La bolsa ‘compra’ la jugada de Oliu

El Sabadell da por buena la caída del 13%

Los altos cargos del Banco Sabadell sintieron ayer verdadera angustia durante el tiempo previo -muy largo, en muchos casos después de una madrugada intensa- a la apertura de la Bolsa de Madrid. La osada jugada que habían decidido jueves al atardecer y comunicado viernes a las 7 h en la Comisión Nacional del Mercado de Valores tenía un único juez para saber si podía salir bien o no: los mercados.

Por fin, a las 9 arrancaba la jornada del Íbex-35 y pronto llegaban noticias bastante alentadoras: la caída rondaba el 12%, y las acciones estaban mejor de lo que habían estado antes de que el lunes día 16 de noviembre se anunciara el inicio de las conversaciones con el BBVA. En el cierre del 13 de noviembre la acción valía 33 céntimos y la dirección del banco asumía esta cifra como indicadora para saber si los mercados comprarían o no la decisión adoptada por Oliu y su cúpula.

Las oscilaciones fueron breves y a lo largo de la jornada no se entró en zona peligrosa, es decir, todo lo que fuera inferior a esta cifra. En el cierre, la acción quedó en los 34 céntimos. Una pequeña victoria para una entidad que los últimos años sólo ha recibido disgustos de la mano del Íbex-35.

El banco catalán anunciaba ayer que quiere centrarse en su propio proyecto, que pasará por continuar recortando personal, a lo que sumará las ventas del TSB y de su filial mexicana. Con todo ello aspira a poder caminar en solitario después de la rotura de las negociaciones con el BBVA. Y fuentes financieras no ven este camino como insólito: “Si hay entidades más pequeñas que funcionan, ¿por qué no tiene que poder hacerlo el Sabadell, que tiene más marca y mejor posicionamiento? -se preguntaba una fuente cercana al banco catalán-. Nadie se pregunta si Liberbank es viable”, remarcaba esta fuente.

El Banco de España, tranquilo

Fuentes del Banco de España reaccionaron con tranquilidad a la noticia. “Los supervisores no toman decisiones sobre fusiones, sólo miran que tengan sentido y que las entidades resultantes sean mejores que la suma de las dos por separado”, explicaba un portavoz.

Lo cierto es que tanto desde el Banco Central Europeo como desde el Banco de España, o el mismo gobierno español, se han enviado mensajes recientes de apoyo a las fusiones, en una dinámica que se inició incluso antes de que este diario informara de la negociación entre CaixaBank y Bankia.

El Banco de España añadía que la situación del Sabadell no tiene nada que ver con la que vivió el Popular en 2017. Esta entidad cayó después de una fuerte caída en bolsa, es cierto, pero en su caso vino acompañada de un factor demoledor: la retirada masiva de depósitos, que drenaron su liquidez y amenazaron de llevarla a la quiebra. “El Sabadell no tiene ningún problema de confianza y la situación está muy lejos de parecerse remotamente”, decía este portavoz.

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