disparar esta cifra: hace un par de años la familia Franco intentó vender la finca por 8 millones de euros. En la herencia también consta el Canto del Pico y algunas cosas curiosas como el Mercedes que Hitler le regaló en 1942 a Franco con motivo de su 50 aniversario y que ahora pertenece a Patrimonio Nacional. El valor del coche es incalculable porque es el único ejemplar que queda. Carmen Franco intentó, sin éxito, que volviera a su familia.

Propiedades en manos de sociedades anónimas

El testamento de Franco no incluye muchas otras propiedades, como la finca de Valdefuentes. Nunca fue comprada oficialmente por el dictador, se constituyó una sociedad anónima, Valdefuentes S.A., en 1951, y abarcaba unos 3,3 millones de metros cuadrados. En 2001, y en un tiempo récord, el Ayuntamiento de Arroyomolinos recalificó los terrenos en urbanizables. Se construyeron 5.000 viviendas, un centro comercial y un polígono industrial. Se desconocen los beneficios que obtuvieron los Franco. Tampoco consta en el testamento el edificio de la calle Hermanos Bécquer de Madrid, valorado en más de 50 millones de euros. "No aparece porque estaba a nombre de una sociedad anónima. Sólo podemos saber cuál era el patrimonio accediendo al testamento de Carmen Franco Polo, porque ella absorbió el patrimonio del padre y la madre, esto es lo importante", dice el periodista y autor de Franquismo SA, Antonio Maestre.

"La única propiedad legítima que tenía Franco era La Piniella, a unos 20 kilómetros de Oviedo, que pertenecía a la familia de Carmen Polo -asegura Maestre-. En España, la Transición estuvo comandada por los que habían tenido el poder durante la dictadura. No se puso en cuestión el statu quo ni los privilegios de los que habían tenido el poder. A la viuda de Franco se le dio un sueldo vitalicio de 894.000 pesetas al mes". Carmen Franco, heredera del dictador, también tuvo un pasaporte diplomático hasta 1986, un documento que no le sirvió el 13 de abril de 1978, cuando la pillaron en el aeropuerto de Barajas intentando sacar de España una maleta con diferentes insignias de su padre que pretendía llevar a Suiza. Fue acusada de contrabando y absuelta. Ella se defendió diciendo que con los metales preciosos que llevaba en la maleta quería hacerse un reloj artístico.

En una de las últimas entrevistas que concedió, Carmen Franco aseguraba que no la habían molestado nunca: "Vivimos tranquilamente y nos dejan vivir". El suyo es un patrimonio intocable. "Es un patrimonio construido con la corrupción, el expolio, la represión... pero no son los únicos que se enriquecieron. A su alrededor muchos otros acumularon grandes fortunas. Por eso hay tanta resistencia para que se investigue nada" , asegura Maestre.

En La otra cara del Caudillo, el historiador Ángel Viñas explica que Franco entró en la guerra sin un centavo y que el 31 de agosto de 1936 ya tenía una fortuna de 34 millones de pesetas. Una de sus fuentes de ingresos fueron las "suscripciones nacionales": se anunciaban en la prensa para auxiliar a los caídos, pero buena parte de estos donativos fueron a parar a las cuentas personales del dictador. Según Viñas, también recibía dinero de Telefónica y alcanzó una considerable fortuna revendiendo 600 toneladas de café que Brasil había dado a España.

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