Abertis consigue aterrizar en los Estados Unidos con la compra por 1.000 M€ de una autopista en Virginia

Con la adquisición quiere compensar los peajes que acaban en Catalunya

Abertis, la compañía controlada por la familia Benetton y por ACS, hacía años que intentaba, sin éxito, entrar en el mercado concesional de los Estados Unidos. Ahora por fin ha conseguido comprar una autopista en el estado de Virginia, que comportará un pago de unos 1.000 millones de euros, según ha informado la compañía.

Abertis hacía años que intentaba conseguir una gran infraestructura en los Estados Unidos, donde abrió oficinas en 2006 y donde opera su filial de tecnología de peajes Emovis.

La empresa ha anunciado este lunes un acuerdo para la compra de cuatro túneles y una autopista en el estado de Virginia, en los Estados Unidos, según ha notificado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Los activos tienen un valor de unos 2.000 millones de euros.

Abertis se ha aliado para la operación con Manulife Investment Management. La compañía de origen catalán tendrá la mayoría, con un 68%, a pesar de que podría reducir su participación al 51%. Las concesiones estaban en manos del fondo de infraestructuras Macquarie.

La concesión, denominada Elizabeth River Crossings, está en la región de Hampton Roads, en el estado de Virginia. La compra está condicionada a la aprobación de las autoridades regulatorias y se espera cerrarla cuanto antes mejor.

Abertis ha anunciado que financiará la operación con una combinación de efectivo y de créditos ya existentes. El consejero delegado de la compañía, José Aljaro, se ha mostrado satisfecho por el acuerdo y ha destacado que la adquisición es un paso en la estrategia de crecimiento de Abertis. Aljaro también ha destacado que los Estados Unidos apuestan por la colaboración público-privada y las concesiones en las infraestructuras.

Esta compra es un paso para Abertis para entrar en los Estados Unidos, un objetivo que siempre había tenido en sus planes de expansión. Es la segunda compra internacional que hace en el último año, después de RCO en México por unos 5.000 millones de euros. La compañía ha reconocido que estas adquisiciones forman parte de la estrategia para sustituir las concesiones que finalizan en Catalunya. Este año ya acabó la concesión de la AP-7 sur, y el año que viene –si no hay un alargamiento tal como pide la compañía– acabarán las concesiones de la AP-7 norte y la AP-2, además de la C-33 y la C-32 norte.

Abertis tendrá el control de la concesión de los Estados Unidos y, por lo tanto, consolidará sus cuentas. La concesión es una de las autopistas más transitadas en la zona de Virginia Beach - Norfolk - Newport News, y le queda una vida de 50 años, hasta abril de 2070. Se trata de una vía ya totalmente construida en la cual no se prevén inversiones importantes en el futuro.

Peaje sin barreras

La concesión son dos túneles de doble sentido cada uno, una extensión libre de peaje en la autopista Martin Luther King, con un sistema de peaje electrónico sin barreras. En 2019 registró una intensidad mediana de tránsito de 102.000 vehículos diarios. El año pasado la concesión obtuvo un beneficio sucio operativo (ebitda) de 60 millones de dólares y tiene una deuda limpia de 1.127 millones de dólares.

Además, la adquisición permitirá el crecimiento de la filial de tecnología de peajes de Abertis, Emovis, que ya trabaja en los Estados Unidos, por ejemplo en el puente Newport Pell Bridge, en el estado de Rhode Island.

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