DÍA MUNDIAL DEL INMIGRANTE

'Ciudades refugio', una trinchera contra el odio

Ayuntamientos que hacen de contrapeso a los estados con políticas para promover la acogida

La militarización de las fronteras ha convertido el Mediterráneo en una fosa común y las leyes de extranjería dejan millones de personas sin papeles, que se instalan en las grandes ciudades para empezar una nueva vida. Es en el espacio urbano donde encuentran más oportunidades de trabajo y redes de apoyo. Y son los ayuntamientos los que deben afrontar la situación, gestionando una realidad que estados y gobiernos pretenden esconder bajo la alfombra. Y sea por convicción o por fuerza, al final se impone el pragmatismo. Al fin y al cabo, para gobernar una ciudad es mejor tener un censo realista que ignorar los sin papeles, intentar evitar o paliar la infravivienda o asegurarse de que toda la población tiene cobertura médica. Cuando los Parlamentos se llenan de diputados de extrema derecha y el discurso antiimigración inflama y contamina las políticas de los gobiernos, que defienden el control de fronteras como una línea roja de su soberanía, desde las ciudades surge una voz de resistencia.

Las primeras en alzar la voz fueron las llamadas ciudades santuario de Estados Unidos, con San Francisco al frente, que se opusieron a las políticas federales de inmigración negándose a colaborar en la persecución de los sin papeles y llevando a la práctica una cultura de bienvenida abriendo sus servicios a los que la Casa Blanca consideraba "ilegales" y "deportables". El movimiento se contagió en el Reino Unido a mediados de los 2000, donde ciudades como Sheffield y Glasgow también se proclamaron ciudades santuario, y la llegada de refugiados en Europa en 2015 desencadenó una tercera ola de ciudades refugio en la Europa continental. "Las ciudades desafían el monopolio de los estados sobre quién puede quedarse y en qué condiciones. Y lo hacen en su propio territorio, protegiendo los que el estado quiere deportar, creando un nosotros más inclusivo, preparándose para acoger aquellos que, aunque no están bajo su responsabilidad legal, llenan sus calles", explica la investigadora Blanca Garcés.

"En Estados Unidos el movimiento de las ciudades refugio pretendía proteger los vecinos sin papeles que habían llegado hacía años. El reflejo en el Reino Unido tenía más que ver con la esperanza de un cambio de mentalidades, desde posiciones menos políticas y más morales. En la Europa continental, lo que hemos visto sobre todo desde 2015, con posicionamientos como los de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, es un planteamiento político", dice Jonathan Darling, geógrafo de la Universidad de Durham que ha participado en un seminario el Cidob.

San Francisco

"No preguntes, no lo digas": funcionarios municipales protegiendo los sin papeles

San Francisco se convirtió en 1989 en la primera ciudad santuario en Estados Unidos, con una moción que prohibía utilizar dinero y personal de la administración local para colaborar en la expulsión de sin papeles, sobre todo refugiados de Guatemala y el Salvador. Era la política del "Do not ask, do not tell", que prohíbe a los funcionarios locales preguntar sobre la situación legal de los usuarios y entregarla a las autoridades federales. Actualmente hay unas 500 ciudades refugio en Estados Unidos que aplican estas políticas y, además, tienen algunas medidas de documentación de los sin papeles a nivel local.

Sheffield

Entidades y ayuntamiento juntos para facilitar espacios de encuentro

La ciudad inglesa de Sheffield fue la primera en impulsar el movimiento de ciudades refugio en el Reino Unido, con el compromiso de las autoridades locales de poner en el centro las necesidades de los refugiados. Cuenta con El Santuario, un centro donde ayudan a los recién llegados en los primeros pasos en la ciudad, hacen sensibilización en barrios y escuelas y alientan actividades de intercambio cultural durante todo el año.

París

Un carné de ciudadanía que da acceso a los servicios públicos

Siguiendo el ejemplo del carné de identidad municipal de Nueva York, tras los atentados de 2015, la alcaldesa de París Anne Hidalgo implementó una tarjeta de ciudadanía que pueden solicitar todos los parisinos mayores de 7 años al margen de si tienen residencia legal o no. La tarjeta da acceso a los servicios públicos, museos y centros culturales y también permite abrir cuentas en entidades bancarias. El carné se entrega a las escuelas y los servicios municipales y ya lo tienen 200.000 personas, un tercio de la población de la capital francesa.

Toronto

Programa de acceso a los servicios públicos para todos los ciudadanos, tengan papeles o no

En 2013 Toronto se convirtió en la primera ciudad refugio de Canadá después de que el Ayuntamiento, instado por entidades locales, aprobado por una política bautizada como access T.O., que garantiza el acceso a los servicios municipales a los ciudadanos no documentados. El Ayuntamiento pide a sus funcionarios que no pregunten a los usuarios sobre su estatus legal y que no dejen ningún sinpapeles sin licencias, servicios de salud, de emergencia, programas infantiles, vivienda social, apoyo a los parados, bibliotecas, transporte público y ocio.

Utrecht

Ciudad defensora de los derechos humanos que se opone a la política antiimigració del estado

Utrecht fue uno de los primeros municipios en declararse Ciudad de los Derechos Humanos, lo que le ha llevado a enfrentarse a las políticas antiimigració del gobierno holandés, marcadas por la fuerte presencia de la extrema derecha en las instituciones y que consisten sobre todo en situar en la indigencia a los inmigrantes que han visto rechazada su petición de asilo para que se marchen del país. Utrecht impulsa políticas de vivienda, educación y formación para evitar que los refugiados terminen sin un techo.

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