El inspector clave del Banco de España concluye dando la razón a los peritos judiciales

Las llamadas 'pepas' (provisiones para cubrir pérdidas) eran inexistentes

El inspector cabecera en el grupo BFA-Bankia, José Antonio Casaus, concluyó esta mañana su declaración testifical pronunciándose sobre la existencia o no de las llamadas "provisiones específicas pendientes de asignación" (Pepas). Según dijo, la razón la tienen los peritos judiciales Antonio Busquets y Víctor Sánchez, quienes han sostenido que los 6.913 millones de pepas que contiene el folleto de salida de Bankia a Bolsa el 20 de julio de 2011 eran "inexistentes".

Según los citados peritos ese dato fue incorporado al folleto por razones comerciales para dar una imagen de solvencia a los potenciales inversores. Sin embargo, subrayaron que no  existe ningun apunte contable en el libro diario de  Bankia donde consten esas provisiones. El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, requerido en 2017 por el juez instructor Fernando Andreu para que la entidad aportara ese asiento contable no cumplimentó la solicitud.

Casaus había declarado que esas "pepas" (provisiones para cubrir pérdidas derivadas de préstamos dudosos) venían en los papeles y documentos que les aportaban a los inspectores del Banco de España la intervención del grupo BFA-Bankia. Y que para él eran como "sacos, huchas o bolsas" heredados del pasado que se utilizaban para ir realizando saneamientos.

"Yo no digo si debían existir o no. No están en la normativa contable del Banco de España" señaló. Pero en respuesta a preguntas de la defensa del socio auditor imputado, Francisco Celma, Casaus dio un paso adelante antes de terninar hoy su declaración. "No recuerdo si venian [los apuntes de provisiones] en los estados contables", dijo y por primera vez añadió: "Sí que me pronuncio sobre si deberían haber existido o no".

Y a continuación se solidarizó con los peritos: "Me inclinaria por lo que dicen los peritos [Busquets y Sánchez].  Y su postura es acertada. No ha sido elegidos por insaculación ni son voluntarios. Han sido propuestos por sus jefes [Pedro González, entonces director del Departamento de Cajas de Ahorros] por su buen conocimiento y experiencia.  Son competentes y profesionales de primer nivel. Han demostrado su independencia por más incomodidad que ello les ha supuesto. Y su postura en general y en particular [Pepas] es acertada".

 Este reconocimiento de Casaus supone poner una alfombra roja a los peritos judiciales -el inspector Busquets y el exinspector Sánchez- que serán llamados a ratificar en el juicio sus seis informes periciales -tres cada uno presentados durante la instrucción de la causa entre 2014 y 2017-una vez finalizada la fase testifical.

Los peritos han tenido en los informes de seguimiento del equipo de inspectores empotrados en Bankia una guía para seguir los rastros de la crisis del grupo BFA-Bankia. Y en 2016 han podido contar con una parte de los correos intercambiado entre Casaus y su equipo y sus superiores, Pedro Comín primero y José Antonio Gracia más tarde.

El juez instructor Fernando Andreu, precisamente, había solicitado  a finales de julio de 2016 al Banco de España la información sobre las conclusiones que “de manera informal y flexible” fueran elevadas a la jefatura por el equipo inspector.

El Banco de España envía el material a primeros de septiembre. En la remesa de correos electrónicos enviada el 3 de septiembre se encuentran los de 7 de abril y 12 de abril, uno del mes de agosto y otro de 2 de diciembre. Todos de 2011.

José Antonio Casaus presta declaración como testigo el 5 de septiembre de 2011. Explica que hay cuatro correos que ha enviado el equipo a su superior, el jefe de grupo Pedro Comín, donde se examinaba en detalle la situación de inviabilidad de BFA-Bankia antes de la salida a Bolsa en abril y mayo de 2011: 8 y 14 de abril de 2011 y 10 y 16 de mayo de 2011.

El abogado Herzog solicita al juez que se pidan. El 3 de octubre de 2016 el juez Andreu los solicita. El Banco de España, que debía haber incluido esos correos en la primera remesa, los aporta al juzgado. 

Pero, en el juicio oral, el pasado lunes, día 8 de abril, el inspector del Banco de España José Antonio Delgado, que compartió con Casaus la cabecera del equipo de inspección en BFA-Bankia a partir de septiembre de 2011, saca de su carpeta, durante su declaración testifical, un documento, para responder a preguntas. Es un correo del 11 de abril de 2012 dirigido al jefe de grupo, José Antonio Gracia (había sustituido a Comín). Y comienza a leerlo. La fiscal Carmen Launa pide que se aporte a la causa, las defensas se oponen y la presidenta del tribunal Ángela Murillo considera suficiente que se lea en la sala.

El correo es relevante porque en esos momentos la Comisión Ejecutiva se dispone a aprobar el nuevo plan de capitalización. presentado por Rodrigo Rato para adecuar la situación de BFA-Bankia a las nuevas exigencias del decreto Guindos. Delgado señala que en este correo “trasladamos nuestra opinión negativa sobre el plan”. Y lee: “No debería aprobarse. No contempla los saneamientos requeridos por la norma tanto en la vertiente de provisiones como en el nivel de capital adicional”.

¿Por qué no fue incluido este correo en septiembre de 2016? Elemental, que diría Sherlock Holmes. Los inspectores dijeron en abril de 2011 que Bankia no debía salir a Bolsa. Los jefes dijeron que sí y la Comisión Ejecutiva dio luz verde. Los inspectores dijeron en abril de 2012 que el Plan Rato no debía ser aprobado. Los jefes propusieron su aprobación y la Comisión Ejecutiva así lo hizo.

El juicio oral se ha aplazado hasta despues de Semana Santa. Se reanudará con la declaración testifical del ex director general de Supervisión Jerónimo Martíne Tello el 22 de abril.

Más contenidos de