La pasión de Matteo Renzi

El resultado del referéndum ha sido un voto masivo contra mil días de gobierno

Tan contundente y directa como él mismo: así ha sido la derrota de Matteo Renzi. El primer ministro italiano apostó a doble o nada y los ciudadanos le han respondido con una sonora derrota que hace que él también pase a la larga lista de primeros ministros italianos defenestrados. El no al referéndum sobre la reforma constitucional no es un voto contra Europa, pero puede desestabilizar profundamente una de las principales economías y uno de los peores sistemas bancarios de la zona euro, que se recupera sin gran seguridad de la crisis de la deuda soberana. El resultado del referéndum ha sido un voto masivo contra mil días de gobierno. Una alianza de enemigos heterogénea ha funcionado contra la osadía de Renzi de desafiar al electorado y erigirse como garante del cambio enérgico en un país donde nada cambia, el país del Gattopardo.

Los ciudadanos ven cómo el futuro se escapa y castigan a los que llevan los mandos

Muchas fuerzas se han conjurado por el no, cada una con su motivación: el Movimiento 5 Estrellas, la Liga, la derecha populista, una parte de los berlusconianos, una parte del Partido Democrático, la izquierda anti-Renzi y los antisistema. También se han sumado a ellos, como en otros países, la rabia contra el paro, la precariedad, la incertidumbre, el empobrecimiento, la inmigración. Los ciudadanos ven cómo el futuro se escapa y castigan a los que llevan los mandos. De entrada habrá que ver quién puede formar gobierno y cómo se supera la crisis que afecta al tercer banco del país, Monte dei Paschi di Siena, sin desestabilizar el euro. Malos tiempos para la socialdemocracia europea, que queda en manos de Manuel Valls: ¡ courage!