Los cambios en las pensiones que ha acordado el Pacto de Toledo

Los partidos votan este martes las recomendaciones para que el gobierno español reforme el sistema

Después de más de cuatro años de reuniones mensuales y de un cambio en la presidencia de la comisión del Pacto de Toledo –del Partido Popular, con la diputada Celia Villalobos, al PSOE, con Magdalena Valerio–, los partidos políticos han consensuado un documento de 22 recomendaciones que tiene que servir de base para que el ejecutivo español reforme el sistema de pensiones de la mano de sindicatos y patronales, como se ha comprometido a hacer el gobierno de Sánchez. Estas son las claves:

Sanear las cuentas de la Seguridad Social

El fantasma de si el sistema de pensiones está en "crisis" ha obligado a poner la lupa sobre la gestión. Es por este motivo que el principal cambio del nuevo acuerdo es fijar un periodo de transición (que no se alargará hasta más tarde de 2023) para que algunos gastos de la Seguridad Social, denominadas impropios, sean asumidos desde los presupuestos generales del Estado. Esta es una recomendación de la Airef y del propio Tribunal de Cuentas. 

La Seguridad Social ha apuntado que, como mínimo, 22.800 millones del gasto anual que hace tendría que ser asumido por el Estado (hay que recordar que en 2019 el gasto de la Seguridad Social superó los 162.000 millones de euros). Esta "separación de fuentes" tiene que permitir "el equilibrio financiero", defiende el texto, al cual ha tenido acceso el ARA, para blindar las pensiones públicas. Está previsto que el traspaso empiece este 2021 con los nuevos presupuestos generales del Estado, con una cantidad de cerca de 14.000 millones de euros anuales.

Mantenir el poder adquisitivo

Otro cambio tumba de facto la principal reforma de las pensiones del Partido Popular del año 2013. El Pacto recomienda finalmente ligar de nuevo la revalorización anual de las pensiones de acuerdo con el IPC real con el objetivo de "mantener el poder adquisitivo", es decir, sube las pensiones en consonancia con la evolución de los precios. Con esta propuesta, se quiere acabar con la norma que limitaba la actualización anual de las pensiones a un 0,25%. Este año el ejecutivo de Sánchez quiere mantener la revalorización de las pensiones en el 0,9%, igual que en 2021.

En cuanto al cálculo de las pensiones, el pacto prolonga la medida acordada en 2011 sobre el número de años cotizados necesarios para calcular la pensión. Así, establece que se pase de 15 a 25 años en 2022 pero, como novedad, los pensionistas podrán escoger los años en los cuales más cotizaron.

Edad laboral

"Fomentar la permanencia de los trabajadores en activo". Así recoge el Pacto de Toledo la propuesta de incentivar que la edad efectiva de jubilación se aproxime a la edad legal (que de manera progresiva tiene que llegar a los 67 años en 2027, a pesar de que, si se cumple con el mínimo de años cotizados, la persona se puede jubilar a los 65). En la línea con lo que se había estado defendiendo, el texto propone al gobierno incrementar las penalizaciones –sin especificar cómo– por jubilaciones anticipadas. Ahora bien, también insta al gobierno a estudiar en qué casos se puede evitar penalizar la jubilación anticipada, como puede ser el caso de personas que en un contexto de crisis se ven obligadas a prejubilarse.

Planes de pensiones

El texto también ve "necesario impulsar los planes de pensiones de empresas, sustentados en el marco de la negociación colectiva". De este modo, el Pacto insta al gobierno a promover mejoras fiscales y legales para este tipo de sistema complementario al sistema público de pensiones.

Mujeres y jóvenes

En el Estado, la pensión media de los hombres es de 1.234 euros al mes, mientras que la de las mujeres se sitúa en 812. En este sentido, el texto apuesta por impulsar nuevas reformas encaminadas a "equiparar las pensiones" y poner fin a la discriminación de las carreras profesionales de cotización de las mujeres, reconociendo la actual brecha de género. Propone abordar la cuestión de las curas y la corresponsabilidad para que no dejen "vacíos de año de cotización", sobre todo en las mujeres. Como novedad, también apunta a "reformas que corrijan el trato discriminatorio de los trabajadores a tiempo parcial", mujeres en su mayoría.

El Pacto de Toledo también hace un llamamiento a "mejorar" los salarios y las condiciones de la población joven para que se les garanticen unas pensiones. En concreto, destaca la introducción de adoptar "medidas legislativas definitivas encaminadas a garantizar y mejorar la protección social" de los becarios.

Recuperar la "hucha" de las pensiones

Finalmente, otra novedad respecto al último acuerdo es la recomendación de establecer una cantidad mínima que tiene que tener un fondo de reserva, la conocida como hucha de las pensiones, y que se endurezca el acceso al fondo por ley. De hecho, esta hucha llegó a estar dotada con casi 70.000 millones de euros y, fruto de la crisis económica, se ha reducido a los 2.000 millones desde el año 2011.

Europa quería evitar cambios "radicales"

Tocar las pensiones es una de las exigencias de Europa, de aquí que la sensación de fuentes conocedoras de la negociación es que el Pacto de Toledo se ha cerrado deprisa y sin ningún cambio radical, menos en lo que respecta al aumento del poder adquisitivo –de hecho, Bruselas no ha acabado de ver nunca con buenos ojos la revalorización de las pensiones con el IPC–. El problema principal, el desequilibrio de un sistema deficitario, se quiere intentar paliar retirando algunos gastos. Este martes, la mayoría de partidos, incluido el PP, votarán a favor del nuevo acuerdo excepto Vox, que posiblemente lo hará en contra. Tampoco se conoce, todavía, el sentido del voto de ERC y EH Bildu, que pueden optar por la abstención. 

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