MERCAT LABORAL

El Banc Sabadell recortará la plantilla en 2.000 personas

La entidad plantea un programa de prejubilaciones y bajas incentivadas

La banca española roza ya una cifra dramática que demuestra la contundencia de las crisis que ha encadenado desde 2008. Desde el año del inicio de la Gran Recesión, las entidades financieras ya han reducido sus plantillas en casi 100.000 trabajadores. Ese año, antes de la caída de Lehman Brothers, había 270.855 empleados en el entonces vigoroso sector financiero. El 2020 se inició con poco más de 176.000 trabajadores, con un recorte de 94.000 en once años.

Los dos bancos que han dado el gran salto para llegar a la cifra de los 100.000 lugares de trabajo perdidos son el Santander, que prepara un ERO que puede afectar a unos 2.000 trabajadores, y el Banc Sabadell, que según avanzó este miércoles El Confidencial recortará plantilla en cerca de 2.000 empleados más. Si a esto se suma el ambicioso plan de recorte de plantilla que planteará CaixaBank después de la absorción de Bankia (se calcula que afectará a entre 5.000 y 10.000 trabajadores), el recorte total superará ampliamente los 100.000.

Fuentes de la entidad que preside Josep Oliu confirmaban al ARA la existencia de este plan, que evitará los despidos y que todavía no se ha presentado formalmente a los sindicatos, cosa que se hará a lo largo de la semana próxima. La negociación, pues, todavía no se ha iniciado. Estos 2.000 lugares de trabajo tienen un importante impacto, puesto que suponen un 11% de los más de 17.000 trabajadores que el banco tenía al final del segundo trimestre.

La intención del Sabadell es doble. Por un lado, recortar costes para ser más competitivo en un contexto durísimo, porque, después de años de tipos de interés a mínimos, la crisis derivada de la pandemia ha confirmado que esta situación se podría alargar durante una década. De hecho, el Sabadell también tiene previsto recortar en su filial británica, TSB, donde prevé cerrar 164 oficinas, cosa que afectaría a unos 900 lugares de trabajo.

La venta, en el horizonte

Pero el otro factor que empuja al Sabadell a lanzar este plan (que en el sector ya se esperaba desde hace unos días) es que quiere llegar en las mejores condiciones posibles a su absorción. Después de perder el tren de Bankia, que se fusionará con CaixaBank, la entidad catalana se ha quedado con pocas posibilidades y las miradas apuntan a Santander y, sobre todo, al BBVA.

El recorte de costes servirá para que el banco gane tiempo para hacer la operación, a pesar de que fuentes financieras insisten en que “cuanto más tarde, peor será”. Algunas fuentes apuntan a que el banco tendría que buscar esta operación en como máximo “entre cinco y siete meses de tiempo”.

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