La restauración carga contra el Govern y le exige más rapidez en la reapertura

Las patronales reclaman poder abrir las terrazas al 100% y ampliar el horario hasta la 1 de la madrugada

La restauración vuelve a la carga por los cierres forzados por el Govern. Representantes del sector han reclamado este martes al ejecutivo catalán que acelere el proceso de reapertura de bares y restaurantes, que les parece demasiado lento.

Concretamente, la Generalitat prevé que a partir del próximo lunes, día 23 de noviembre, y hasta el 8 de diciembre, los establecimientos de restauración puedan abrir con un aforo máximo del 30% tanto en terrazas como el interior de los locales, entre las 6 y las 17 horas, según el plan de desescalada del Govern. En una rueda de prensa después del consejo ejecutivo, la consellera de Presidencia, Meritxell Budó, ha explicado que el Govern tiene que llevar el plan al Procicat y que posteriormente lo aprobará para que entre en vigor la próxima semana.

Salud propondrá que bares, cultura y deportes puedan volver a abrir a partir del lunes

Representantes de las cinco patronales de hostelería y restauración catalanas se han reunido este mismo martes en un acto en Barcelona organizado por el Consell de Cambres de Comerç de Catalunya. En un manifiesto unitario leído por el presidente de la Federació d'Hostaleria de Lleida, Josep Castellarnau, el sector ha expresado su malestar con las medidas del Govern: "La Generalitat no ha demostrado tener la sensibilidad necesaria para entender la desesperación de los empresarios y trabajadores del sector", ha asegurado.

El sector lo encuentra insuficiente y propone medidas más laxas: concretamente, exige al ejecutivo poder abrir de 6 a 23 horas a partir de este lunes, con mesas de una máximo de seis personas y un aforo del 100% en las terrazas (con una distancia interpersonal de 1,5 metros entre mesas) y del 30% en el interior, ampliable hasta también al 50% en caso de que se pueda garantizar una distancia de dos metros o más entre comensales de mesas diferentes. El plan de los gremios de restauración prevé que solo abran los espacios de los restaurantes que puedan ser ventilados continuamente, mientras que aquellas zonas menos ventilables continuarían cerradas.

Las patronales proponen una segunda fase entre los días 9 de diciembre y el día de Reyes, en la cual se ampliarían los comensales por grupo de seis a ocho y los aforos interiores, con un incremento de hasta el 50% en los locales pequeños y del 75% en el caso de los grandes que garanticen la distancia de dos metros, y con la obligación de ventilar los establecimientos solo abriendo puertas y ventanas. En una tercera fase, a partir del 7 de enero, el sector quiere que se levante cualquier restricción de aforo en todos los bares y restaurantes y que los grupos permitidos sean de hasta 12 comensales.

En la segunda fase, los restauradores piden poder abrir hasta la 1 de la madrugada y que se levanten las limitaciones horarias a partir del día siguiente de Reyes, lo cual supondría eliminar el toque de queda que ahora está en vigor. El conseller de Interior, Miquel Sàmper, anunció que tenía previsto mantener sin cambios la medida, cosa que Budó ha confirmado hoy, una decisión que el sector considera "equivocada".

Fuentes del Gremi de Restauració de Barcelona apuntan que el plan de reapertura que quiere aprobar la Generalitat es insuficiente y no permite encarar bien la campaña de Navidad. "Es necesario que empiece con unas condiciones mínimas", cosa que las propuestas de la Generalitat no permiten hacer, apuntan desde el Gremi. En este sentido, los representantes empresariales esperan que el Govern los llame a una reunión en las próximas horas para "consensuar" el plan y "escucharlos".

Ante esta situación, Budó ha dicho que la situación actual "no es una negociación, es un trabajo conjunto" de los diferentes departamentos de la Generalitat con los sectores afectados por las restricciones para intentar que puedan retomar la actividad parcialmente de acuerdo con el "binomio economía y salud". "Hay que tener en cuenta que la segunda oleada todavía no ha pasado, todavía hay unos riesgos. Ya hemos pasado el pico, pero los datos no están bajando como querríamos", ha añadido.

A pesar de esto, Budó ha expresado la voluntad del ejecutivo catalán de mantener el diálogo con los agentes empresariales. "No hay nada cerrado, existe la voluntad de que reabran actividades", pero "de qué manera" todavía no está claro, ha comentado la portavoz del Govern. Las patronales de la restauración admiten que tienen una buena sintonía con el departamento de empresa -que es su interlocutor directo-, con el cual han consensuado las medidas según la ACN, pero admite que no han podido reunirse todavía con el departamento de Salud.

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