El TSJ de Catalunya perfila el envío de toda la causa del 9-N al Tribunal Supremo

La inculpación del ex conseller de Presidencia, Francesc Homs, diputado del Congreso, llevará al Supremo la causa de los querellados hasta ahora

El instructor de la querella por desobediencia al Tribunal Constitucional en la consulta del 9 de noviembre de 2014 perfila la exposición razonada para que el Tribunal Supremo se haga cargo de la totalidad de la causa. La inculpación del ex conseller de Presidencia, Francesc Homs, diputado del Congreso, llevará al Supremo la causa de los querellados hasta ahora –ex presidente Artur Mas, ex vicepresidenta Joana Ortega e Irene Rigau, actual diputada- atraídos por el fuero parlamentario del que goza Homs, según fuentes consultadas por ARA en Barcelona y Madrid. Corresponde a la Sala Segunda de lo Penal del Supremo la competencia para investigar y enjuiciar a aforados.

En su escrito del pasado 2 de febrero, los fiscales Emilio Sánchez Ulled y Francisco Bañeres, proponen al juez instructor, Joan Manel Abril, dividir la causa en dos partes. Mantener la instrucción de los tres investigados y su enjuiciamiento en el TSJ de Cataluña y pedir que el Supremo se haga cargo de la investigación de la conducta de Homs.

Los fiscales, tras describir las actuaciones de Mas, Rigau y Ortega, afirman que la actuación “puntual” de Homs, entonces conseller de Presidencia, “no presenta una conexión material inescindible de las conductas de estos últimos”. Es la razón por la que “no se considera necesario que las conductas de los inicialmente querellados sean también examinadas y valoradas por el Tribunal Supremo, debiendo quedar residenciada la instrucción y, en su caso, enjuiciamiento de las mismas ante este TSJ de Cataluña”.

Fuentes judiciales señalan que, precisamente, los mismos fiscales describen muchos indicios que acreditarían la pertenencia de Homs a lo que podría llamarse el núcleo central en el encargo de “los trabajos organizativos, logísticos y de apoyo a la preparación y desarrollo de la consulta”, pese a la prohibición expresa canalizada a través de una providencia del Tribunal Constitucional.

“La instrucción ha puesto de manifiesto una actuación, desconocida hasta el momento, directamente atribuible a otro alto cargo de la Generalitat distinto de los querellados y con indudable relevancia…”, subraya el escrito.

Los fiscales señalan que un contratista encargado de “trabajos nucleares para la preparación y desarrollo de la jornada del 9-N” al saber que el TC había suspendido el referéndum, preguntó a Homs si lo que estaba haciendo vulneraba o no esa resolución. El escrito subraya que Homs ofreció las garantías de que no era así. “La confirmación, que vino en última instancia del conseller de Presidencia, Francesc Homs, quien irrazonablemente legitimó la continuación de los trabajos, lo cual condujo a que los mismos prosiguieran y culminaran en los días sucesivos”, enfatiza el escrito.

Las fuentes consultadas indican que el juez instructor sí estima prácticamente imposible separar la instrucción habida cuenta de que no se considera la conducta de Homs como marginal en todo el proceso. Por otra parte, se trata también, señalan, de evitar la posibilidad de dictar dos resoluciones contradictorias. Esto es: que el Supremo considere en su momento la conducta de Homs como desobediencia y el TSJ de Cataluña lo contrario, o viceversa.

El TSJ desestimó, al admitir la querella a trámite, en noviembre de 2014, incluir a Homs, tal como solicitaba en una ampliación el sindicato Manos Limpias.

Quizá tal rechazo y creer que estaba definitivamente libre de  posibles cargos pudo llevar a los dirigentes de Convergencia Democrática de Cataluña a proponer a Homs para encabezar la lista de Democracia y Libertad a las Cortes. Ahora, el fuero de diputado de Homs, pues, ejerce de imán, como en muchos otros casos, para atraer toda la causa de desobediencia al Supremo.

Pero hay otra circunstancia a considerar. Si no se consigue formar gobierno en Madrid y se convocan nuevas elecciones, Homs solo retendría su fuero si es miembro de la diputación permanente del Congreso de los Diputados. Caso contrario lo perdería. Fuentes judiciales señalan que en tal caso el Supremo tendría un compás de espera hasta confirmar que el exconseller vuelve a ser candidato y se celebran los comicios.

El envío de la exposición razonada tiene como destino a la sala de admisión del Supremo y el primer trámite será solicitar informe del fiscal, quien deberá estudiar los razonamientos del instructor Abril y decidir a la luz de ellos si mantiene la posición de sus colegas del TSJ de Cataluña o propone aceptar la tramitación de toda la causa en el Supremo. 

A todo esto, el nuevo presidente, Jesús María Barrientos, se hará cargo del TSJ de Cataluña, en sustitución de Miguel Ángel Gimeno, dentro de un par de semanas. Su designación el pasado 28 de enero todavía no ha sido publicado en el Boletín Oficial del Estado.