Literatura

Vázquez Montalbán 'cambia' de agencia literaria con el objetivo de potenciar su obra en el terreno audiovisual

Carmen Balcells traspasa la gestión a Casanovas & Lynch por voluntad del hijo, Vázquez Sallés

Casanovas & Lynch ha recibido un extraordinario regalo de Navidad adelantado. En un acuerdo que se cerró a principios de diciembre, y que se hará plenamente efectivo a partir del 31 de enero del año próximo, cuando concluya la transición suave diseñada al efecto, la agencia literaria que dirigen Mercedes Casanovas y María Lynch ha conseguido la gestión de los derechos de toda la obra de Manuel Vázquez Montalbán (Barcelona, 1939 - Bangkok, 2003), que hasta ahora estaba en manos de la agencia de Carmen Balcells. El objetivo del cambio es potenciarla en el mercado audiovisual.

Se pone así fin a una relación entre el autor y la famosa agencia del Boom que comenzó en 1979. "Al día siguiente de ganar el Planeta, y a mis 40 años, me descubrí un escritor competitivo y cansado de luchar con los editores por anticipos que tardaba a veces diez años en amortizar o que no amortizaba nunca", decía Montalbán en un espléndido retrato que publicó en El País en mayo de 2000 como homenaje a Balcells, con motivo de la entrega de la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes por parte del entonces rey Juan Carlos I, "en un breve descanso en su apretado calendario de abuelo feliz", ironizaba Montalbán.

La decisión, de gran contenido simbólico, la ha tomado el heredero de los derechos del escritor, hijo de Montalbán y de la historiadora Anna Sallés, el también escritor Daniel Vázquez Sallés. María Lynch destaca que en todo momento "ha sido una transición amistosa" entre Balcells y su agencia.

En la época de las series de televisión, y de las grandes inversiones de plataformas como HBO y Netflix, con un mercado cada vez más voraz que necesita abastecer una creciente demanda, el objetivo del cambio es, como ya se ha apuntado, intentar incrementar el impacto audiovisual de la obra de Montalbán y que esto ayude a difundir aún más su producción literaria. Asimismo se intentaría también, de alguna manera, reparar los grandes desastres que se han cometido, especialmente para la televisión, y dos veces, en la década de los ochenta y en la de los noventa, a partir de las novelas del detective Pepe Carvalho.

Otras obras de Montalbán, por ejemplo El pianista y Galíndez, han tenido igualmente versión cinematográfica, en este caso de Mario Gas y Gerardo Herrero, respectivamente. Tatuaje -a pesar de todo, quizá la mejor y la primera de las adaptaciones a la gran pantalla, de Bigas Luna, basada en la homónima aventura de Carvalho-, o El laberinto griego, de Rafael Alcázar, tampoco han terminado de trasladar toda la riqueza del personaje al lenguaje audiovisual. Sin duda, pues, es un reto para la nueva gestora de los derechos, que es también la que representa a Carlos Zanón, el autor del renacimiento de Carvalho, en la novela publicada en enero pasado, Carvalho, problemas de identidad.

"Ya estoy metida en varias líneas de trabajo, comenzando por el audiovisual", confirmó María Lynch al ARA este jueves. "Una nueva serie de Carvalho podría ser una opción, pero hay otras novelas. De hecho, hace sólo tres semanas que hemos cerrado el acuerdo y aún estamos recopilando información, mirando estrategias, y vamos paso a paso", agregó .

Continua presencia en las librerías

Que pueda ser alguna de las plataformas de contenidos mencionadas es una posibilidad obvia para llevar a cabo un nuevo proyecto. "La mayoría de productoras apuntan a trabajar con estas plataformas, pero yo aún no he hablado ni con Netflix ni con HBO ni con ninguna otra sobre ningún proyecto. Tengo que preparar un plan, una idea, seleccionar qué novelas sería más importante destacar, pero no revelaré aún mi estrategia comercial. Lo que es evidente es que hay mucha necesidad de contenidos y las plataformas y las productoras están buscando muchos", explica Lynch.

A diferencia de lo que suele ocurrir con autores ya desaparecidos, dieciséis años después de la muerte de Montalbán, su figura y su obra, tanto la novelística como la poética como la periodística y ensayística, siguen teniendo presencia en las librerías, en forma de reediciones o ediciones críticas. El mismo proyecto de resucitar Carvalho, finalmente con Zanón, surgió de la Agencia Balcells. También ha sido posible gracias a Balcells, y al interés de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, la reedición de la crónica que en 1987 publicó sobre la capital catalana, Barcelonas, en catalán, en castellano y próximamente en inglés, en una edición anotada por este mismo corresponsal. Sin olvidar los volúmenes periodísticos al cuidado del profesor de la Pompeu Fabra Francesc Salgado.

En todo este tiempo, además de los textos que ya hemos mencionado, Montalbán se ha publicado sin embargo en Anagrama ( Galíndez y El diccionario del franquismo a lo largo de este año), y volvía así a una editorial donde había publicado décadas atrás Cuestiones marxistas y Guillermotta en el país de las Guillerminas. Igualmente ha aparecido en Cátedra la edición crítica de El pianista, donde también aparecerá Galíndez.

Balcells ha perdido uno de sus grandes autores, pero fuentes cercanas a la agencia apuntan que lo siguen sintiendo muy "cercano", y que mientras sus títulos sigan al alcance de los lectores lo celebrarán "con la misma alegría de siempre".

Un consejo que Montalbán dio a la familia en el programa Epílogo, de Canal +, emitido póstumamente en 2003, era que "se preocuparan un poco de cómo van los derechos de autor". Quizás Daniel Vázquez Sallés consideró necesario el cambio para seguir su recomendación, a pesar de que Montalbán no ha abandonado en ningún momento el Olimpo ni las librerías, ahora ya convertido en un clásico de la literatura española del siglo XX.