La juez que vetó la extradición de Assange a los EE.UU. le niega la libertad condicional

El activista y fundador de Wikileaks tendrá que seguir en la cárcel mientras se resuelve su extradición a los Estados Unidos

Julian Assange tendrá que seguir encarcelado mientras se resuelve el calvario judicial de su extradición a los Estados Unidos. La jueza Vanessa Baraitser, del Tribunal Penal Central de Inglaterra y Gales, actuando en el distrito de Westminster, en el centro de Londres, le ha denegado esta mañana de miércoles la libertad condicional. La defensa de Assange la había pedido después de que la misma magistrada fallase el lunes contra el traslado a los Estados Unidos, basándose en el problemas de salud mental del activista australiano y el riesgo de suicidio si ingresaba en un centro penitenciario norteamericano.

En esta ocasión,  Baraitser ha tenido en cuenta como factor determinante el hecho de que Assange cuenta con "enormes redes de apoyo en caso de elegir volver a esconderse", y que WikiLeaks organizó la asistencia en el "vuelo de Snowden a Rusia". También ha influido en la decisión el hecho de que en 2012 Assange ya rompió la libertad condicional de la que disfrutaba, cuando el Tribunal Supremo del Reino Unido determinó que tenía que ser extraditado a Suecia, donde se lo reclamaba para responder de un presunto delito de abusos sexuales y de otro de violación, hechos que siempre ha negado. Entonces, Assange se refugió en la embajada de Ecuador en Londres, de donde fue expulsado y finalmente detenido en abril de 2019. Desde entonces ha permanecido encarcelado en el centro penitenciario de Belmarsh, en el sureste de Londres.

La administración norteamericana pretende juzgar a Assange por 17 cargos de espionaje y divulgación de secretos de estado y uno de conspiración por violar un ordenador propiedad del gobierno federal. Los delitos de los que se acusa al fundador de Wikileaks están relacionados, básicamente, con la publicación en 2010 y 2011 de centenares de miles de archivos confidenciales de los militares norteamericanos y de cables diplomáticos del Departamento de Estado. 

La jueza Vanessa Baraitser considera que "Assange aún tiene incentivos para huir de los procedimientos aún no resueltos, y que se debe permitir a los EE.UU. impugnar" su decisión de vetar la extradición. El proceso tendrá lugar próximamente en el Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales, y podría llegar aún, después del Supremo del Reino Unido, al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos. La persecución judicial contra Assange, pues, aún se podría alargar entre 18 y 24 meses.

Durante la vista por la libertad condicional, que se ha alargado poco menos de dos horas, la defensa de Assange ha exhibido como un factor que garantizaría que el imputado rindiera cuentas en los próximos estadios de la extradición los nuevos vínculos familiares que tiene en el Reino Unido. Estos vínculos giran alrededor de los dos hijos pequeños que ha tenido con su pareja, Stella Moris. Assange, han mantenido los abogados, permanecería en el domicilio de la pareja, y controlado en todo momento por un dispositivo electrónico.