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7,3 millones de euros de más en la factura del agua

Aigües de Barcelona tiene que devolver la desviación por las lecturas estimadas durante el confinamiento

El confinamiento de la primavera tuvo efectos no deseados que, además, afectan el bolsillo de los ciudadanos. Durante el cierre total, la empresa mixta Aigües de Barcelona, controlada por Agbar, dejó de hacer lecturas de los contadores porque se consideraba esencial mantener el suministro pero no enviar los empleados a recorrer calles y casas. Por eso, a muchos abonados se les hizo una lectura estimada. Pero con la desescalada se volvieron a leer el contadores y, en muchos casos, como la gente se estaba en casa, la factura mostró un consumo superior al habitual.

Esto es importante en el recibo del agua, porque el precio del metro cúbico se divide en tramos y, cuando se cambia de tramo, el coste final se encarece mucho. En esta lectura de después del confinamiento esto es lo que les pasó a muchos abonados, con otra consecuencia añadida: el IVA, el canon del agua y el canon de saneamiento se calculan sobre el total de la factura y, por lo tanto, también se encarecieron. Una desviación que Aigües de Barcelona se ha comprometido a resolver dividiendo este consumo extra que hacía cambiar de tramo entre los meses de confinamiento y deduciendo de los recibos siguientes lo que se había cobrado de más.

La compañía concesionaria, según ha podido saber el ARA, ha calculado la cuantía que se cargó de más en los recibos de los abonados: 7,34 millones de euros. De esta cantidad, 1,66 millones corresponden al consumo de agua, 4,33 millones al canon de agua, 772.049 euros a la tasa de alcantarillado de Barcelona ciudad y 608.239 euros al IVA.

Esta incidencia afectó a abonados de Barcelona y de toda el área metropolitana, de forma que la AMB dictó un decreto en septiembre que establecía “recalcular las facturas emitidas con un consumo estimado, repartiendo linealmente la diferencia de consumo durante todo el periodo global de facturación y regularizando la diferencia en la próxima factura”.

Durante el confinamiento se dio una situación que afecta de forma diferente a los usuarios. De media, como los ciudadanos no salíamos mucho de casa, el consumo doméstico aumentó alrededor del 7%. Pero la lectura estimada no se hizo a todos los abonados, sino a poco más de la mitad. En el área metropolitana hay 1,43 millones de contadores, pero un 42% (poco más de 605.000) tienen telelectura, es decir, la lectura es automática y real cada mes. El otro 58% de los abonados son los que sufrieron este problema. De este 58%, según el estudio que ha hecho Aigües de Barcelona, se vieron afectados por el salto de tramo cuando se hizo la lectura real poco más de 340.000 abonados, es decir, un 23% del total.

Inicio de la devolución

Después del decreto del Àrea Metropolitana de Barcelona de septiembre que instaba Aigües de Barcelona a corregir estas facturas, la concesionaria ya ha empezado a hacer algunas devoluciones. A mitad de octubre se habían corregido poco más de 60.000 recibos de los más de 340.000 afectados, y se habían devuelto poco más de tres millones de euros. Una devolución que tiene su dificultad, porque implica a la compañía, pero también a la Agencia Tributaria, puesto que hay que corregir el IVA, y a la Agència Catalana de l'Aigua, porque hay que corregir también el canon del agua.

Así, de los tres millones de euros que se han devuelto, poco más de medio millón corresponden al consumo de agua, mientras que el resto hacen referencia al canon del agua, el canon de saneamiento, la tasa de alcantarillado y el IVA.

Aun así, el caso no ha estado exento de polémica. Cuando después del confinamiento llegaron las primeras quejas debido al encarecimiento del recibo, la compañía lo atribuyó inicialmente a la nueva tasa de basura de Barcelona e indicó que era muy difícil que hubiera una desviación generalizada en los recibos.

Pero el Ayuntamiento rápidamente salió al paso, diciendo que la nueva tasa podía encarecer el recibo “entre 4,5 y 8,5 euros” y no las “cifras de dos o tres dígitos” que se estaban dando, según explicó el regidor del Ayuntamiento de Barcelona Jordi Martí.

Por su parte, el regidor del Ayuntamiento de Barcelona y vicepresidente de Ecología del área Metropolitana, Eloi Badia, de quien dependen el ciclo del agua y la gestión de los residuos, lamenta que se produjera esta subida en muchos recibos en un momento en que, precisamente, a raíz del impacto económico de la pandemia, “la gente necesita el máximo apoyo de las administraciones”, según declaró al ARA. Badia espera que la empresa concesionaria del servicio cumpla con el decreto del AMB y este mes de noviembre regularice todos los recibos de los abonados que se vieron afectados por la desviación.

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