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La doble lectura del tratamiento conservador de la lesión de Piqué: hipótesis, riesgos y 'timings'

El Barça confía recuperar a Piqué sin operaciones

Gerard Piqué no se operará. Su entorno confirma que el futbolista del Barça optará por tratar el esguince de tercer grado del ligamento lateral interno y la afectación parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha con una rehabilitación conservadora. La apuesta para intentar acortar los timings de su baja parece evidente. Evitar el quirófano le permitiría volver al césped antes de que se acabe la temporada 2020-2021 en el tramo más caliente del calendario. Tendrá que ser un proceso monitorizado a contrarreloj que no asegura fechas concretas. No se puede forzar el concepto rendimiento inmediato que hizo histórico Andoni Zubizarreta cuando habló del estado físico de Thomas Vermaelen el día de su presentación.

Será un trabajo lento que empezó en el momento de la lesión. Piqué ha tenido la pierna inmovilizada desde el choque con Ángel Correa durante el partido que perdió el Barça en el Wanda Metropolitano. “Es obligatorio durante este tiempo que la pierna no se mueva con libertad. El ligamento lateral interno no se opera nunca, se regenera solo. Tiene que cicatrizar y volver a estar en buenas condiciones. Por eso los futbolistas acostumbran a traer una rodillera especial con un grado de flexión x que va de la cadera al tobillo”, explican al ARA especialistas vinculados con los servicios médicos del Barça. Es una fase de dos semanas. El trabajo de fisioterapia empieza con corrientes y tecnología Indiba para desinflamar y reabsorber el edema que se produjo con la dolencia. A partir de aquí hay que centrarse en recuperar la extensión completa de la articulación. “La pierna queda rígida. Un deportista de élite, como es el caso, tiene que tener unos 120 grados de movilidad. Tocarán muchas sesiones de piscina para evitar el impacto con el suelo haciendo cursa, por ejemplo, y ejercicios de litera de movilidad pasiva. Podemos irnos a los dos meses, que es lo que el ligamento interno pide para volver a estar bien”, insisten las fuentes sanitarias.

La readaptación en el gimnasio

Es importante remarcar que el ligamento cruzado anterior no mejorará durante el proceso. Piqué tendría que operarse sí o sí para corregir este punto de la lesión. La base del tratamiento conservador es precisamente asegurar la estabilidad de la rodilla a partir de la musculatura. El trabajo de gimnasio acabará de decidir cuando estará disponible. “El jugador tendrá que reforzar el glúteo mediano, los isquiotibiales y especialmente el cuádriceps en el trabajo de readaptación. La rodilla quedará preparada para el fútbol. Hay que tener en cuenta que los contactos no se pueden controlar. Esto no es una ciencia exacta, como con los periodos de retorno. Cada paciente es un mundo”, advierte el preparador de futbolistas de élite Jordi Jane.