UNIÓN EUROPEA

Pugna en la UE por fijar un compromiso claro contra la emergencia climática

La mayoría de los países quieren acabar con las emisiones en 2050

“Tendremos unas 24 horas muy dinámicas antes de la cena”, decían este miércoles fuentes europeas en referencia a la cumbre de líderes de la Unión Europea, que se reúnen hoy en el Consejo Europeo con el objetivo de negociar los repartos de los principales cargos de las instituciones europeas, pero también de fijar una agenda estratégica para el nuevo mandato surgido de las elecciones del 26 de mayo. Y uno de los puntos calientes de la agenda es la lucha contra la crisis climática. Aparte de los equilibrios de poder propios de cada legislatura para pactar los cargos, la mayoría de los países de la UE presionan para conseguir la unanimidad de los 28 a la hora de fijar el 2050 como la fecha máxima para conseguir la neutralidad de emisiones de carbono en Europa.

Perros con trineo sobre el agua debido a una primavera con mínimos históricos de hielo en el Ártico

En esta agenda se establecen como prioridades el control de las fronteras y la inmigración, pero la emergencia climática ocupa tres párrafos que han tomado especial relevancia después de los toques de atención, no sólo de la Comisión Europea, las ONG o la ONU, sino de miles de adolescentes que han salido a las calles. En la cumbre celebrada en Rumanía este fue un punto de desacuerdo porque sólo ocho países de la UE estaban dispuestos a incluir en la hoja de ruta el compromiso de alcanzar la neutralidad de emisiones en 2050, lo que quiere decir emitir sólo lo que puedan absorber los bosques y otros sumideros, de forma que el balance de emisiones de gases de efecto invernadero sea cero. Es el objetivo que marca el Acuerdo de París, firmado por todos ellos, para “la segunda mitad del siglo”.

Después de la presión de la calle y el crecimiento de los Verdes en las elecciones, esta minoría se ha convertido en una mayoría de 18 países que están dispuestos a dejar este compromiso por escrito. En los últimos días Alemania se ha mostrado dispuesta. Por eso hay voces optimistas y pesimistas. Fuentes europeas reiteran que los líderes están “muy divididos” y que, aunque ya hay una mayoría de países, “no hay unanimidad”. Por eso adelantan que este será el principal punto de debate y polémica entre los líderes para consensuar el texto de la agenda. Países como España o Francia presionan en esta dirección y hay que son ambiciosos y creen que pueden conseguir incluso concretar en el texto la fecha de 2050, aunque no fije un compromiso firme. “Se está discutiendo el cómo”, decía una fuente diplomática.

El reparto de cargos

Pero la gran prioridad de los líderes este jueves son los nombres que deben ocupar las presidencias de la Comisión Europea, el Consejo Europeo, el Parlamento, el Alto Representante y el Banco Central. Aquí también hay diferentes niveles de optimismo. Después de que las elecciones dejaran por primera vez a los socialistas y los populares sin la mayoría en la Eurocámara, los liberales y los verdes han entrado en juego, lo que dificulta los equilibrios. La voluntad de Bruselas es que el 2 de julio (el pleno inaugural del Parlamento) ya haya acuerdo porque debe ratificarse en la cámara, pero el consenso parece difícil y por eso se espera una larga discusión que, si no es fructífera este jueves, puede provocar una nueva cumbre la semana que viene. Los contactos a todos niveles se han intensificado en los últimos días y seguirán este jueves, unos contactos en los que Pedro Sánchez ha tomado especial relevancia porque es el negociador jefe de los socialdemócratas.

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