Europa todavía tendrá que esperar para la vacuna de Oxford

La UE decide este miércoles sobre la de Moderna mientras los contagios y las restricciones crecen

Representación de la vacuna de Oxford y AstraZeneca / OU/AZ

Momentos clave en la lucha contra la pandemia. Europa sigue asediada por el coronavirus y las nuevas variantes identificadas en el Reino Unido y en Suráfrica mientras está a la espera de más vacunas y de superar los problemas en el despliegue de las campañas de inmunización. Una de las anheladas nuevas vacunas es la de Moderna, que puede ser autorizada en las próximas horas. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) se tiene que pronunciar este miércoles sobre su comercialización, después de que el Comité de Medicamentos Humanos (CHMP) del organismo regulador no llegara a ninguna conclusión definitiva en el encuentro, inicialmente no programado, que mantuvo el lunes en la sede de Amsterdam.

Si finalmente la EMA la autorizara, la de Moderna sería la segunda con licencia para su uso en los 27 países de la Unión Europea (UE), después de que el 21 de diciembre pasado recibiera la luz verde la de Pfizer/BioNTech. La decisión sobre la otra gran candidata, la vacuna desarrollada por el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford y la farmacéutica anglo-sueca AstraZeneca, y que fue aprobada en el Reino Unido la semana pasada, se alargará todavía un tiempo. Presumiblemente hasta finales de enero o mediados de febrero, en el mejor de los casos. Un portavoz de la EMA ha confirmado también este martes por la tarde al diari ARA que "la empresa [AstraZeneca] no ha solicitado oficialmente la autorización y, por lo tanto, todavía no se conoce un calendario para la evaluación". El regulador europeo, sin embargo, sí está llevando a cabo lo que se denomina una revisión continuada de los datos, a medida que la compañía los transfiere.

En cuanto a la vacuna de Moderna, en una breve nota hecha pública también este martes, la Agencia Europea de Medicamentos ha informado: "El debate del CHMP sobre la vacuna no concluyó y continuará el miércoles, 6 de enero del 2021. Mientras tanto, nuestros expertos trabajan a fondo para aclarar los problemas pendientes con la compañía". A pesar de que el organismo no ha especificado de qué tipo de problemas se trata, hacen referencia a cuestiones derivadas de la sumisión de información sobre los diferentes estudios llevados a cabo por la biotecnológica norteamericana.

En este sentido, el responsable de la Agencia de Medicamentos holandesa (CBG), Ton de Boer, afirmó a Reuters que desconocía por qué no se tomó una decisión. "Por supuesto, esperábamos más, pero sabíamos que podía ser imposible responder a todas las preguntas en detalle en una reunión. Espero que haya una decisión este miércoles. Pero no lo sé", concluyó. De momento, la vacuna de Moderna ya se está utilizando tanto en los Estados Unidos como en el Canadá. 

A medida que los contagios y las restricciones aumentan en todo el continente, con confinamientos que se alargan, como el caso de Alemania, o nuevas medidas mucho más duras de limitación de las libertades, como las que ha puesto en práctica el Reino Unido desde este martes, o Dinamarca, la presión para que el regulador europeo ponga en juego otra u otras vacunas es máxima. Por eso ya avanzó la decisión sobre la de Pfizer/BioNTech debido a las demandas de acelerar el proceso hechas desde París y Berlín.

Fase ascendente

Un rechazo o un nuevo aplazamiento de la EMA sobre la inyección de Moderna constituiría un golpe demoledor para las esperanzas de centenares de millones de ciudadanos y de sus gobiernos, que tienen delante un largo invierno, con una tercera oleada de la pandemia en fase ascendente en la mayoría de países.

La prueba son, por ejemplo, los 60.916 casos y las 830 muertes registradas en las últimas 24 horas en el Reino Unido, que ve cómo la sobreocupación hospitalaria ha puesto a un paso del colapso a algunos centros, especialmente en el sudeste del país. Aun así, Dinamarca, con casi 2.000 contagios también en las últimas 24 horas y una incidencia acumulada de 620 por 100.000 habitantes en catorce días, ha entrado en el máximo nivel de alerta y ha endurecido las restricciones. Principalmente por la preocupación en relación con la mencionada variante del SARS-Cov-2 identificada en el Reino Unido a mediados de diciembre, que según las autoridades británicas es la responsable del aumento exponencial de casos en las islas británicas.

Otro de los países en una situación muy preocupante es la República Checa, que ha vuelto a situarse en el tercer lugar por contagios de la Unión Europea (UE), con una tasa acumulada en las dos últimas semanas de 876 positivos por 100.000 habitantes. Solo están por delante de los checos Lituania, con 1.336, y los Países Bajos, con 907, según los datos del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades.

Se mire hacia donde se mire en un continente que apenas sale de las fiestas de Navidad, la situación es preocupante, con la excepción de Noruega, Grecia, Finlandia e Islandia, donde la incidencia acumulada también de las últimas dos semanas es de cien casos o inferior. Resulta también bastante destacable –y ejemplificante– el caso de Bélgica. Si tanto en octubre como en noviembre era uno de los epicentros de la pandemia en el ámbito de la Unión Europea, la implementación de unas estrictas medidas de confinamiento ya hace más de 40 días, y el hecho de no relajarlas durante la Navidad, ha desembocado en una situación mucho más tranquilizadora: 192 casos por 100.000 habitantes. En las últimas 72 horas ha registrado menos de mil casos diarios. Su situación contrasta, por ejemplo, con la de España. Si bien la incidencia en el Estado es inferior (157,1 en catorce días) a la belga, la tendencia se dispara al alza.

Alemania, como el resto del continente, se enfrenta a muchas más restricciones sociales. Así lo han acordado este martes el gobierno federal y los ejecutivos de los 16 estados federados de la república. Las restricciones que entraron en vigor en noviembre pasado –cierre de comercios y locales no esenciales, de colegios y funcionamiento restringido de guarderías, entre otros– se prolongan hasta el 31 de enero, según ha anunciado la cancillera Angela Merkel. Pero, más allá de la esperada prolongación de las restricciones ya en vigor, Berlín ha puesto en marcha una nueva limitación, que ya ha generado polémica y críticas de la oposición parlamentaria: los ciudadanos en regiones con una incidencia superior a 200 nuevas infecciones por cada 100.000 habitantes no podrán abandonar su lugar habitual de residencia en un radio de 15 kilómetros. Alemania ha registrado 3.045 nuevos contagios en las últimas 24 horas y 239 muertos.

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