Guía para seguir una noche electoral de infarto en Estados Unidos

Todo lo que hay que saber para no perderse en una jornada sin precedentes y de resultado imprevisible

Votantes en la Stone School de Hillsboro, Virginia, / ANDREW CABALLERO-REYNOLDS/ REUTERS

Estados Unidos decide este martes si será Donald Trump o Joe Biden quien ocupará la Casa Blanca hasta enero del 2025. Unas elecciones que llegan en un momento crítico: la pandemia, la crisis económica, las desigualdades raciales, la inmigración, el cambio climático y la (des)governanza global marcarán la agenda de los próximos años. Con un país polarizado y un Trump que lleva años abonando tesis conspirativas y el fantasma del fraude, la tensión es máxima. Repasamos el funcionamiento del sistema electoral norteamericano y a los aspectos a tener en cuenta en una noche de resultado imprevisible. Spoiler: el presidente no necesariamente será el más votado y puede ser que la decisión acabe en manos de los tribunales.

Donald Trump vs. Joe Biden: las elecciones más inciertas y tensas

Cómo se elige el presidente de los Estados Unidos

El sistema electoral de los Estados Unidos es de sufragio indirecto: los votantes eligen los representantes que corresponden en su estado y ellos votan al presidente. Cada estado tiene asignado un número de representantes de acuerdo con su población, más dos para cada estado. La capital, Washington DC, tiene tres representantes adicionales. En total son 538 representantes que emiten lo que se conoce como el voto electoral: el candidato que obtiene una mayoría de 270 votos electorales es el elegido.

La principal característica del sistema de colegio electoral es que no se mantiene la proporcionalidad: el candidato más votado en cada estado se lleva todos los votos electorales que corresponden en ese estado, aunque haya ganado por poco margen. Por ejemplo, en 2016 Hillary Clinton perdió en Florida por solo un 2,2% de los votos, pero los 29 representantes del estado votaron por Trump. Pequeños márgenes en algunos estados clave que hacen decantar la balanza entre un candidato o el otro pueden acabar determinando el ganador de las elecciones. La batalla se concentra en los estados bisagra.

¿Cómo ha afectado la pandemia a la votación?

La pandemia ha marcado la gestión de Trump y probablemente también el sentido de muchos votos, pero también ha afectado al procedimiento electoral. El miedo al contagio ha disparado el voto por correo y el voto anticipado presencial: hasta ahora 100 millones de norteamericanos ya han votado por uno de los dos mecanismos. Una cifra sin precedentes. Pero es pronto para afirmar si esto se acabará traduciendo en una participación récord, o si se ha movilizado más voto demócrata o más republicano.

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¿Cómo avanzará el recuento?

El aumento del voto por correo complicará el recuento y los primeros resultados no necesariamente indicarán quién va ganando. Cada estado tiene sus propias reglas sobre cómo (y cuándo) se tienen que contar estas papeletas. Algunos, como Florida y Arizona, recuentan los votos por correo semanas antes de la jornada electoral. Otros, como Wisconsin o Pensilvania, guardan los sobres cerrados hasta después de las elecciones. Algunos estados recuentan primero el voto anticipado y otros el voto presencial. Habrá muchas diferencias a la hora de que cada estado comunique su resultado. Para rizar el rizo, tampoco hay un solo plazo para emitir el voto por correo: algunos estados, como Ohio, aceptan todas las papeletas selladas hasta el 3 de noviembre, aunque lleguen más tarde, y otros, como Georgia, no. En algunos estados el resultado definitivo tardará semanas.

¿A qué hay que prestar atención durante la noche electoral?

Los estados de Florida, Pensilvania, Michigan y Wisconsin son los que más probablemente acabarán decantando los votos electorales que ahora están en duda. La participación y el margen que obtenga Biden en las grandes ciudades de estos estados será una de las claves. Pero también hay que estar atentos a las zonas rurales, sobre todo por si Biden recupera el voto obrero blanco de estos estados que apoyó a Obama en 2012 pero después se dejó seducir por Trump en 2016.

¿Cuándo se sabrá quién ha ganado?

Es imprevisible. En condiciones normales nos podíamos poner el despertador a las tres de la madrugada hora catalana, cuando cierran los últimos colegios, de la Costa Oeste. Los triunfos de Barack Obama fueron tempraneros: el 2008 una hora después del cierre de los colegios y en 2012 tuvo bastante con 15 minutos. La victoria imprevista de Trump en 2016 se hizo esperar hasta las cuatro y media de la madrugada, cuando se impuso en Pensilvania ante Hillary Clinton. En Florida se espera que haya un recuento a las dos de la madrugada hora catalana. En Texas los últimos colegios electorales cierran a las tres.

Si ninguno de los candidatos gana por un amplio margen en los estados clave, pueden pasar días, semanas o meses hasta que se decida el ganador. Como primero se recuenta el voto presencial, es posible que el resultado provisional dé a Trump como ganador, pero a medida que se recuente el voto por correo el triunfo acabe siendo para Biden. El escenario de un presidente en ejercicio del cargo desconociendo el resultado es explosivo, y puede abocar a un litigio en los tribunales o que el resultado se acabe decidiendo en el Congreso.

¿Cómo se hacen las proyecciones del resultado?

Una vez cierren los colegios, los grandes medios utilizarán modelos para estimar quién será el ganador en cada estado. Estos modelos se basan en diferentes datos, como encuestas a pie de urna o las que se hicieron telefónicamente para los ciudadanos que han optado por el voto anticipado, combinados con los primeros resultados oficiales. La mayoría de medios han advertido que no declararán un ganador hasta que los datos no sean claramente fiables.

¿Cuándo se podrá investir el presidente?

El 14 de diciembre los 538 representantes eligen el nuevo presidente, un paso que normalmente es de trámite. Pero es posible que autoridades de diferentes partidos –por ejemplo un gobernador demócrata y un legislador republicano de Pensilvania– presenten diferentes listas de electores. Existe el precedente de la controvertida elección de Hayes-Tilden del 1876, cuando algunos estados enviaron al Congreso listas de electores rivales, cada una reclamando su legitimidad en virtud de la ley estatal.

Herramientas en las redes para seguir la cursa

@brianklaas

Cuenta de Twitter del politólogo Brian Klaas, catedrático del University College de Londres y columnista del Washington Post. Su blog brianpklaas.com también es muy útil.

Pod Save America

Se encuentra en Spotify. Un podcast político de Jon Favreau, Tommy Vietor y Jon Lovett, asesores de Barack Obama. Para demócratas.

@michaeljohns

Cuenta de Twitter del líder y cofundador del Tea Party. De acuerdo con sus tuits, Biden no tiene opciones.

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