Detienen en Pekín a una periodista china de la agencia Bloomberg

Haze Fan está acusada de haber puesto en peligro la seguridad nacional

Una periodista china que trabaja en la delegación de la agencia Bloomberg en Pekín ha sido detenida acusada de haber amenazado la seguridad nacional de China. Según Bloomberg, el lunes algunos testigos vieron cómo la periodista, Haze Fan, era escoltada hacia el exterior del bloque de pisos donde vive por agentes de seguridad de paisano, poco después de haber estado en contacto con uno de los jefes de la redacción de la agencia en el país asiático.

"La ciudadana china Fan ha sido detenida por la Oficina de Seguridad Nacional de Pekín de acuerdo con la ley por la sospecha de haber participado en actividades criminales que ponían en peligro la seguridad nacional. El caso está bajo investigación. Los derechos legítimos de la señora Fan se respetan completamente y ya se ha avisado a la familia", ha explicado el ministerio de Asuntos Extranjeros chino en respuesta a las preguntas de la agencia Reuters. 

Por su parte, una portavoz de Bloomberg ha asegurado que la agencia estaba "muy preocupada" por la periodista y que ha "hablado intensamente con las autoridades chinas para comprender mejor la situación". "Continuamos haciendo todo lo que podemos para ayudarla mientras buscamos más información", ha añadido la representante de la compañía norteamericana. Después de cuatro días intentando averiguar dónde estaba Fan a través del gobierno chino y de la embajada del país en Washington, este jueves recibieron la confirmación de que la habían detenido. 

Fan, especializada en información económica, trabajaba para Bloomberg desde 2017, después de haber formado parte de equipos de medios internacionales como la CNBC, CBS News, Al-Jazira y Reuters.

17 periodistas expulsados en medio año 

El último informe sobre condiciones laborales del Club de Corresponsales Extranjeros en China denunciaba un "ambiente de animadversión hacia la prensa extranjera" cada vez más evidente. Solo durante el primer semestre de este año, las autoridades chinas expulsaron del país a diecisiete periodistas extranjeros, y como mínimo doce más han recibido algún tipo de penalización, como por ejemplo otorgarles acreditaciones de un mes en vez de las habituales de un año.