Las calles de Italia estallan contra el toque de queda y las restricciones anticovid

Manifestaciones de norte a sur contra el gobierno de Giuseppe Conte

Italia se rebela contra las restricciones impuestas por el gobierno de Giuseppe Conte para contener la propagación del Covid-19. Desde Turín hasta Catania, centenares de manifestantes han salido a las calles esta noche pasada. En Milan, la capital de la Lombardía y epicentro de la segunda oleada de coronavirus que está castigando con fuerza el país, algunos grupos de ultras se han enfrentado a la policía y han lanzado piedras y cócteles molotov contra los agentes. Hasta 28 personas han sido detenidas, entre las cuales 13 menores de edad.

Igual que en Milán, las calles del centro de Turín han aparecido este martes devastadas por la batalla campal que se desencadenó la noche anterior. Centenares de personas se concentraron ante la sede del gobierno regional y, bien pronto, grupos de encapuchados se enfrentaron a las fuerzas del orden, destruyeron escaparates y saquearon comercios. Alrededor de una decena de personas fueron detenidas. Las organizaciones patronales, que habían convocado protestas pacíficas en todo el país, condenaron los ataques y se distanciaron de los violentos.

La tensión social en Italia aumenta cada vez más y el ministerio del Interior teme que las protestas –legítimas, según el primer ministro Conte– puedan "degenerar" en violencia por la infiltración de grupos antisistema y neofascistas.

La oposición encabezada por el ultraderechista Matteo Salvini ha acusado al gobierno de avivar las llamas en las calles con el cierre nocturno del ocio y de la hostelería ordenado este fin de semana. "Es un confinamiento enmascarado, corremos el riesgo de caer en el caos", denunció en una entrevista el líder de la Liga, que intenta convertirse en el altavoz de los profesionales del sector de la restauración y aprovechar así las movilizaciones sociales para capitalizar el descontento. Giorgia Meloni, líder del posfascista Fratelli d'Italia y socia de la coalición de derechas, ha ido un paso más allá y ha defendido que "los violentos que devastan las ciudades" son "funcionales al Gobierno".

Sin embargo, los ataques al ejecutivo de Conte llegan también desde la propia mayoría parlamentaria. El ex primer ministro Matteo Renzi, que hace un año abandonó al gobernante Partito Democratico (PD) para impulsar su propia creación política, Italia Viva, ha exigido retrasar el cierre del ocio nocturno y reabrir cines y teatros para evitar un aumento de la desocupación. Una crítica recibida con frialdad por Nicola Zingaretti, secretario del PD, que ha acusado a su excompañero de partido de querer estar en el gobierno y la oposición.

Protesta de taxistas en Nápoles

Mientras tanto, las protestas no paran. En Nápoles, cerca de un centenar de taxistas han parado este martes sus vehículos para manifestarse contra las restricciones por el coronavirus, mientras preparan una huelga estatal para el 6 de noviembre. Para intentar contener el descontento, en las próximas horas el ejecutivo tiene previsto aprobar un paquete de ayudas por valor de unos 5.000 millones de euros para los sectores más afectados por el toque de queda y el cierre nocturno. "El gobierno asume su responsabilidad y es justo que sea criticado, pero si perdemos de vista el objetivo de ir todos juntos en la misma dirección corremos el riesgo de empeorar la situación del país", ha asegurado el primer ministro.

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