Los senegaleses levantan la voz por los centenares de muertos camino a las Canarias

Grupos de activistas convocan un día de luto y señalan la pasividad del gobierno ante la tragedia

La última semana de octubre, al menos 480 personas murieron o desaparecieron en el océano Atlántico en varios naufragios cuando intentaban llegar a las islas Canarias en embarcaciones precarias que no resistieron los más de 1.300 kilómetros que separan las costas de Senegal de un archipiélago que, para ellos, representaba la puerta de entrada a Europa. Fue la gota que hizo colmar el vaso. Desde entonces, muchos senegaleses se han lanzado a las redes sociales para denunciar una tragedia que desangra el país. Y que no es nueva.

Con la ayuda del  hashtag #WhatshappeninginSenegal [Qué pasa en el Senegal], activistas y ciudadanos de dentro y fuera del país africano han intentado visibilizar estas muertes y denunciar la pasividad del gobierno que preside Macky Sall, que guarda silencio sobre estos naufragios o, incluso, intenta minimizarlos. El 29 de octubre, la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), que depende de la ONU, informó que cinco días antes una barca que había salido de Senegal en dirección a Canarias con unas 200 personas a bordo había naufragado, y que solo se habían podido localizar 59 supervivientes. Había habido, pues, al menos 140 muertos, en la que fue la peor catástrofe del año en esta zona. El gobierno, sin embargo, rebajó la cifra de víctimas mortales a una veintena. Aquel fue el primero de la serie de cinco accidentes registrados aquella semana, que acabó con la fatídica cifra de 480 víctimas mortales. Y estos son, solo, los casos de los que hay constancia.

La campaña en las redes tendrá su punto culminante este viernes, cuando hay convocada una jornada de luto en el Senegal. Se trata de una convocatoria no oficial, con iniciativas de carácter simbólico que se llevarán a cabo principalmente a las redes, como por ejemplo el cambio de las fotografías de perfil por una imagen común, la difusión masiva de vídeos de homenaje a las víctimas y diez minutos de "silencio digital" a las 20 h, durante los cuales los participantes a la jornada solidaria solo difundirán a través de sus perfiles un único mensaje común de denuncia de la situación. 

Jóvenes en busca de futuro

Desde el año 2006, cuando llegaron a Canarias 32.000 personas procedentes de África Occidental a bordo de cayucos, la larga y peligrosa ruta marítima desde Senegal hasta el archipiélago había quedado prácticamente olvidada, hasta finales del año pasado. Este año, más de 11.000 migrantes ya han desembarcado, y la cifra ha crecido especialmente desde septiembre. 

Tal como explicaba hace unas semanas al ARA Txema Santana, portavoz de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), la principal explicación para este crecimiento repentino es la pandemia de covid-19, que ha dejado sin trabajo y sin perspectivas de futuro a muchos jóvenes, principalmente senegaleses y marroquíes, que trabajaban en sectores vinculados al turismo.

Esto, sin embargo, no hace más que sumarse a una causa endémica: la falta de perspectivas de futuro que molidos jóvenes sufren en el Senegal, pero también en otros países próximos como Mauritania, Gambia, Malí o Costa de Marfil.

En los últimos años, además, ha jugado un papel importante la sobrepesca provocada por los acuerdos entre el Senegal y la UE, que permiten a grandes empresas europeas explotar las importantes reservas de pescado del país, y que han perjudicado gravemente a los pescadores locales, que representan aproximadamente el 17% de los trabajadores senegaleses. Otras causas como la desertización provocada por el cambio climático también empujan a jóvenes de países como Mauritania o Malí (un estado golpeado, además, por el yihadismo) a buscar un futuro mejor en Europa.

El + vist

El + comentat