Lo mejor de cada uno

Me pregunto por qué el diálogo tan a menudo es imposible en la historia de España

El domingo un grupo de personas concentradas ante la Escola Diputació vieron llegar a una veintena de antidisturbios de la Policía Nacional con dos escopetas de balas de goma. Haciendo frente a la intimidación con las manos arriba y los lemas habituales, un joven les gritó: "Sois mejor que esto". Pienso en ello cuando se aceleran los movimientos de políticos buscando una mediación que permita dialogar antes de un gesto definitivo. Cuando se expresan dudas razonables sobre cómo actuar equilibrando los compromisos, las expectativas y la dura realidad entre los responsables de tomar unas decisiones críticas para el futuro.

Me pregunto si nuestros políticos pensarán estratégicamente

Me pregunto por qué el diálogo tan a menudo es imposible en la historia de España. Veo cómo sube la tensión, cómo sube la angustia de unos y otros. Cómo la ilusión firme de muchos gana conciencia de las graves dificultades de los tiempos que vienen. De los peligros de un enfrentamiento tan desigual. Me pregunto si el rey ha mostrado lo mejor de sí mismo o está atrapado en una telaraña de valores y tics militares, y si es consciente de que el suyo fue un discurso mezquino e impropio de un jefe de estado. Me pregunto si nuestros políticos pensarán estratégicamente. El presidente de la Generalitat hizo ayer un discurso inspirado en el mensaje de la sociedad catalana en las manifestaciones del 3-O. Cataluña es todavía un solo pueblo y este es el gran tesoro a preservar. Un solo pueblo cívico, pacífico. La situación es de un gran riesgo para las instituciones y la convivencia, y solo saldrá bien con lo mejor de cada uno. De todos.