La pandemia duplica el número de pisos disponibles en Barcelona

Los precios caen ininterrumpidamente desde mayo, hasta registrar un descenso del 9% respecto al 2019

Pocas cosas ha puesto tanto de manifiesto la pandemia como el vaivén dentro del mercado de la vivienda. Al acabar el año Idealista publicaba que alquilar una vivienda en la capital catalana era un 9,4% más barato que a finales del 2019. Este indicador, que caía desde mayo, registraba así su punto más bajo. El portal inmobiliario, con datos de este martes, vincula esta caída con un pronunciado aumento de los pisos disponibles: en Barcelona ciudad hay un 126% más de stock a finales de diciembre que a finales de marzo, dos semanas después de que se decretara el estado de alarma.

En total, según Idealista, hay cerca de 24.000 viviendas de alquiler disponibles en Barcelona, frente a las 11.500 que había la última semana de enero de 2020 y las 10.600 de finales de marzo. En paralelo, el precio del metro cuadrado se situaba en los casi 14,9 euros, cuando en enero estaba en 16,7 euros y en marzo en los 17. La diferencia, aparentemente pequeña, es importante si se tiene en cuenta que esta cifra no bajaba de los 16 euros desde finales de 2016. 

"El stock de pisos en el mercado de alquiler en las grandes capitales es el que ha tirado de la oferta en toda España, y el que ha provocado que muchas capitales hayan empezado a ver caídas de los precios desde el retorno a la normalidad después del confinamiento", explican desde Idealista. 

En el conjunto de España, la disponibilidad de pisos crece un 78% entre enero y el diciembre, cosa que confirma que el repunte es generalizado. De hecho, solo diez demarcaciones en todo el Estado tenían antes de la pandemia más pisos de alquiler disponibles: entre ellas, Lleida, que dispone ahora de un 1% menos de viviendas disponibles. En Tarragona, el incremento es del 18% y en Girona del 22%. Lejos, las dos provincias, del incremento del 93% registrado en la demarcación de Barcelona.

La relación entre disponibilidad y precio

A pesar de que parece evidente la relación entre disponibilidad y precio, el catedrático de economía de la UPF José García Montalvo hace alguna matización. Por ejemplo, que el hecho de que en un portal inmobiliario haya más anuncios no significa que se alquilen más, o que el precio al que se anuncian los pisos no siempre es el precio al que se acaban alquilando. Lo que sí es cierto, dice, es que la pandemia ha generado cambios en la oferta y la demanda.

"No está muy claro de dónde vienen estos nuevos pisos. Una parte pueden venir de mercado turístico que ha decidido pasarse al mercado regular. Pero no está claro que sea una parte mayoritaria", explica. Según él, también puede ser que al detectar más demanda haya propietarios más dispuestos a colocar pisos en alquiler, que sea la respuesta de personas con la actividad económica parada o que haya pisos que se han quedado vacíos porque los antiguos inquilinos han preferido ir a vivir fuera de la ciudad, como también muestran las tendencias del sector. 

Se duplica la demanda de pisos

Los datos de Idealista, de hecho, también recogen los movimientos detectados respecto a la demanda, que no cae en ninguna provincia española. En la ciudad de Barcelona este interés por alquilar un piso se más que duplica (+113%) y en Huesca el incremento llega a ser de casi el 300%. Son precisamente estas dos provincias las que registran un aumento de la demanda más pronunciado (del 101% y del 103% respectivamente). En la demarcación de Girona crece un 63%, en Tarragona un 39% y en Lleida un 23%. 

Todo ello se entiende desde el sector, como ha afirmado en varias ocasiones Idealista, como una prueba de que en este mercado no hace falta regulación. Coincide, en este caso, Montalvo. "Hay veces que hay que regular los precios: si hay un monopolio o un oligopolio, si el vendedor tiene acceso a mucha más información que el vendedor, etc. –explica–. En el mercado del alquiler no se da ninguna de estas características". Según él, es un mercado que se ajusta solo, y esto es lo que estamos viendo: "Un mercado que funciona de forma más o menos correcta se va reajustando, otra cosa es que no se reajuste a la velocidad que querríamos".