Oriol Junqueras: "Pudimos mirar a la cara a todos aquellos que nos quieren encarcelados"

El candidato de ERC al Parlamento Europeo responde a un cuestionario del ARA

Después de que la Junta Electoral Central denegara el permiso al ARA para hacer una entrevista por videoconferencia a Oriol Junqueras desde la prisión de Soto del Real, el candidato de ERC al Parlamento Europeo ha respondido al siguiente cuestionario:

¿Como fue la sensación de poder moverse libremente por el Congreso de Diputados?

Fue un día muy especial, emocionante. Pude estar con los compañeros del grupo parlamentario y les pude felicitar personalmente por el gran trabajo que hicieron durante la campaña. De hecho, el lunes fue la primera vez en toda la campaña que les veía y el martes pudimos hablar un rato. La jornada en el Congreso y el Senado fue la constatación de que la democracia es más fuerte que la represión, y que ya pueden intentar apartarnos, pero en las urnas ganamos siempre.

¿Qué cree que hará ahora la mesa del Congreso?

Espero que respeten la democracia, nuestros derechos como diputados y, sobre todo, los de los electores, pero no confío mucho en ello. Sabemos que son capaces de cualquier cosa y que el respeto a la democracia es la última de sus prioridades. Actúan así porque en las urnas no nos ganan nunca, y la mejor reacción debería ser en forma de voto el domingo.

La imagen de la jornada fue el apretón de manos con el presidente español. Usted le dijo: "Tenemos que hablar". ¿Qué respondió él?

Me dijo que sí. Esperamos que esta vez se sienten a la mesa y no se vuelvan a levantar. Este conflicto tiene que salir de los tribunales y de la prisión para volver a la política, como si estuviéramos en una democracia consolidada.

¿Qué valor otorga a la imagen del apretón de manos?

Todo el mundo sabe que somos los campeones del diálogo y que por nosotros no quedará. Pero también es verdad que nunca renunciaremos a nuestros objetivos. Ahora bien, parece evidente que tenemos que volver a llevar al terreno de la política lo que es un conflicto político. Si creen que encarcelándonos desapareceremos es que no han entendido nada de nada. Los resultados del 28-A obligan al Gobierno a sentarse a una mesa de diálogo donde se hable de todo, esa mesa de la cual se levantó por una manifestación de la ultraderecha. Ahora, que han salido reforzados en las urnas, tienen que ser valientes y responsables y sentarse a hablar.

¿En qué tipo de diálogo está pensando usted? ¿En una visita de Sánchez a la prisión? ¿En un diálogo con una persona interpuesta?

No pongamos límites ni condiciones al diálogo. De hecho, la única condición es precisamente que no haya condiciones. Lo que no haremos es no poder hablar de lo que nosotros defendemos, porque entonces es un monólogo.

¿Considera que el presidente, Pedro Sánchez, es el líder político español con quien el movimiento independentista podría llegar a un acuerdo para hacer un referéndum?

Esta pregunta solo la puede contestar Pedro Sánchez, es él quien debe decidir si sigue siendo cómplice de la represión o si quiere trabajar para encontrar una solución. Tiene que escoger si quiere ser Rajoy o Cameron. Evidentemente, hasta ahora no ha demostrado prácticamente ninguna diferencia respecto al PP en lo que respecta al conflicto con Cataluña.

¿Qué valoración global hace del resultado de las elecciones españolas? ¿Le ha sorprendido que no haya calado el discurso anticatalán de la triple derecha?

Son unos resultados extraordinarios para el independentismo, que ganó por primera vez unas elecciones españolas, creció en todos los rincones del país y sumó 5 diputados más que en las anteriores elecciones. Cataluña dijo que es republicana, que quiere seguir trabajando por la independencia y la autodeterminación y cerró el paso a la ultraderecha. En el Estado probablemente la catalanofobia ha desplazado todo el arco hacia la derecha, pero la noticia destacada es que las tres derechas no suman.

¿Usted saludó a Albert Rivera o a algún miembro del PP este martes?

Saludé a mucha gente. Siempre intento hablar con todo el mundo, lo he hecho toda la vida. Pudimos mirar a la cara a todos aquellos que nos quieren encarcelados y callados, y decirles que estamos aquí y que no nos rendimos. En todo caso, nos quieren encerrados y aislados, y la mejor respuesta es estar ahí. Sabemos que, si persistimos, ganaremos.

¿De qué habló con Josep Borrell teniendo en cuenta que es uno de los miembros del Gobierno más críticos con el independentismo?

Le dije que estaría bien volver a debatir y hablar de política, tal como se hacía antes.

Ustedes vetaron la elección de Miquel Iceta para el Senado. ¿Esta será la tónica de la legislatura en la relación con el PSOE o tenemos que pensar en un comportamiento diferente en el Congreso de Diputados?

No podemos permitir que el PSOE y Pedro Sánchez tomen una decisión por el Parlament de Catalunya, no se puede menospreciar de esta manera la sede de la soberanía del pueblo de Cataluña. Si querían el apoyo de los grupos deberían haber hablado con los grupos. Pero no lo querían, era puro marketing electoral. En todo caso, no aceptamos ni una lección de cortesía parlamentaria de aquellos que contribuyen a que estemos en la cárcel. Los socialistas deberían explicar a nuestros hijos eso de los puentes rotos.

¿Si la investidura de Sánchez depende de sus votos (al menos haría falta uno), qué harán? ¿Qué pedirán a cambio teniendo en cuenta que usted defendió en campaña que no se tenían que poner líneas rojas?

Ya hemos dicho que no queremos poner líneas rojas, pero evidentemente no regalaremos los votos de Esquerra Republicana a nadie. En todo caso, espero que ni el PSOE ni Podemos aprovechen la posible suspensión de diputados y la alteración de la mayoría surgida de las urnas para aprobar una investidura sin todos los votos, sería un fraude electoral y un atentado a la democracia.

¿Exigirán que Pedro Sánchez vaya a verle a usted a la prisión?

Creo que es imprescindible que haya un encuentro entre el presidente del Gobierno y ganador de las elecciones en el Estado y el ganador en Cataluña, y este encuentro solo puede ser, hoy por hoy, en el Supremo o en Soto del Real.

¿Con una promesa de reanudar el diálogo en el momento en el que se dejó antes de las elecciones sería suficiente para plantearse una abstención o incluso un voto a favor?

No podemos especular. Hoy en día con Pedro Sánchez ni siquiera hemos hablado, se ha visto con Cs y no con ERC, como tantas veces avisamos en campaña. La victoria independentista le obliga a sentarse a una mesa. Pero, hoy por hoy, sigue mirando hacia otro lado. Y no hay nada que investir sin diálogo.

¿Cómo vivió la noche electoral del 28-A y qué valoración hace de la victoria de ERC en las generales?

Muy contentos. Son unos resultados extraordinarios para el independentismo. La libertad y la democracia han conseguido derrotar a la represión, una vez más. Y han mandado un mensaje clarísimo al Estado y al mundo, como pedíamos durante la campaña. El 28-A ganó la voluntad republicana, las urnas decidieron que Cataluña es republicana y que quiere seguir luchando por la independencia y la autodeterminación. Pero el calendario no se detiene, y ahora hay que volver a confirmar la victoria. Al independentismo, que ya ha ganado en casi todas las elecciones, le queda una asignatura pendiente, que es ganar en Barcelona. Es clave para consolidar la voluntad de seguir avanzando hacia la República.

¿De cara a las elecciones del 26 de mayo, qué prefiere? ¿Ganar usted a la lista que encabeza Carles Puigdemont o que Ernest Maragall se imponga a Ada Colau?

Aspiramos siempre a ganarlo todo, no queremos ni podemos renunciar a nada.

Parece que ERC se lo juega todo en Barcelona y que el resultado será muy ajustado. ¿Perder sería un fracaso?

Desde que llegamos a la dirección del partido con Marta Rovira, Esquerra Republicana no ha dejado de crecer. En las elecciones españolas, por ejemplo, obtuvimos 3 diputados en las primeras, después 9 y ahora 15. Y esta tendencia se da en todas las elecciones: las municipales, las del Parlament de Catalunya y las europeas. En este sentido, en ningún caso sería un fracaso, pero evidentemente aspiramos a ganar, y creo que ganaremos. El independentismo ha ganado todas las elecciones, pero necesita dar un paso más, que es ganar en Barcelona y que la capital del país también sea independentista.

¿Usted, tanto si ERC queda primera como si queda segunda, sería partidario de un pacto con los comunes de Colau?

Como dice habitualmente Ernest Maragall, no venimos a pactar con Ada Colau, venimos a sustituirla. Necesitamos que la capital del país esté dirigida por un alcalde independentista, que, además, en este caso sabe gestionar y trabajará para todos los ciudadanos de la ciudad. No podemos tener cuatro años más de ambigüedades y desgobierno.

Usted se presenta como candidato a las elecciones europeas en una lista en que también hay Bildu y el BNG. ¿Por qué no consideró la opción de una lista conjunta con JxCat?

Ya hemos dicho muchas veces que desde la diversidad sumaremos a más gente que desde la uniformidad. Por eso estamos a favor de la unidad que suma: la unidad de acción. Lo cual significa trabajar conjuntamente desde todos los espacios que queremos conseguir la independencia de Cataluña, pero no presentándonos en una sola lista electoral, porque hace que acabemos sacando menos votos. La mejor manera de representar la transversalidad del independentismo es con listas plurales que representen a los diferentes espacios, como hicimos el 28-A, cuando el movimiento independentista creció en 5 diputados. Tenemos que trabajar para que cada espacio sea lo más fuerte posible en su sector y sumar y desplegar unidad de acción después de las elecciones.

¿Por qué el votante independentista debe votar a su lista y no a la de JxCat, que está encabezada por tres exiliados?

Yo solo le puedo responder por qué creo que nos debe votar a nosotros. Creo que tenemos una oportunidad única de situar el conflicto entre Cataluña y el Estado en el centro de la Unión Europea, de situar la represión del Estado español frente a los ojos de los europeos, y no hay una mejor manera de hacerlo que llevando a un preso político desde la prisión hasta el Parlamento Europeo. Es la imagen que el Gobierno quiere evitar, porque evidencia que hay presos políticos en el Estado. ¿Cómo lo explicarán? El resultado del 28-A sirvió para liberarnos y nos llevó al Congreso y el Senado. Ahora podemos volver a hacerlo, y en Europa no nos pueden suspender. El 26-M podemos dejar al Estado español en evidencia. Y, además, hay otro motivo que creo que es importante, los independentistas de toda Europa me han escogido como candidato a presidir la Comisión Europea y es la primera vez que lo puede ser un catalán.

¿Cómo va su relación epistolar con Carles Puigdemont? El martes le entregaron una carta...

Los votos a Esquerra Republicana del domingo pueden hacer que nos reencontremos en Bruselas. Sería un gran impacto para el Estado español.

Carles Puigdemont dijo en una entrevista en el ARA que la idea de que ganando muchas elecciones seguidas el Estado aceptará negociar era un "pensamiento mágico". ¿Está de acuerdo con esta afirmación?

Para el independentismo es evidente que es mucho mejor ganar las elecciones que que lo hagan los que no trabajan para hacer posible la República Catalana. Es fundamental demostrar elección tras elección que el independentismo no solo es fuerte, sino que cada vez lo es más. Ahora bien, es evidente que con esto no es suficiente.

¿Le duele tener que competir electoralmente con alguien tan próximo a usted como Toni Comín?

Respeto la decisión de Toni y le deseo lo mejor en esta nueva etapa que ha iniciado.

¿Qué posibilidades hay de que usted pueda tomar posesión del acta de eurodiputado y pueda participar en la sesión constitutiva del Parlamento Europeo como hizo en el Congreso?

Todas. Tengo mi derecho político intacto. Pude salir de la prisión para ir al Congreso a recoger el acta de diputado y lo haré también para ir al Parlamento Europeo. Los votos del 28-A y los de este domingo tienen tanta fuerza que pueden liberarnos y romper los muros de la prisión para que podamos recoger nuestra acta. Pueden ser un billete para ir a Bruselas y hacer que por primera vez un preso político pueda recoger el acta de diputado en el Parlamento Europeo.

¿Cual es el mensaje que usted quiere mandar a Europa?

Es una oportunidad única de poner el conflicto del Estado español y Cataluña encima de la mesa europea, para situar la represión del Estado en el centro de Europa.

¿Espera tener muchos votos fuera de Cataluña? ¿Cómo lo interpretaría?

Será un voto a favor de la democracia y en contra de la represión del Estado español. Qué mejor forma de denunciar la represión del Estado que haciendo que un preso político gane las elecciones europeas y con votos no solo catalanes sino también del resto del Estado. Hay que tejer también grandes alianzas con los independentistas de otros lugares del Estado y con los independentistas europeos, porque sumando somos más fuertes.

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