VIVIENDA

Las inmobiliarias intentan esquivar la nueva ley que regula los alquileres

La opacidad en los anuncios, el argumento de que la ley podría ser recorrida en los tribunales o la búsqueda de excepciones no previstas son algunas de las estrategias de los propietarios para evitar bajar precios

“Nos tocaba firmar el contrato de alquiler el miércoles, justo el día después de que hubiera entrado en vigor la nueva ley que regula los alquileres”, explica Anna, que se tuvo que convertir en experta negociadora inmobiliaria en cuestión de horas. Ella y su compañera Júlia (pseudónimos para garantizar la confidencialidad de las testigos, porque a estas alturas continúan negociando) se encontraron, de repente, con que la ley les daba muchos más derechos ante el propietario de los que tenían hasta ahora. “Nos informamos tanto como pudimos y nos preparamos los argumentos en el coche, antes de entrar a la reunión”, relata.

Ellas podrían ser unas de las primeras inquilinas que se benefician de la nueva norma. El propietario del piso les pide 1.000 euros al mes, pero según el índice de referencia del Govern -que ahora es de obligado cumplimiento- el inmueble en cuestión no puede superar los 760. La conversación, admiten, no fue fácil. “Lo primero que intentaron es hacernos firmar un contrato con una fecha anterior, previa a la entrada en vigor de la ley; si no llegamos a ir muy informadas, habríamos firmado”, reconoce Anna. El segundo argumento que alegó el propietario fue que el precio era más alto que el índice porque se tenían que sumar algunas excepciones previstas a la ley, como por ejemplo que había hecho reformas o que el piso tenía ventajas como vistas bonitas, aire acondicionado y ascensor. Pero, según la ley, las obras y las excepciones se tienen que justificar (si hace falta, con facturas) y no pueden exceder el 6% del valor invertido o el 5% del precio marcado por el índice respectivamente.

Después de una conversación “muy cordial pero muy comprometida”, Anna y Júlia consiguieron que la inmobiliaria se comprometiera a justificar todas las facturas. Ante testigos como el suyo, el ARA ha hecho una investigación para comprobar, de primera mano, cuáles son las estrategias más utilizadas para esquivar la nueva ley.

No especificar el índice en el anuncio

La ley prevé sanciones de 9.000 €

Casi ningún anuncio, de las decenas consultados en varios portales inmobiliarios, contiene el índice de referencia obligatorio. Algunos, de hecho, especifican el precio medio de los alquileres de la zona, algo que todavía crea más confusión. La nueva ley obliga a especificar el precio del alquiler ofertado y también el índice de referencia (de obligado cumplimiento) para que el inquilino tenga una información transparente del precio máximo marcado en la ley. Además, prevé sanciones de hasta 9.000 euros por anuncio si se incumple. El índice también se puede consultar fácilmente en la web de la Agencia de la Vivienda de Cataluña.

“Es que el anterior inquilino pagaba más”

Lo que marca el tope es el índice

“Piensa que la pareja que estaba aquí antes pagaba 1.350 euros y te lo estoy dejando por 1.150”. Este es uno de los primeros argumentos que esgrime un propietario particular que tiene un piso en alquiler anunciado en un portal web. El hombre asegura que, como en el caso de Anna y Júlia, él puede sobrepasar el tope del índice (que según el Govern es de un máximo de 827 euros mensuales por ese piso) porque ha hecho reformas y “el piso tiene una alarma”. La ley, efectivamente, especifica que de manera general la renta anterior marcará la nueva, pero hay una excepción: si antes superaba el índice ahora el propietario está obligado a rebajarlo hasta adecuarlo. Alguno de los particulares consultados incluso ha llegado a asegurar -erróneamente- que el índice “depende de los ingresos del inquilino”.

¿Metros construidos o metros útiles?

El alquiler se tiene que marcar sobre los metros de superficie útil

“Estás calculando el índice mal: porque el piso tiene en realidad 91 metros construidos”, explica erróneamente el portavoz de una inmobiliaria consultada por el ARA. La norma dice que el índice de referencia -que se expresa en precio por metro cuadrado- se tiene que multiplicar solo por los metros útiles y no por los construidos.

“La ley no es firme y la tumbarán en 15 días”

La normativa por ahora es vigente y está publicada en el DOGC

El hecho de que la ley lleve solo unos días en vigor da alas a las inmobiliarias para excusarse. “Esto es de hace dos días y ahora empiezan a revisarse los precios para confirmar que son correctos: esto llevará mucho tiempo antes de que se aplique”, mantenía el viernes una asesora inmobiliaria. “Lo que sí que te puedo asegurar ahora mismo -continuaba- es que el precio actual es el que quiere la propietaria y no lo rebajará ni un euro, seguro”. Contrariamente, tanto el índice de referencia como las excepciones ya están definidas y en marcha y los propietarios simplemente tienen que ajustar la oferta a la ley. El otro gran argumento es la posibilidad de que la ley sea recorrida en los tribunales. “Esto lo tumbarán”, alegan muchas inmobiliarias. Hoy por hoy, sin embargo, la ley es vigente hasta que se diga lo contrario.

La novedad y la opacidad por parte del sector inmobiliario, mayoritariamente en contra de la ley, dificulta a estas alturas la transparencia y los derechos que han adquirido los inquilinos y añade más tensión a las negociaciones. Aún así, Anna y Júlia lo tienen claro: “He hecho más de una, de dos y de cuatro negociaciones de alquiler en mi vida y esta vez es la que he sentido que tenía más argumentos para defenderme de un precio claramente abusivo”, dice Anna. “La conversación fue difícil pero me siento orgullosa de haberla tenido, porque los siguientes inquilinos que negocien con esta inmobiliaria lo tendrán más fácil”, concluye Júlia.

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