Otro año sin fondo de garantía de depósitos de la UE

Los jefes de estado y de gobierno de los países del euro no lo mencionan en su última reunión del año

Un fondo europeo común que garantice los depósitos que los clientes tienen en los bancos en caso de quiebra ya es la gran tarea inacabada de la unión bancaria europea. Este 2020 se acabará sin que los jefes de estado y de gobierno de los países que funcionan con el euro lo hayan ni siquiera discutido. La respuesta económica a la pandemia ha monopolizado la agenda, pero aunque no hubiera sido así, la propuesta sobrevive apenas simplemente como esto, una propuesta, desde 2015 ante la firme oposición de países como Alemania o Países Bajos. 

Este viernes los jefes de estado y de gobierno que integran los países del euro se han reunido brevemente en la habitual cumbre de fin de año para ratificar la aprobación de la reforma del fondo de rescate (el Mecanismo Europeo de Estabilidad, Mede) y de su red de seguridad para fortalecerlo y tener más capacidad de supervisión fiscal en caso de que un país lo necesite. 

Pero el fondo de garantía de depósitos, una histórica petición de España, no arranca. Uno de sus principales detractores era Alemania, que justamente estaba a cargo de la presidencia rotatoria de la UE esta última mitad del año y de aquí que se haya insistido poco en la cuestión. El año pasado el ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz (socialista), se había mostrado abierto pero aquí quedó la cosa. 

De hecho, esta semana el presidente del Consejo de Supervisión del BCE, Andrea Enria, admitía que la implementación de la EDIS (las siglas en inglés del fondo de garantía de depósitos) tardará en hacerse realidad a pesar de recordar que es necesario para que "la unión bancaria sea un mercado verdaderamente interior". 

La idea que lleva sobre la mesa desde 2015 es un eurofondo que pudiera rescatar hasta 100.000 euros de todos los clientes de cualquier banco europeo que quebrara. Justo es decir que la normativa  comunitaria actual ya prevé que, en caso de quiebra, los clientes no se quedarían sin sus ahorros, pero quien garantiza que los ahorros se cobren son los fondos de cada país. De lo que se trataba era de crear un único fondo europeo para compartir los riesgos.