BARÇA

Los futbolistas del Barça, por ahora, no se sientan a negociar la rebaja salarial

La plantilla insiste en que no lo tienen que hacer con las mismas condiciones que el resto de empleados

Los jugadores del Barça no se sentarán hoy en la mesa para negociar la rebaja salarial que propone el club a raíz de la crisis del covid-19. Los futbolistas, según avanzaba la SER, no están de acuerdo con tratar este tema con las mismas condiciones que el resto de trabajadores de la entidad. Desde la cúpula del Barça se insiste en la necesidad imperiosa de llegar a un acuerdo con los jugadores para evitar cerrar nuevamente el ejercicio con pérdidas.

El curso 2019-20, el de la parada de competiciones, el Barça dejó de ingresar 200 millones y acabó con pérdidas por valor de 97 millones. La previsión es que esta temporada se facturen 100 menos. Así, insisten desde el área económica, la única opción para que el balance no vuelva a ser negativo pasa por renegociar una masa salarial que, en el caso de los deportistas, roza los 650 millones. “Se tiene que hacer sí o sí. No tenemos alternativa”, aseguran desde la directiva. No sería a fondo perdido, como durante los meses en los que se paró la competición, sino que el Barça propone que los jugadores recuperen estas cantidades en el futuro, cuando haya pasado la pandemia.

Por otro lado, los trabajadores del club representan unos 51 millones de gasto anual, según el último presupuesto. A pesar de que la cifra es muy menor, en comparación, la directiva también quiere negociar estos salarios para ayudar a cuadrar los números. Las posiciones están muy alejadas pero los dirigentes del club confían en que, tratándose de una situación de fuerza mayor, podrán contar con el apoyo de la administración.

Conflicto con el vestuario

La negociación llega en un momento delicado por el enfrentamiento entre los pesos pesados de la plantilla y la directiva. Una guerra que tuvo su punto álgido en el intento de Messi de marcharse del club, este verano. Desde la directiva les han intentado hacer entender que, con un Camp Nou sin público, y durante la crisis del coronavirus, no se generan los mismos ingresos y, por lo tanto, no se pueden cumplir los contratos firmados antes de la pandemia. Una tesis que, aseguran en los despachos nobles, veían con buenos ojos una parte de los futbolistas.

Pero lo que no aceptan es una negociación colectiva, y mucho menos en la misma mesa donde se sientan los empleados, puesto que sus contratos tienen cláusulas adicionales y pluses por títulos que quieren mantener. Por este motivo la gran mayoría de los futbolistas -no todos- mandaron un burofax de disconformidad a la directiva. "Esto es un tema interno y las personas capacitadas para trabajar en estos temas ya harán su trabajo", decía el portero Neto, evitando echar más leña al fuego.

El club, que cifra en un 25% el importe de la rebaja, y que quiere terminarlo antes de acabar el año, se va haciendo a la idea de que tendrá que hablar de manera individual con cada uno de ellos para encontrar una solución. El conflicto, pues, sigue muy abierto.

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