Tecnologia

Lo que no se ha explicado de los nuevos iPhone 12

Aclaramos algunos de los detalles que la presentación de los nuevos 'smartphones' de Apple dejó en el aire

5G solo cuando Apple quiera

El argumento principal de las marcas para vender móviles 5G a los consumidores es que con estos dispondrán de una conexión mucho más rápida que con 4G. Pero, a diferencia de otros móviles compatibles con 5G como los de Samsung –que se conectan en cada momento a la red más rápida que encuentran–, los iPhone 12 funcionarán mayoritariamente en modalidad 4G incluso en las todavía escasas zonas donde haya cobertura 5G. El acceso 5G solo se activará mientras la aplicación que estemos usando requiera la velocidad adicional. Técnicamente, esta gestión dinámica de la conectividad tiene la ventaja de optimizar el consumo de batería, pero plantea interrogantes sobre la neutralidad de acceso a los servicios de la red que se espera de cualquier dispositivo. Es posible que el usuario pueda desactivar la función, pero no lo sabremos hasta que podamos probar los nuevos teléfonos.

Apple presenta el iPhone 12, su primer ‘smartphone’ 5G

Id despidiéndoos de los cables

La batería de los teléfonos Apple se puede cargar de manera inalámbrica desde el iPhone 8 de 2017. Pero la marca dice –y tiene razón– que las bases de carga Qi existentes son imprecisas porque hay que fijarse bien en qué posición colocamos el móvil si no queremos arriesgarnos a encontrarlo descargado cuando lo volvamos a coger. Por eso los iPhone 12 incluyen una variante propia de la estándar Qi –llamada MagSafe, recuperando la denominación de los añorados conectores magnéticos de alimentación de los antiguos portátiles MacBook– que añade unos imanes para forzar de manera inequívoca el encaje entre el teléfono y el cargador. Esta nueva y decidida apuesta por la carga inalámbrica tiene un objetivo final: acabar prescindiendo de todas las conexiones cableadas, en un camino iniciado con la supresión del minijack de auriculares en el iPhone 7 de 2016. Una ventaja secundaria es que la ausencia de conectores hace más estanco el aparato, sobre todo si se acaba imponiendo la otra obsesión de Apple: sustituir la tarjeta SIM física de la operadora, que también requiere una apertura, por una eSIM virtual como la que ya admiten para la segunda línea los iPhones desde el Xs de 2018.

La trampa del cargador que no tenéis

Los iPhone 12 –y todos los teléfonos de modelos anteriores que se vendan a partir de ahora– no incluirán en la caja el tradicional adaptador de corriente para cargar la batería. Apple dice que lo hace por razones medioambientales: calcula que hay 2.000 millones de cargadores de la marca olvidados en cajones de los clientes de todo el mundo, y si evita poner otro con cada iPhone nuevo le cabrán un 70% más de teléfonos en cada contenedor de transporte, ahorrando así emisiones contaminantes. Pero resulta que el cable de carga que incluirá la caja es del conector Lightning propio al USB-C que usan los adaptadores de los iPhone 11, no al USB-A de los más antiguos. O sea que muchos compradores del iPhone 12 tendrán que comprar igualmente un adaptador de corriente nuevo o bien recuperar también el cable del antiguo. Otro accesorio que desaparece de la dotación de serie son los auriculares con cable EarPods... menos en el mercado francés, donde la estricta normativa sobre radiaciones electromagnéticas obliga a Apple a continuar dando unos.

Un iPhone más regional

Las operadoras de telefonía europeas proporcionan el servicio 5G en la llamada banda media de frecuencias de radio, alrededor de los 3,5 GHz, y lo harán también en la banda baja de los 700 MHz. En los EE.UU., en cambio, hay operadoras que emiten la señal 5G en la banda milimétrica, por encima de los 26 GHz. Por eso, los iPhone que se venderán ahí llevarán una antena más, claramente visible en uno de los laterales del teléfono. En la práctica, esto significa que si llegáis a volver a viajar a los EE.UU. podéis comprar un iPhone 12 con la seguridad de que funcionará aquí, pero el que compréis aquí quizás no tendrá cobertura 5G en algunas zonas de ahí. Sabremos los detalles a partir de la semana que viene, cuando se pueda destripar alguno de los primeros teléfonos que lleguen a manos de los clientes y ver qué chip de módem incorpora.

Pantallas más duras, pero no tan fluidas

Apple presume de la resistencia de la pantalla de los iPhone 12, derivada de los elementos cerámicos que ha añadido su proveedor de cristal Corning Glass (sí, el mismo del Pyrex). Pero evita reconocer que la frecuencia de actualización (el llamado refresco) de la imagen continúa siendo de 60 Hz, muy por debajo de los 120 Hz que ya ofrecen los modelos más recientes de Samsung y Xiaomi, entre otros. La diferencia se nota en la fluidez, sobre todo en los videojuegos. A favor de Apple hay que decir, sin embargo, que las pantallas de 120 Hz también consumen mucha más batería.

Más memoria

Dos de las informaciones tradicionalmente ausentes de las especificaciones de los iPhone son la capacidad de la batería y la dotación de memoria RAM. Para saber la primera también tendremos que esperar a probar un teléfono, pero la segunda ya ha salido a la luz gracias a una herramienta de desarrollo de aplicaciones: el iPhone 12 y el iPhone 12 mini llevan 4 gigabytes (GB), la misma cantidad que los iPhone 11 Pro, mientras que los iPhone 12 Pro y Pro Max salen con 6 GB. De todas maneras, no se tiene que comparar la cantidad de memoria RAM de un iPhone con la de un móvil Android porque la integración estrecha entre el hardware de Apple y el sistema operativo iOS permite gestionarla de manera más eficiente.

Zoom, pero no tanto

Apple explicó de manera ambigua las prestaciones de la cámara de los nuevos iPhone 12 Pro. En realidad, el teleobjetivo tiene 2,5 aumentos, pero la empresa hizo referencia a un margen de ampliación de cinco aumentos tomando como referencia tramposa el factor 0,5x de la lente ultra grande angular y no el factor 1x de la lente grande angular estándar, como hace todo el mundo. La cámara, eso sí, tiene algunos elementos interesantes, como el recurso del estabilizador óptico a mover el captador de imagen y no la lente, como es habitual.

HomePod mini, un caballo de Troya con música 

El único producto nuevo de Apple que acompañó a los iPhone 12 en la presentación del martes fue un altavoz conectado con la mayordoma digital Siri. Por la forma esférica sería tentador compararlo con el nuevo Amazon Echo, pero cuesta el doble (99 euros) a pesar de no ser posible combinar dos unidades para obtener un par estéreo. El motivo puede ser que el HomePod mini incluye el chip Uno1 de detección de proximidad –que ya nos llamó la atención en los iPhone 11–, que lo convierte en el elemento central de una red doméstica de objetos conectados. Precisamente Amazon está promoviendo el estándar propio Sidewalk para interconectar objetos domésticos de diferentes fabricantes. Por cierto, el orgullo con el que Tim Cook habló de los 25.000 millones de consultas que Siri atiende cada mes no está del todo justificado: habiendo 1.000 millones de dispositivos iOS en funcionamiento, la cifra se reduce a menos de una consulta diaria por usuario, de forma que no parece que Siri se haya integrado mucho en la vida de los clientes de Apple.

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