Messi dicta la agenda del Barça

El club niega fractura con el argentino, que pide seguir formando parte de un proyecto ganador

En los más de 15 años que lleva en el Barça, Lionel Messi ha escrito un relato en el que hay más goles que palabras. Como si fuera un artista, su historia la ha escrito con su herramienta, los pies, y no con discursos. Messi tiene más tendencia a hablar cuando regresa a la Argentina que cuando está en Barcelona, pero desde que es capitán ha entendido que le toca dar más la cara. En su primer discurso como capitán, en verano de 2018, ya pidió ganar "la copa más linda", y así fijar los objetivos del club. Había que ganar la Champions. Y este 2019 ha insistido. El argentino, de hecho, se encargó de hacer llegar un mensaje a la directiva al dar una entrevista en el diario 'Sport' en que dejó claro que no quiere irse del club. "Esta es mi casa y no quiero irme, pero quiero ganar", dijo, con este 'pero' que hizo caer gotas de sudor frío bajo las camisas de algunos directivos.

Messi marca la agenda al club y pide formar parte de un proyecto ganador. Preguntado por la cláusula que le permitiría marchar a finales de esta temporada, el argentino dijo que ahora ya no siente la necesidad de renovar el contrato, ya que se mueve "por otras cosas, no por el dinero o el contrato". "Quiero ganar", aseguró Messi. Una manera de unir su destino a la posibilidad de ganar en Europa. De unir un posible divorcio, en el futuro, con la gestión de un club que de puertas afuera no quiso mostrarse nervioso. Pero, entre otras cosas, Messi se quejó de la falta de estabilidad en el área deportiva del club y, de paso, propuso el nombre de Puyol como posible director deportivo. Y llegó a decir: "No sé si el club hizo todo lo que podía para fichar a Neymar", jugador con el que quería reencontrarse, aunque puntualizó: "No pedí, sólo dije mi opinión. Creo que ha quedado claro que no mando". Fuentes del club explican que les preocupa no ver a Messi satisfecho del todo, ya que consideran al argentino como un termómetro. "Que Messi esté contento siempre es una buena señal", dice una fuente que quita hierro a las declaraciones explicando que todos los clubes "la relación entre los despachos y los jugadores nunca es perfecta". El argentino se ha mostrado preocupado, con la gente de su entorno, por el futuro deportivo del club, una vez jugadores como Piqué, Busquets y Suárez sean veteranos. A los 32 años, Messi quiere seguir en el club, y los diferentes cambios en la estructura deportiva, así como fichajes caros que no han funcionado, le han preocupado.

La directiva, de hecho, se esperaba sentir en algún momento de este verano declaraciones como éstas de un Messi que ha vivido con desesperación como se escapa la oportunidad de ganar más Ligas de Campeones. "Es una entrevista natural, un acto de normalidad del club. No hay ninguna grieta entre Messi y el club, simplemente da su punto de vista con reflexiones interesantes. Messi admite que quería jugar con Neymar pero que no puede decir cómo fueron las negociaciones, ya que él no estaba, como es normal", explicó antes de ayer el portavoz del club, Josep Vives, en una rueda de prensa en la que presentaba los resultados del Observatorio Blaugrana. "Messi habla y actúa como un socio. Messi, como los socios, cree que este es el mejor club del mundo, pero quiere ganar todo. Expresa lo que dicen los socios en un mensaje de ambición magnífico. Después de haber ganado tantos títulos quiere seguir ganando", expresó Vives, positivo, que recordó que el resultado de este observatorio, realizado entre 1.000 socios y 1.000 aficionados este verano, puntúa la gestión del club con un 7,3 sobre 10. "Los socios, sin embargo, esta temporada han pasado a priorizar más ganar títulos que no jugar bien. Los socios quieren buen juego, pero ahora priorizan un poco más los triunfos. Messi también quiere ganarlo todo, es la manera de ser del barcelonismo", dijo Vives, que negó que la relación de ahora mismo entre la directiva y el capitán sea mala.

Messi, que será baja seguro contra el Valencia y que quizás tampoco pueda jugar el martes en el campo del Borussia Dortmund, también envió un mensaje a Ousmane Dembélé, de quien dijo: "Es un jugador impresionante, pero tiene que hacer el cambio a ser profesional. Este año necesita dar el salto que todo el barcelonismo quiere. Hay que meterle en la cabeza que triunfar en el Barça es una meta para él". Otro mensaje. Con el paso de los años, Messi ha ido ganando en seguridad en el discurso y ahora se encarga de marcar la agenda del club, que ya sabe que su capitán quiere reencontrarse con Neymar y que, por encima de todo, quiere ganar títulos. Y quiere que tengan presente su opinión.

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