TRABAJO

‘Likes’ y ‘stories’ para denunciar la explotación laboral en la Costa Brava

El perfil de Instagram Explota_Brava recopila quejas de estudiantes y las publica anónimamente

“¿No tienes contrato? ¿No cobras las horas extras? ¿No tienes descansos? Explícanos por mensaje directo qué empresa te ha sometido a un trabajo de mierda y lo publicaremos anónimamente”. Este es el primer post que colgó la cuenta de Instagram Explota_Brava para denunciar las condiciones de trabajo de diferentes empresas del sector turístico de la Costa Brava.

Hace poco más de una semana que Arran Baix Empordà —que hasta la publicación de este artículo había evitado decir que era el autor— creó este perfil para ser “el altavoz de la situación laboral de muchos jóvenes de la Costa Brava”. Con un funcionamiento similar al de Mierda Jobs o Trabajos Ruineros, reciben quejas de jóvenes que presuntamente han sufrido explotación laboral y las cuelgan en la cuenta directamente, sin retocar ni contrastar la información. Ya tienen más de 1.000 seguidores y han recibido más de 1000 mensajes.

Nueve de cada diez empresas suspenden en presencia de directivas en la plantilla

Los estudiantes, según el profesor de economía de la Universidad Pompeu Fabra Sergi Jiménez, son un colectivo que acepta condiciones precarias “porque no buscan estabilidad ni piensan a largo plazo”. De hecho, tal como cuentan los impulsores de Explota_Brava, la mayoría de denuncias que reciben son de jóvenes del Empordà que estudian en Barcelona o en Girona y que necesitan estos trabajos “para pasar el invierno, para pagarse la carrera y el piso de alquiler”.

Es el caso de uno de los estudiantes con los que ha contactado el ARA, que, como todos, se ha querido mantener en el anonimato. Entró como ayudante de camarero en un hotel de Llafranc con un contrato de 30 horas semanales, pero asegura que hacía más de 50. Además, los sábados, cuando el hotel organizaba fiestas por la noche, se iba a dormir a las tres de la madrugada y al día siguiente tenía que volver a las nueve. “Era un mocoso, tenía 16 años, y no sabía cómo reaccionar. Finalmente, sin embargo, me fui para otro bar-restaurante de Palamós que todavía era peor. Hacía 12 horas seguidas, no me daban ni comida y los camareros se drogaban para aguantar”, cuenta.

Igual que en el sector de la hostelería, hay muchos pequeños comercios que —tal como asegura el catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona Josep Oliver— piden “un capital humano muy bajo y siempre tienen mano de obra disponible”. Otra estudiante, por ejemplo, trabajó en una tienda de playa en Calonge con la cual ningún trabajador quería renovar. “En el contrato decía que haríamos 20 horas semanales, pero no teníamos ningún día de fiesta y había días que trabajaba hasta 12 horas, con sólo unos 20 minutos para comer”, dice enfadada la estudiante, que asegura que lo quiso compartir en Explota_Brava “para que todo el mundo que quiera ir a trabajar allí sepa cómo las gastan”.

Aunque Arran Baix Empordà afirma que la mayoría de casos que les llegan son de pequeñas y medianas empresas, también reciben denuncias de multinacionales. Una estudiante de Palamós trabajó en una tienda de ropa de Platja d’Aro donde siempre tenía que hacer una hora o dos de más. Cuenta que “las encargadas recibían mucha presión” y que “el día antes de que viniera la directora general a ver si todo funcionaba bien trabajaban toda la noche para tenerlo todo en orden”. “Teníamos demasiado volumen de trabajo y, aún así, una noche de finales de julio nos dijeron que nos echaban y que al día siguiente ya no hacía falta que volviéramos”, se queja la estudiante.

En todo caso, el profesor Jiménez asegura que el “problema no son los trabajos temporales de verano, sino que se explote a los estudiantes”. El economista afirma que la solución “es la regulación, el control y la concienciación de los empresarios”. Con este objetivo, la Inspección de Trabajo de la Generalitat concentrará las inspecciones durante los meses de verano a petición de los mismos empresarios. Explota_Brava, además de hacer de altavoz, también quiere dar una salida a los afectados. Según aseguran sus responsables, durante los próximos días colgarán consejos y un manual de “autodefensa contra la explotación laboral”.

Casos de explotación laboral publicados

Restaurante en Ullastret

“Cinco euros la hora y no reparten las propinas entre los trabajadores”

Hotel en Pals

“Jornadas de más de nueve horas y media, sin ningún día de fiesta y menos de 800 euros al mes”

Restaurante en L’Escala

“Once horas diarias, sin contrato y empiezas a las seis de la mañana”

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