El alquiler se encarece cinco veces más que la compra desde la crisis

El número de contratos de arrendamiento firmados en Barcelona se ha más que doblado en una década

Justo antes del estallido de la burbuja inmobiliaria en España el alquiler medio en la ciudad de Barcelona -con datos oficiales de la Agencia de la Vivienda basadas en las fianzas depositadas en el Incasol- era de 766 euros. Los últimos datos oficiales, del primer trimestre de este año, sitúan el precio en más de 944 euros. Un aumento del 23,2%. Si el cálculo se hace con el precio por metro cuadrado del alquiler, el aumento es del 18%, al pasar de los 11,5 euros por metro cuadrado al mes a los 13,6 euros.

Pues bien, este aumento del 18% multiplica casi por cinco la subida del precio de venta de las viviendas en la capital catalana entre el 2007 y el final de 2018, según los datos del ministerio de Fomento. En 2007 el precio de compra se situaba en 3.975 euros por metro cuadrado, mientras que el primer trimestre del 2019 era de 4.119 euros. Es decir, mientras que el metro cuadrado de alquiler se ha encarecido un 18% desde 2007, el precio de compra sólo lo ha hecho un 3,6%. Los datos demuestran que la crisis ha comportado un cambio importante en el mercado inmobiliario residencial de Barcelona.

La crisis hizo que el alquiler se convirtiera en la primera opción para muchas familias que no podían optar a la compra. Por ello, entre los máximos de 2007 y los mínimos de la crisis, a principios de 2014, el precio del metro cuadrado de alquiler bajó un 17%. En cambio, la compra, al desplomarse la demanda, sufrió una caída de precios mucho más importante. Un descenso del 34% entre 2007 y 2012, cuando los precios tocaron fondo. El rebote del alquiler desde los mínimos ha sido del 38%. En el caso de la compra, los precios han subido un 57% desde el momento más profundo de la crisis.

La causa clara del encarecimiento superior en el alquiler que en la compra hay que buscarla en la demanda. Las cifras oficiales dan la clave. En 2019 se firman más del doble de contratos de alquiler que los que se cerraron en 2007. Según los datos oficiales de la Agencia de la Vivienda, en 2007 en la ciudad de Barcelona se firmaron 24.162 contratos de alquiler. En 2018 fueron 53.524, lo que significa un 121% de crecimiento.

En cambio, el número de operaciones de compra de vivienda todavía sigue por debajo de los niveles de 2007. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de la provincia de Barcelona lo hacen patente. En 2007 se vendieron 67.430 viviendas, y en 2018, 55.121, un 18% menos.

Falta de oferta

En la subida del precio del alquiler se juntan dos factores. Un aumento de la demanda, tal como demuestra el incremento del número de contratos, y una falta de oferta. "Si hay demanda y no hay oferta, los precios se disparan", explica la presidenta de la consultora Savills Aguirre Newman en Barcelona, Anna Gener.

Para esta experta inmobiliaria, es cierto que hay un pequeño porcentaje de personas que opta por el alquiler en lugar de la compra por cuestiones culturales o de trabajo. Pero la mayoría de la gente que ahora opta por alquilar una vivienda "ha sido expulsada del mercado de compra".

En este sentido, explica que desde la crisis, y a pesar de los bajos tipos de interés, "se han endurecido las condiciones hipotecarias". Hace unos años se podía obtener más financiación, y ahora hay que aportar una parte importante de ahorros para comprar un piso. La precariedad que se ha instalado en el mercado laboral también afecta, ya que mucha gente con contratos temporales o precarios no entran dentro del perfil de las personas que pueden acceder a una hipoteca.

La solución no es fácil, porque para frenar el precio del alquiler sería necesario aumentar la oferta, pero los promotores prefieren destinar las viviendas nuevas al mercado de compraventa, indica Anna Enero. Por ello, dice la directiva de Savills Aguirre Newman, habría que aumentar la oferta pública, pero las instituciones "no tienen suficiente dinero". En este sentido, apunta a la colaboración público-privada como posible solución para promover vivienda que se pueda ofrecer por debajo del precio de mercado.

La tendencia a un encarecimiento más alto en el alquiler que en la compra se mantiene en 2019. Así, el precio del metro cuadrado de alquiler en el primer trimestre de este año es casi un 1,5% superior al precio medio del 2018. En el caso de la compra, el precio del metro cuadrado en el primer trimestre es un 0,75% superior al precio medio del año 2018. Sin embargo, la tendencia en ambos casos es de ralentización de los incrementos respecto a las fuertes subidas que hubo entre 2014 y 2018.

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