BARÇA

Una camiseta revolucionaria

El Barça se tira a la piscina con la nueva indumentaria, que está inspirada en el Eixample

Un año toca una camiseta más convencional. Al siguiente, una rompedora. Este es el patrón que sigue el equipamiento del Barça, presentada este lunes en la tienda del Camp Nou en un acto exclusivo para los socios. Allí se reveló lo que era un secreto a voces, que la camiseta del próximo curso no tendrá franjas verticales, sino cuadros. Un diseño que se había filtrado hace unas semanas y que recuerda a la camiseta de la selección de Croacia. Aunque, según los creadores, no tiene nada que ver con el país balcánico, sino “con los bloques del Eixample”.

El modelo generó controversia entre el grupo reducido de socios que pudieron ver la presentación en directo. La mayoría ya había visto el diseño, pero quedaba pendiente su reacción cuando tuvieran la camiseta en las manos. Tanto en la tienda como fuera de ella, el debate era el mismo: un cierto consenso en que el modelo era atractivo desde el punto de vista estético, pero discrepancias porque significaba romper radicalmente con la tradición azulgrana. “No es leal a la tradición, y eso hará que haya gente a quien no le guste —aseguran al ARA fuentes del club—. Muchos estarán en contra y somos conscientes de ello. Pero tampoco pretendemos convencerlos”.

Una crisis que deja cicatrices en el Camp Nou

No ha habido dudas en la cúpula directiva del club, que ya hace más de un año que sabía cómo sería el diseño. Ni siquiera después de todo el alboroto que hubo en la asamblea con el cambio de escudo, que finalmente no se llegó ni a votar. Los gestores del Barça mantienen que era un modelo “atractivo”, a pesar de que puede generar polémica. En este sentido, y aunque no era la intención de los ejecutivos azulgranas, en el club reconocen que el hecho de que se filtrara la nueva camiseta ha ayudado a que los más críticos hayan tenido tiempo de hacerse a la idea.

Este lunes, unos cuantos socios ya la pudieron adquirir en exclusiva, mientras que a partir de hoy se pone a la venta para todo el mundo. La previsión, tanto del club, como de Nike, la marca de ropa deportiva que viste al Barça, es que se acaben vendiendo más de tres millones de unidades.

De la misma forma que el diseño de este curso 2018-2019 está inspirado en los 10 distritos de Barcelona, esta vez el club ha decidido volver a hacer un guiño a la capital catalana, y la nueva camiseta está inspirada en los bloques del Eixample. “No es un cuento hecho a posteriori. Queríamos esto. Tiene un relato de ciudad muy atractivo”, aseguran en el Camp Nou.

Llegar a este modelo no ha sido fácil. Fuentes del club cuentan que se descartaron hasta tres versiones previas. “La de cuadros no era la más rompedora”, comentan desde los despachos nobles del Camp Nou. Una de las que no pasaron el filtro era la favorita de Nike, que aseguraba un éxito de ventas sin precedentes. Pero los dirigentes del Barça se opusieron porque les pareció excesivamente revolucionaria. Desde el club hay el convencimiento de que el modelo a cuadros “acabará gustando”, porque “no es lo mismo ver una proyección por ordenador que tocarla con los dedos”. Y que puede superar con creces los tres millones de unidades vendidas y batir todos los récords.

El diseño de la primera camiseta del Barça es uno de los procesos más importantes de la factoría Nike. Y, evidentemente, también en el club azulgrana, por el impacto económico que supone su venta por todo el mundo. Se trata de un trabajo exhaustivo, minucioso y que puede durar más de dos años desde los primeros esbozos hasta que se produce masivamente. Un proceso que se hace en secreto y con el mínimo posible de interlocutores para disminuir el riesgo de que se haga público el modelo antes de tiempo. Aunque, como reconocen en el club, una vez empieza el proceso de producción masivo es difícil que el diseño no se acabe filtrando.

No es casualidad que las camisetas del Barça sean tan espectaculares. Barcelona, igual que Milán o París, es una ciudad de referencia para la multinacional deportiva. Nike aprovecha este potencial para hacer las campañas más especiales. Las reglas del juego son fáciles: un año el diseño debe ser más convencional y al siguiente tiene vía libre. “Este año [2018-2019] era ultraclásica, ahora tendremos una rompedora y al año siguiente volveremos a una versión más clásica”, dicen desde el Barça.

Dos años de trabajo

Siguiendo estas premisas, el proceso empieza en la sede de la compañía, en Portland (Estados Unidos). Allí se hacen los primeros esbozos y pruebas antes de viajar hacia Barcelona con las propuestas finalistas. Entre los tres o cuatro diseños se acabará escogiendo la camiseta definitiva. Esta reunión se hace unos 18 meses antes de la presentación en sociedad, y la decisión final llega poco después. Eso quiere decir que, ahora que se ha presentado el diseño de la próxima temporada, los responsables ya saben cuál será el equipamiento del curso 2020-2021. Aunque parezca mucho tiempo, la marca de ropa deportiva alega que necesita mucha antelación para producir todas las camisetas necesarias y distribuirlas por todo el mundo.

Este lunes se presentó la primera camiseta y en los próximos días se hará oficial también el diseño de la segunda indumentaria, que será amarilla con una franja diagonal con los colores azul y grana. La tercera es turquesa, y se añade a la lista una cuarta camiseta, con la senyera, que se utilizará en días puntuales. Además, como adelantaba Mundo Deportivo, para este año hay una novedad en el primer equipamiento, y es que tendrá dos pares de calcetines de diferente color, azules y granas. De esta forma se pretende evitar lo que había pasado en múltiples ocasiones, y es que el árbitro forzara al equipo a jugar con la segunda camiseta por el solo hecho de que las medias coincidían con las del rival.